Presentan proyecto de ley para prohibir el fracking en Entre Ríos

 

El 25 de junio los legisladores María Emma Bargagna y Enrique Luis Fontanetto, del GEN-FAP, presentaron en la Cámara de Diputados de Entre Ríos un proyecto de ley para prohibir en la provincia la exploración y explotación hidrocarburos con el método de fractura hidráulica (expediente Nº19295).

PROYECTO DE LEY

LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS SANCIONA CON FUERZA DE LEY

Artículo 1º) Prohíbese en todo el territorio de la Provincia de Entre Ríos la exploración y explotación de hidrocarburos mediante el sistema de fracturación hidráulica   (“fracking”).

Artículo 2º) De forma.

Enrique Luis Fontanetto                            María Emma Bargagna

FUNDAMENTOS

El 19 de junio del corriente año 2012, esta H. Cámara de Diputados dió media sanción al Proyecto presentado por el Poder Ejecutivo mediante el cual se modifica la conformación y el destino del Fondo Compensador de Tarifas y se crea el Fondo de Desarrollo Energético de Entre Ríos.

 

Uno de los artículos modificados por este proyecto es el 78º de la Ley 8916 que crea el Fondo de Desarrollo Energético de Entre Ríos, el que, en su nueva redacción dispone que “se destinará a: ….10) Financiar estudios, proyectos y obras de exploración o explotación de hidrocarburos” en la Provincia de Entre Ríos.

A su vez, esta norma ubica en el ámbito de la Gobernación la Secretaría de Energía, organismo responsable de la administración del fondo y crea un Consejo Asesor de la citada Secretaría, integrado con “representantes de los organismos públicos y organizaciones intermedias representativas del quehacer productivo provincial”.

 En su oportunidad, objetamos la no inclusión -en la integración del Consejo Asesor- de la Universidad y de las organizaciones intermedias representativas del quehacer ambiental provincial ya que entendemos que el tema energético está inescindiblemente ligado a la cuestión ambiental y al uso de tecnologías sustentables tanto en lo referido a exploración como a la explotación de hidrocarburos y a la utilización y el consumo de los recursos energéticos.

En cuanto a la autorización legal de destinar el Fondo para financiar “proyectos y obras de exploración y explotación de hidrocarburos dada la amplitud de los términos utilizados en el proyecto, (y a que no se incorporó -como propusimos- el principio precautorio a través de la fórmula “previo estudio de impacto ambiental”), resulta previsible que se estén preparando las condiciones legales y contractuales como para que en Entre Ríos se permita la búsqueda y explotación de hidrocarburos mediante el controvertido y rechazado sistema denominado “fracking” o de “fractura hidráulica”.

Los antecedentes altamente negativos por los graves daños al agua, el aire y la tierra provocados por el uso del método de fracturación hidráulica (“fracking”) han trascendido las fronteras, aún la de aquellos Estados en los que, -como ocurre con los  EE.UU.- las corporaciones de productores de gas ejercen fuertes lobbys sobre los gobiernos y la prensa.

Hoy día, en todo el mundo, el lobby gasístico está dedicando grandes esfuerzos para convencer a los gobiernos de que es mucho más barato utlizar gas que invertir en energías renovables, pretendiendo presentar el gas como alternativa al petróleo o al carbón.

Estudios realizados por la Universidad de Cornell demuestran que las fugas de metano en los procesos de fracturación hidráulica (“fracking”) tienen un impacto muy negativo en el balance de gases de efecto invernadero ya que el metano es un gas invernadero mucho más potente que el CO2.

Mayor es la preocupación que surge frente a la modificación de normas que en nuestra Provincia abrirían las puertas al uso de la fracturación hidráulica (“fracking”) cuando, para estos propósitos, la práctica de los gobiernos ha sido uniforme: mantener silencio y actuar sigilosamente para evitar cuestionamientos o reacciones de la sociedad.

También es de rutina que los permisos de investigación o de exploración se hagan a empresas a las que los gobiernos les conceden o confieren, en exclusiva, la obtención de concesiones de explotación sobre el área explorada.

El destino previsto por el actual gobierno de Entre Ríos para el Fondo de Desarrollo Energético determina que sea necesario, oportuno y urgente legislar taxativamente la prohibición del uso del sistema de fracturación hidráulica (“fracking”) por ser éste altamente perjudicial y nocivo para los recursos (aire y agua), la salud humana y las actividades agrícolo-ganaderas, turísticas y comerciales que se realizan en la Provincia.

¿De qué se trata la “fracturación hidráulica” (“fracking”)?

El agotamiento de los yacimientos convencionales de petróleo y gas, unido al aumento de la demanda, ha impulsado a las compañias energéticas a buscar nuevos yacimientos en zonas más inaccesibles o de difícil extracción.

El gas natural, compuesto fundamentalmente por metano, se forma por enterramiento y descomposición parcial de restos de seres vivos bajo toneladas de materiales.

Si este gas se ha formado en rocas porosas y permeables, como la arenisca, migra a través de los poros hacia estratos superiores hasta encontrar una capa impermeable, formando bolsas. Para su extracción se perfora hasta estas bolsas y, debido a la gran presión a la que está sometido, sale al exterior. Es la forma convencional de extraer gas.

Pero si su formación se produce en rocas impermeables, como la pizarra, el gas permanece inmóvil en los poros repartidos por todo el estrato, no basta con perforar sino que hay que, además, romper la roca para que el gas pueda salir.

Las características de este tipo de yacimientos hacen que la extracción sea técnicamente más compleja y más cara que la del gas convenional.

Para extraer gas mediante “fracking” (fracturación hidráulica) se realiza una perforación vertical de 1000, 2000 o incluso 5000 metros, hasta llegar a la capa de pizarra y a continuación se perfora horizontalmente 3 o 4 kilómetros.

Posteriormente, se fractura la roca inyectando a altas presiones una mezcla de agua con arena (98%) y una variedad de alrededor de 600 productos químicos muy tóxicos (2%).

La arena mantiene las fracturas abiertas permitiendo la salida de gas y tras liberar la presión, el gas y el líquido inyectado salen al exterior.

Del líquido inyectado se estima una recuperación que oscila entre el  15% y el 85%. El resto permanecerá en el subsuelo.

Parte del líquido recuperado, muy contaminado, puede ser utilizado para una nueva fracturación, pero la mayor parte se almacena en balsas al aire libre, desde donde deberá ser transportado en camiones a plantas de tratamiento o bien se reinyecta en pozos a gran profundidad.

Hasta el momento, EEUU es el único país donde la fracturación hidráulica ha tenido un desarrollo a gran escala, (se han perforado más de 50.000 pozos).

Pero, tras 15 años de extracción, los daños producidos a las poblaciones ha hecho surgir un importante movimiento de oposición ciudadana que ha conseguido la suspensión temporal en Nueva Yersey, Nueva York y Pensilvania, ante la demostración de la contaminación de las napas de agua que alimentan las ciudades.

A las fugas del gas metano -fácilmente demostrable porque al abrir las canillas del agua potable y acercarle un fósforo, éstas se prenden fuego- se añaden la gran cantidad de productos tóxicos utilizados, los elementos radiactivos y los metales pesados presentes en las capas de pizarras y disueltos por el agua inyectada con la que salen a la superficie.

Aún no se ha establecido con certeza cuál es el destino del agua contaminada que queda en las profundidades, presumiéndose su desagote, con una actividad radiactiva 3000 veces superior a la del agua superficial, en los acuíferos subterráneos.

En recientes investigaciones ha quedado demostrado que en todas las zonas en las que se utiliza este sistema, además de perderse el agua potable, han aparecido graves afecciones en la población por envenenamiento, mortandad  o pérdida de fertilidad de animales de granja, así como la seca de los cultivos y árboles.

Dado el silencio de los medios de comunicación, circula por internet el recomendado documental titulado “Gas land”, realizado en Estados Unidos, que da cuenta de la magnitud de los daños irreversibles provocados por la fracturación hidráulica (“fracking”). (A disposición de los señores diputados en Mesa de Entrada de la H. Cámara de Diputados de la Provincia).

¿Qué está sucediendo con la fracturación hidráulica (“fracking”) en otros países?

A nivel mundial, el debate sobre el gas “pizarra” ha pasado de tener una dimensión económica a polarizarse hacia cuestiones ambientales dados los enormes riesgos que supone.

En junio del año 2011 la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad del Parlamento Europeo publicó un informe en el que se rechazaba el uso de la “fractura hidráulica” como técnica de investigación y de extracción de gas.

En dicho informe se ponen de manifiesto los demostrados perjuicios que la técnica provoca: emisión de contaminantes a la atmósfera, contaminación de las napas subterráneas -debido a caudales de fluídos o gases provocados por escapes o vertidos-, fugas de líquidos de fracturación y descargas no controladas de aguas residuales.

En Francia, el Parlamento ha aprobado una ley que prohíbe la fracturación hidráulica y se han revocado los permisos ya concedidos a empresas como Total, Vermilion Energy Inc, toreador Resources Corp y Schuepbach Energy LLC.

El 12/05/2011 la Asamblea Francesa prohibió en todo el territorio nacional de Francia (287-146) la exploración y explotación de minas de hicrocarburos líquidos o gaseosos por medio de perforaciones seguidas de fracturación hidráulica de la roca, bajo penas, que en lo económicos, son elevadísimas y en lo penal, incluyen cárcel. Esa prohibición ha adquirido el carácter de definitiva tras la aprobación por el Senado francés, el 01/07/2011 (176-151).

El parlamento de Bulgaria ha prohibido la explotación mediante fractura hidráulica y ha rescindido los permisos que había otorgado.

En Reino Unido, -donde se ha iniciado la exploración y explotación por el método de fracturación hidráulica (“fracking”) desde hace poco tiempo-, el Centro Tyndall adscripto a la Universidad de Mánchester  ha publicado un informe en el que advierte sobre los graves daños del método proponiendo se suspendan estas actividades.

Actualmente existe una importante oposición social a la utilización del sistema de fracturación hidráulica (“fracking”).

Esta oposición masiva de la ciudadanía ha llevado al gobierno del Reino Unido a paralizar la exploración realizada en su territorio por la empresa “Cuadrilla Resoruces”.

En Dinamarca se ha decidido trabajar por la eficiencia energética, la reducción de las emisiones de Carbono y las energías renovables, dejándose absolutamente de lado el procedimiento de la fracturación hidráulica  (“fracking”).

En Australia suspendieron las exploraciones por este método y preparan una norma para prohibir la utilización de benceno, tolueno, etilbenceno y xileno.

También en Canadá y en Sudáfrica se han paralizado los proyectos hasta que se puedan evaluar mejor los riesgos y existan evidencias concluyentes de que no habrá efectos indeseados.

El “The New York Times” ha publicado filtraciones de un informe interno del gobierno de los EEUU en el que se demuestra el enorme potencial contaminante de la fracturación y la mala gestión que de estos contaminantes hace la industria, que en más de una ocasión ha eliminado directamente toneladas de agua contaminada en los ríos.

Es público el hecho de que, en las zonas afectadas por esta tecnología contaminante, se han producido grandes pérdidas económicas para vastos sectores de la población que vive de la producción agrícola-ganadera, del comercio, el turismo o los servicios.

Fracturación hidráulica (“fracking”) vs. Agua potable

La ingente cantidad de agua que precisa esta técnica para llevar a cabo las perforaciones también ponen en riesgo las reservas acuíferas y los cursos de agua con destino al consumo humano.

Hay que tener presente que el sistema de fracturación hidráulica (“fracking”) necesita de millones de metros cúbicos de agua por lo que es difícil -por no decir imposible- que se pueda captar y utilizar esas cantidades sin que eso afecte las existencias necesarias para consumo humano.

En un solo pozo se inyectan entre 9 y 29 millones de litros de agua mezclados con otros que contienen las sustancias químicas. Una vez terminada la fracturación se recuperan entre 1,3 y 2,3 millones de litros de agua altamente contaminada.

(Teniendo en cuenta que un pozo se agota en menos de 5 años, el mantenimiento de una producción continuada necesita la perforación de miles de pozos. En Texas se han abierto 15.000 pozos nuevos en 5 años).

Otros efectos negativos del sistema de exploración y explotación de hidrocarburos mediante fracturación hidráulica (“fracking”).

El uso de esta tecnología utilizada para la búsqueda de hidrocarburos ha provocado movimientos o temblores que se han manifestado como terremotos de hasta escala 4.0 en las zonas de explotación.

Son territorios “terremotizados”, según término utilizado para explicar los efectos de esta tecnología.

En todos lados el uso de esta tecnología ha sido decidida y contratada por los gobiernos con discresión y sigilo, debido a la reacción adversa que despierta a medida que se conocen y difunden en el mundo las consecuencias negativas de su utilización.

Entre Ríos: zona libre de fracking

Decía Raúl Scalabrini Ortiz que aquello que no se legisla taxativamente a favor del débil queda implícitamente legislado a favor del poderoso.

Por su lado, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, reiteradamente ha dicho que, más responsables que los que vienen a explotar nuestras riquezas y destruír nuestros ecosistemas son aquellos que les abren las puertas para que puedan pasar.

La búsqueda de energías alternativas ambientalmente sustentables debería constituírse en objetivo central de nuestro gobierno. Así, el destino de los fondos públicos o de los créditos que se tomen no debería ser otro que el de proveer a la reconversión del sistema energético basado en el gas y el petróleo sin tener que agregar mayor contaminación y destrucción a la que ya existe.

Dada la realidad de nuestra querida Provincia, cruzada por ríos de agua dulce y en sus entrañas, por el acuífero Guaraní, posada sobre un sistema superficial y subterráneo conectado de aguas utilizadas para consumo humano, la ganadería, la agricultura y otro sin fín de actividades, es menester pronunciarse categóricamente prohibiendo con la fuerza de la ley el uso del método de fracturación hidráulica (“fracking”) para la exploración y explotación de hicrocarburos.

No permitamos que los cantos de sirena de las corporaciones y empresas vinculadas al negocio de los hidrocarburos nos nuble la razón.

La sanción de una ley que declare a Entre Ríos zona libre de fracturación hidráulica (“fracking”), -como ha sucedido ya en otras regiones y países-, significaría, además, un paso trascendente que deberíamos invitar imiten el resto de las Provincias que constituyen la Región Centro y la Mesopotamia.

El sistema de búsqueda de hidrocarburos por fracturación hidráulica  (“fracking”) es el más contraindicado para los derechos e intereses del pueblo y el territorio de Entre Ríos.

Por todo ello, prohibir por Ley la utilización del método de fracturación hidráulica para la búsqueda o explotación de hidrocarburos en la Provincia de Entre Ríos significa ordenar el objeto previsto por la Ley 8916 y sus modificatorias de modo que los dineros públicos del Fondo Compensador de Tarifas o cualquier otro del que se dispusiera tengan un destino acorde con lo dispuesto por la Constitución Provincial en materia social, económica, laboral y ambiental.

Invitamos a nuestros pares a acompañarnos dándole aprobación al presente proyecto.

Enrique Luis Fontanetto                      María Emma Bargagna

 
 
  • bagnis mariano

    hola he leido este material y me parece una una falta de conciencia total permitir esto porque vamos a terminar contaminando muestro mayor tesoro que tenemos que es le acufero GURANI, y pienso que no solo hay que pensar en nosotros si no tanbien en los que van a venir en un futuro, espero que mucha mas gente empiese a preocuparse y interesarce en este tema, desde ya muchas gracias….

  • Fernando

    Es una irresponsabilidad asustar a la población con un discurso barato lleno de “fulano de tal dice”…”hay numerosos estudios que dicen tal cosa…” sin mostrar el estudio que soporta lo argumentado….Poner ejemplos de EEUU sobre la industria del petróleo no es lo más atinado, tiene una deficiencia regulatoria en medioambiente espantosa (recuerden que no adhirieron al Tratado de Kyoto). Es totalmente falso que el “fraking” (hasta eso es sacado de internet) contamine las aguas subterráneas si el pozo está bien hecho (por cierto, cualquier pozo mal hecho es el que puede causar contaminación, hasta pozos de agua somera, no necesariamente un pozo para producir de “las pizarras”). Estos politiqueros toman cualquier bandera para clientelismo político y no se dan cuenta del daño que hacen a los miles de trabajadores y al País que dependen de una industria estratégica…..esos diputados ¿se mueven en auto?, ¿usan electricidad?, ¿usan ropa?, ¿se maquillan?, ¿prenden las estufas en invierno?, ¿usan cosas de plásticos?, todo eso viene del petróleo y gas, no de sus discursos metemiedos con vocabulario adornado. Vuelvo a recalcar, cuando el operación de fracturamiento esta bien hecho, no hay contaminación, entonces lo que hay que exigir es que las empresas hagan bien las cosas, no que no hagan cosas….Tengo autoridad para decir lo que digo porque soy Ingeniero de Petróleos con más de 15 años de experiencia en esta industria y no vivo de discursos copiados de internet….por cierto, que estos diputados se asesoren bien con un Geólogo antes de escribir el montón de sin sentidos que han escrito (valga redundancia)

  • Hernán

    Fernando, sinceramente agradezco que hagas tu aporte en este foro.

    Es cierto lo que decís de la fuerte dependencia que tenemos de los hidrocarburos, y justamente entendemos que hay que empezar a cortar esa fuerte dependencia iniciando la transición hacia otra matriz y otra forma de consumo.

    También es cierto que los trabajos mal hechos son los que incrementan los impactos negativos (porque los ‘bien hechos’, también tienen sus impacto). Ahora, decís ‘hay que exigir a las empresas que hagan bien las cosas’. Con tus años de experiencia en la industria, sabés muy bien que lo que pasa dentro de un yacimiento queda ahí, el resto de la sociedad lo ignora. Entonces, sería bueno que los trabajadores del sector (principalmente los profesionales y jerárquicos) dejen de sostener ese Pacto de Silencio -en el que también participan las autoridades públicas y las cúpulas sindicales.

    Me pasa una cosa con las personas que hablan desde ‘la autoridadad del conocimiento’ y ‘en defensa de la familia petrolera’; acepto que pueden tener razón en varios de sus planteos, pero desconfío de sus intenciones. Les voy a empezar a creer el día que además de luchar por sus fuentes de trabajo -algo totalmente legítimo- impulsen el bloqueo un yacimiento en solidaridad con campesinos o indígenas -que sufren la violación de sus derechos cuando ingresan las operadoras a sus tierras y territorios- o llamen a paralizar la perforación de un pozo porque está contaminando. Mientras eso no suceda, me parece que se comportan de manera muy mezquina, que voluntaria o involuntariamente defienden los intereses de las operadoras. Esas empresas que después se van nos dejan su contaminación y saqueo para el ‘disfrute’ de miles de familias trabajadoras.

    Saludos cordiales.