05/09 | Bs As: Presentación de ‘Zonas de Sacrificio’ en la Facultad de Ciencias Exactas (UBA)

Los invitamos a la presentación del libro “Zonas de Sacrificio – Impactos de la industria hidrocarburífera en Salta y Norpatagonia” – el miércoles 5 de septiembre a las 17.30, en el playón central del Pabellón II de nuestra Facultad. Contaremos con la presencia de sus autores, integrantes del colectivo Observatorio Petrolero Sur.

Según podemos leer en las Palabras preliminares de ‘Zonas de Sacrificio’, el libro surgió de la necesidad de documentar y dar difusión a los diversos perjuicios y conflictos socioambientales que acarrea la instalación y el desarrollo de la industria tanto en regiones que cuentan con escasos o nulos antecedentes en la materia, como en aquellas en las que las explotaciones de petróleo y gas deberán convivir con otras producciones locales y matrices civilizatorias alternativas. El objetivo de los autores fue conocer de “primera mano” el cotidiano de la gente que vive en un territorio cuya suerte se pretende decidir a cientos o miles de kilómetros de distancia, sin preguntarle siquiera qué piensa. El libro reúne un conjunto de crónicas y testimonios, escritos y modelados al calor de la urgencia por salir a la calle, al campo, a la ruta, para hacerse escuchar.
¿Por qué en la Facultad?
Los discursos dominantes sostienen que estudiantes, docentes y, en general, los profesionales que se forman en nuestra Facultad deben dar opiniones y asesoramiento meramente “técnico” sobre las actividades productivas vinculadas con su formación. Esta retórica de la técnica, proviene, entre otros componentes, de una ilusión doble, por un lado, la neutralidad moral de la práctica científica y sus productos: así como el conocimiento científico no contiene rastros de contenido moral o político (será verdadero o falso, mas ni bueno ni malo, tampoco justo o injusto). Desde es óptica tampoco son responsables los científicos por las consecuencias del uso y aplicación del conocimiento que producen, sino quienes lo aplican y utilizan en el contexto de actividades productivas, establecimiento de marcos regulatorios y ejecución de políticas: funcionarios políticos, empresarios y otros actores sociales. De este modo, la reflexión ético-politica sobre nuestra práctica parece volverse irrelevante y esencialmente ajena e impuesta, en lugar de un requisito fundamental para comprometernos con la ciencia que hacemos. En la otra faceta de este espejismo, la ciencia (neutra) pretende erigirse como clarificador y árbitro: en estos términos los conflictos socioambientales, por ejemplo, deben resolverse más allá de la arena de las valoraciones éticas y políticas, en el campo de “informaciones objetivas”, donde es posible la conciliación entre actores. Esta mirada esconde las diferentes racionalidades en disputa que anidan en estas problemáticas, frecuentemente opuestas, e impiden pensar críticamente sobre cuestiones como el uso indiscriminado de organismos genéticamente modificados (OGMs) en el modelo de agronegocios, la megaminería metalífera a cielo abierto o, últimamente, la explotación de petróleo y gas no convencional. Un ejemplo en este sentido es la entrevista reciente al geólogo Luis Stinco sobre gas y petróleo no convencional en la Formación Vaca Muerta (Neuquén) que presenta la edición de El Cable nº 82. En esa entrevista no se menciona el medio ambiente, y conceptos como el de riesgo se encuentran ausentes. Nada se dice de los riesgos ambientales que conlleva la explotación de este tipo de yacimientos mediante la técnica conocida como fractura hidráulica (o “fracking”), menos aún se habla de las comunidades afectadas por la actividad petrolera. En esa entrevista solo se habla de réditos y de las bondades de las empresas multinacionales que generosamente nos permiten acceder a los adelantos tecnológicos.
Frente a estas posturas, de racionalidad esencialmente económica, intentamos, desde la Comisión Interclaustros de Bienes Comunes abrir espacios de reflexión para incluir la mayor cantidad de dimensiones de estas problemáticas complejas que consideramos cruciales para pensar qué futuro queremos para todos nosotros. Por último, queríamos señalar que el libro se encuentra disponible en formato pdf en el sitio del Observatorio (link, aquí). Ciudad Universitaria, Intendente Cantilo sin número, Pabellón II, Playón central, planta baja. Llegan los colectivos 33, 45, 28, 37, 107 y 160. Comisión Interclaustros de Bienes Comunes


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