En Neuquén se paga la energía más cara de la región

 

Existe una gran diferencia en los precios de la electricidad según la ciudad. CALF tiene los valores más altos y, en general, Edersa aparece con los más bajos.

Una casa de una familia de clase media de la ciudad de Neuquén paga una factura de electricidad un 37% más cara que en Cipolletti, pero en hogares de mayores demandas la diferencia puede llegar a ser del doble. En Centenario, incluso, la luz cuesta 11% menos que en la capital neuquina. En los comercios, la brecha es más grande aun.

Entre las distribuidoras que compran la energía directamente en el mercado mayorista, la cooperativa CALF tiene los precios de la electricidad más altos del norte de la Patagonia, gracias a los cuadros tarifarios que el municipio le aprueba y al aporte de capitalización del 22% que, a diferencia de otras cooperativas de la zona, no aparece como de pago optativo en la factura.

En realidad, en Cipolletti los precios son más bajos porque cualquier tarifa que se compare con Edersa resultará más cara; ni siquiera en los segmentos de menores consumos, siempre identificados con las familias más carenciadas, la cooperativa CALF cobra menos por la electricidad.

Edersa distribuye la electricidad en toda la provincia de Río Negro menos en Bariloche, donde la cooperativa CEB es el prestador, y en Río Colorado. En Neuquén es el Ente Provincial de Energía de Neuquén (EPEN) el que atiende toda provincia menos la capital (CALF) y Zapala, Cutral Co, Plaza Huincul y Plottier, donde también hay cooperativas que no son agentes del mercado nacional y deben comprar la electricidad a la empresa provincial.

“No es que los precios del resto sean tan altos, sino que los de Edersa son muy bajos”. La frase no la dicen solamente en la compañía con sede en Cipolletti, sino también en las gerencias del resto de las empresas.

¿Invierte menos Edersa por este supuesto retraso tarifario? Es difícil de determinar y en la empresa lo niegan rotundamente, a diferencia de los sindicatos, que afirman lo contrario.

Edersa está siendo fuertemente cuestionada por el gobierno rionegrino, que amenaza incluso con reestatizar la compañía si la los accionistas actuales no aceptan discutir cambios en el contrato de concesión.

Maneras

No hay uniformidad en cuanto a la manera en que cada empresa determina sus tarifas. El EPEN, por caso, precisa sólo de la resolución de un ministro o de un decreto del gobernador. A CALF la tarifa se la establece el municipio, con criterios más políticos que técnicos y siempre atendiendo más la situación de la cooperativa que el servicio en sí mismo.

A Edersa y la CEB las tarifas las establece el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) rionegrino: toma en cuenta los costos de abastecimiento (generación y transporte) y los gastos de una empresa ideal para llegar a un cuadro cuya estructura se actualiza cada cinco años.

La CEB tiene una ventaja porque factura, junto con la boleta de luz, el aporte de capitalización (lo mismo que CALF) y la tasa de inspección y control del ente regulador, que por ley en Río Negro no puede ser trasladado a la tarifa eléctrica. Lo hace en un talón aparte que en la sede de la cooperativa puede no pagarse, pero el código de barras para bancos y los códigos para pagos on-line son por el importe total.

Los comercios

Para los comercios, el precio de la electricidad no es un dato menor porque para muchos es un costo de gran incidencia. De todos modos, difícilmente definan la localización de una inversión, que suelen estar más relacionadas con el mercado que con el precio de la luz.

De todos modos, es llamativo que CALF cobre hasta el 100% más caro que Edersa o que la CEB. Inclusive para los comercios pequeños, de menos demanda eléctrica, la ciudad de Neuquén tiene los precios de la electricidad más caros de la región.

Rio Negro