Los obispos cuestionaron a YPF por la contaminación en Vaca Muerta

Fue en una reunión secreta. “Hasta el yogur tiene químicos”, buscaron tranquilizar Galuccio y sus gerentes.
Por Patricio Downes
“Hasta el yogur, los helados y los dulces tienen químicos ” dijo en tono tranquilizador el gerente de YPF, Gonzalo López Nardone, a losobispos patagónicos y de otras regiones petrolíferas reunidos ayer en la UCA de Puerto Madero para escuchar los planes de extracción de hidrocarburos no convencionales de la empresa. En el salón Cardenal Pironio del Edificio San José, en el más lujoso barrio porteño, la exposición del CEO de YPF, Miguel Galuccio, fue la frutilla del postre de esa reunión hipersecreta en la que la extracción de “shale oil” de Vaca Muerta fue el centro de la discusión.
Galuccio cerró al mediodía, con más anécdotas que definiciones de fondo. Antes, el obispo de Neuquén, Virgilio Bresanelli, planteó la necesidad de transparencia en el control de los daños, credibilidad y el destino de las regalías. Así, el primer round de YPF con la Iglesia no fue victorioso.
Todo lo contrario, continúan las dudas.
Nardone y el vicepresidente de Estrategia y Desarrollo de Negocios de YPF, Fernando Giliberti, aseguraron a los obispos que “el destino energético del país descansa sobre hidrocarburos no convencionales”.
López Nardone les dijo que solo se usan “de 6 a 12 químicos” en el fracking (ruptura hidráulica de la roca para extraer petróleo) y que los mismos son tan inofensivos como “la goma guar que se usa en helados y dulces, el cloruro de calcio de los quesos, las enzimas, el ácido acético o el cloruro de potasio o sal común”. También prometieron un uso del 0,1 % del caudal de agua de la región petrolera sin afectar la calidad ambiental ni generar residuos tóxicos.
Lejos de ser un paseo para el CEO y su gente, hubo preguntas fuertes sobre la viabilidad del fracking. María Eugenia Di Paola, asesora del obispado de Gualeguaychú y hermana del padre “Pepe”, quiso saber la relación costo-beneficio para las provincias, si existe un marco legal específico para combustibles no convencionales y cuál es la situación de las poblaciones que ya han comenzado manifestar su inquietud. Los directivos de YPF admitieron que n o existe esa legislación aunque la empresa ya utiliza el fracking al que llama “estimulación hidráulica”.
La carta más fuerte fue la del asesor de la diócesis de Neuquén, Antonio Gustavo Gómez, quien además es fiscal general de la Cámara Federal de Tucumán. Gómez recordó las causas penales por contaminación ambiental ante el fracking en Neuquén, San Rafael, Comodoro Rivadavia y la demanda de Asupa una organización patagónica por US$ 500 millones, que está en manos de la Corte Suprema y de la que, afirmó, “YPF no se hace cargo”.
Agregó que las consecuencias de ese tipo de explotación “ son insoportables para el ciudadano de a pie que vive en esas regiones”. Los funcionarios respondieron algo airados: “Esa es una descripción política y, aunque es cierto que no vendemos agua mineral, nos haremos cargo cuando la Corte Suprema decida sobre el reclamo de Asupa”.
La tropa de Galuccio fue invitada por el rector de la UCA, el arzobispo Víctor “Tucho” Fernández, teólogos de confianza del Papa Francisco y redactor del Documento de Aparecida. Allí la Iglesia, bajo el liderazgo de Jorge Bergoglio, llamó a cuidar “la creación como casa de todos los seres vivos” y a buscar “un modelo de desarrollo alternativo”.
Asistieron los obispos Virgilio Bresanelli (Neuquén) Mario Cargnello (Salta), Miguel D’Annibale(Río Gallegos), Carlos Franzini ( Mendoza) Jorge Lozano (Gualeguaychú), Eduardo Taussig (San Rafael) y Marcelo Cuenca Revuelta (Río Negro).
Clarín