Perú: Piden a Ollanta prohibir expansión de Camisea sobre reserva para pueblos en aislamiento

 

Cincuentiocho organizaciones internacionales ambientales y de derechos humanos solicitaron al Presidente Ollanta Humala prohibir la expansión del proyecto gasífero Camisea en la Reserva Territorial del Estado a favor de los grupos étnicos en aislamiento voluntario y contacto inicial Kugapakori, Nahua, Nanti y otros (Reserva KNN).

Señalan que los planes de expansión incluyen propuestas de estudios sísmicos extensivos y la construcción de veintiún nuevos pozos, una línea de conducción y la infraestructura asociada en el Lote 88, y además la posible creación de una nueva concesión en el área, el adyacente Lote Fitzcarrald.

La carta ingresó el 22 de febrero de 2013 al despacho presidencial y fue suscrita por conocidas organizaciones como Forest Peoples Programme, Amigos de la Tierra-Francia, el Sierra Club, Alerta Amazónica, Amazon Wacht y la Fundación Rainforest Noruega, entre otras.

El documento respalda los insistentes llamados de las organizaciones indígenas para suspender dichos planes y advierte que si se procede con los planes de expansión se amenaza la supervivencia física y cultural de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial.

Ello significaría una violación del Decreto Supremo 028-2003-AG que prohibe el desarrollo de actividades económicas al interior de la Reserva KNN así como una violación de las obligaciones internacionales de Perú en materia de derechos humanos.

La carta fue copiada a Eduardo Vega Luna, de la Defensoría del Pueblo en Perú y a Luis Alberto Moreno, Presidente del Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID) quienes han financiado el Proyecto Camisea además de proyectos para la protección de la Reserva Kugapakori-Nahua-Nanti.

La Reserva Kugapakori Nahua se creó en 1990 para proteger los derechos territoriales de los nahuas, nantis y otros pueblos que viven dentro de la reserva y que tenían relaciones limitadas con la sociedad nacional y otros pueblos indígenas.

La trágica experiencia de contacto de los nahuas que causó la muerte de la mitad de la población fue un factor crítico para la creación de la reserva. Durante las décadas de los 80 y 90 continuaban las incursiones de madereros ilegales que amenazaban con provocar más contactos con pueblos en aislamiento y así repetir la tragedia de los nahuas para otros pueblos.

La asociación Shinai Serjali afirma que ahora el área de la reserva está permanente habitada por los nahuas, nantis y machiguengas. Además es parte de la zona de desplazamiento de los mashco piros que todos los años cruzan los varaderos para viajar entre las cuencas del Purús y el Manu.

Agrega asimismo que cada uno de los pueblos de la reserva tiene una relación diferente con la sociedad nacional. Algunos invitan abiertamente a los visitantes, otros aceptan pero no buscan el contacto con gente de afuera, y otros evitan todo contacto con extraños, incluso con indígenas de otros pueblos.

Servindi