Archivo de la etiqueta: Actividades del OPSur

20/09 | Seminario Web: Territorios frente al fracking en América Latina

Seminario Virtual Miércoles 20 de septiembre de 2017

10:00 AM a 12:00 PM, hora de Ciudad de México

12:00 AM a 14:00 PM, hora de Argentina

Regístrate sin costo este enlace

Varios países de América Latina están apostando por la explotación de gas y petróleo no convencionales mediante la técnica de la fractura hidráulica (fracking). Esta práctica, prohibida ya en diversas partes del mundo, tiene impactos negativos serios sobre los territorios y la vida de las personas. Ante esta amenaza, la respuesta de comunidades campesinas e indígenas afectadas ha sido contundente: exigen que se protejan, respeten y garanticen sus derechos, que no se den permisos para actividades de fracking en sus tierras y territorios, y que esa técnica se prohíba.

¡Conoce más de esta resistencia legítima en este seminario en línea organizado por la Alianza Latinoamericana frente al Fracking!

Programa (con horario argentino)

Bienvenida (12:00 – 12:10).

La experiencia de Argentina (12:10 – 12:30): Milton López, Asamblea Vista Alegre Libre de Fracking y en Defensa de la Vida.

Sesión de preguntas y respuestas (12:30 – 12:40).

La experiencia de México (12:40 – 13:00): Rosa Esther Peña, Coordinadora de Organizaciones Campesinas e Indígenas de la Huasteca Potosina (COCIHP).

La experiencia de Colombia (13:00 – 13:20): Carlos Andrés Santiago, Corporación Defensora del Agua, Territorio y Ecosistemas (CORDATEC) de San Martín.

Sesión de preguntas y respuestas (13:20 – 13:55).

Cierre (13:55 – 14:00).

Modera: Aroa de la Fuente López, Fundar Centro de Análisis e Investigación y Alianza Mexicana contra el Fracking.

Una vez registrado, se te enviará una confirmación automática que incluirá un enlace personalizado para acceder al seminario el día del evento. Por favor guarda el mensaje de confirmación.

Todas las personas registradas (asistan o no) recibirán la grabación del seminario y otro material relevante.

Para más información, comunícate con Claudia Velarde: cvelarde@aida-americas.org


Energía, ¿para qué? ¿Y para quién?

En el marco del debate “Pensar la energía desde América Latina: alternativas y resistencias al avance extractivista” se abordaron diversas miradas internacionales para analizar la cuestión minera – energética, generadora de múltiples conflictos territoriales.

Participaron del debate público Elisangela Soldatelli, de Brasil (Fundación Rosa Luxemburgo); los colombianos Tatiana Roa, de CENSAT Agua Viva/Amigos de la Tierra y Edgar Mojica de la Central Unitaria Trabajadores (CUT); Lucio Cuenca, chileno del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) y Gonzalo Castelgrande del Uruguay, miembro de la Agrupación del Sindicato de Funcionarios de la Empresa de Energía Estatal (AUTE).

Los y las panelistas comentaron sobre las estrategias de organización y movilización que existen para contrarrestar modelos neoliberales basados en la extracción indiscriminada de bienes comunes , que vienen conjugadas con intervenciones sociales cuestionables y persecución política, aspectos dejados en evidencia como un flagelo de sistematicidad histórica contra los diferentes actores que se oponen a la explotación hidrocarburífera convencional y no convencional. Luego del debate entrevistamos a varios de los participantes, quienes dieron un balance de las particularidades que se viven en cada contexto nacional.

Brasil: “El retroceso de la legislación ambiental está directamente relacionado con el avance del extractivismo energético”

Brasil, al igual que el resto de los países de América Latina y gran parte del mundo, tiene un sistema energético dependiente de las fuentes fósiles: más de un 50 % es dependiente de petróleo y gas, y en el caso de la matriz eléctrica, la hidroelectricidad representa un 65%. Este sistema trae una serie de problemáticas asociadas con la generación y transmisión de la energía, como el intenso proceso de expropiación de comunidades originarias, campesinos y campesinas, y pequeñas ciudades, en las que se vive un proceso de destrucción e importante fragmentación territorial.

En los últimos años, recapituló Elis Soldatelli, se dió una intensificación de estos procesos relacionados con un discurso de crisis energética, que llevó a la generación de nuevos proyectos hidroeléctricos. Otra problemática en el país está relacionada con el sistema interconectado, y la generación de energía lejos de los centros de consumo, es decir,  se genera energía en el norte, y se consume en el sur, o lo contrario.

Una importante fuente de generación de energía en la cuenca del río Uruguay es controlada por empresas grandes consumidoras de energía, principalmente vinculada a los sectores de aluminio, cemento y acero, y muchas de esas empresas están instaladas en el norte del país. Esto está relacionado con la inserción de Brasil en la división internacional del trabajo como exportador de bienes primarios y de energía. Actualmente Brasil se encuentra en un hacia un nuevo proceso de privatización de las empresas que no pudieron privatizarse en los años 90, fundamentalmente de Petrobras y Electrobras.

Elisangela Soldatelli (foto: Verena Glass)

Existen diversos tipos de resistencias de comunidades,  algunos de los cuales están relacionados con el accionar ante la justicia. Muchas veces se logra parar el avance de este tipo de emprendimientos, pero en muchos casos es solo momentáneamente. Ocurren cambios de gobiernos o en la coyuntura política-económica, y nuevamente esos proyectos vuelven a la agenda pública.

Colombia: “El Buen Vivir está por encima de las lógicas extractivistas”

Tanto Tatiana Roa Avendaño como el sindicalista Edgar Mojica afirmaron que la energía en Colombia es básicamente para intereses internacionales, en la que la economía gravita alrededor de lo minero-energético. Más que ser una potencia minera, petrolera, gasífera o carbonera, es un país donde los bienes de la naturaleza están insertados en una matriz, un mercado mundial de commodities de la energía, importantes para un mercado internacional.

De acuerdo a Roa Avendaño, en los últimos 20 años Colombia profundiza el modelo extractivo flexibilizando la legislación ambiental y laboral, y exporta carbón para el mundo al tiempo que genera graves violaciones de derechos en sus territorios: miles de niñxs mueren de sed en el norte colombiano por las sequías que provocan las minas de carbón.

Con el micrófono, Tatiana Roa Avendaño (foto: Martín Alvarez Mullaly)

Mojica afirmó que “las necesidades de consumo de un país permiten generar un excedente para la exportación, ese excedente está llevando a que haya un extractivismo intensivo. Hoy día el 90% de nuestro carbón se exporta y 70% de nuestro petróleo; el 60% de nuestro gas va para mercados internacionales. A nivel de tasa de los niveles de reserva versus los niveles de exportación, el petróleo que tenemos da para seis años. Si no hay nuevos yacimientos descubiertos en términos de potenciales reservas, Colombia se vería evocado a importar petróleo”. En ese sentido, “saldría más barato importar directamente la gasolina y los diesel, que importar crudo para refinarlo en el país”.

Las lógicas del Buen Vivir que se oponen a las lógicas extractivistas como la megaminería, la extracción petrolera, los yacimientos de gas, trabajan por formas distintas de autogestionar, defender y permanecer en el territorio. “A diario hay una amenaza en algún territorio, a diario hay represión indiscriminada de la fuerza pública, un uso exagerado de la fuerza, especialmente a comunidades en resistencia contra el modelo minero”, relató Mojica, de la CUT.

“Por ejemplo, esta semana estamos viviendo una dura represión de la Policía Nacional y su cuerpo del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), en una zona petrolera que se llama Guamal, en el departamento del Meta, donde un grupo de mujeres se opone a la empresa petrolera estatal (…) el Estado hace parte de ese aparato represivo y violador de derechos humanos contra el movimiento social colombiano”.

La CUT hace parte de una iniciativa de la sociedad civil llamada “Mesa Social para la Paz”, desde allí se impulsa una mesa mineroenergética, “as apuestas de participación en el escenario de Quito abren una luz de esperanza en el sentido de posibilitar un escenario distinto, de posibilitar un escenario de diálogo nacional, donde empresarios, Gobierno y sociedad civil en su conjunto nos sentemos a discutir de cuáles son esas transformaciones mínimas.

Finalmente, el líder social colombiano hizo una reflexión a modo de conclusión, siendo crítico con el modelo extractivista incluso en los gobiernos progresistas de la región, haciendo un llamado a la unidad popular para contrarrestar la dinámica económica y política actual: “Inclusive en algunos de los gobiernos progresistas hay que discutir de fondo si el modelo energético ha cambiado, un tema interesante, no creo que sea un tema de falta de voluntad sino que esa inserción en el mercado mundial sigue siendo muy fuerte.

Creo que hay similitudes que transitan caminos identitarios y que nos plantean un reto de si hay posibilidades de hermanar luchas, de dar peleas más globales, apuestas de resistencia a largo plazo, lógicas de acumulación social y política desde las izquierdas y desde el movimiento social, más unitarias. Yo diría que hay una necesidad de mirar si somos capaces de responder como clase, creo que lo que está ocurriendo en el continente es un reacomodo de las fuerzas del capital y un reataque, una reconquista, de los avances que tuvo la izquierda y los sectores progresistas y democráticos en el continente; en ese orden de ideas, si lo lees en esa lógica, la respuesta debería ser en términos de clase”.

Desmitificando las versiones sobre el Uruguay

Para Gonzalo Castelgrande, miembro de AUTE, Uruguay ha sido uno de los principales objetivos de inyección de capital extranjero de los últimos tiempos en materia de energía, convirtiéndose en una de las “patas fundamentales de nuestra economía”. La lógica mercantil del Estado uruguayo transformó las empresas autónomas en empresas a conformar la matriz productiva nacional, algo importante para este país que desde que se conformó como Estado-Nación, estatizó las empresas públicas, pasando a ser patrimonio nacional, ahora con una tradición de más de 100 años.

No obstante, para ser un país tan pequeño, se ha transformado de acuerdo a las lógicas neoliberales a nivel mundial.

Jorge Charquero y Gonzalo Castelgrande, de AUTE, y Edgar Mojica (foto: Verena Glass)

Prueba de ello son las miles de plantaciones de eucalipto con dos plantas de celulosa y una tercera en construcción, la segunda de la multinacional finlandesa UPM.

A principios de milenio, Uruguay estuvo a punto de sufrir una crisis en materia energética, puesto que el país llevaba alrededor de 15 años sin inversión, lo que pudo llevar a un desabastecimiento. Uruguay históricamente ha sido un país de servicio y de clase financiera, situación que atrae la promoción de leyes para implementar la energía eólica que “trajo de la mano subsidios, generación de impuestos, zonas francas (…) un terreno fértil para que se hayan instalado diferentes empresas multinacionales para poder garantizar este cambio de la matriz energética”, señaló Castelgrande.

Dicho cambio de esta matriz se hizo a partir de 7 mil millones de dólares, de los cuales 5 mil millones fueron de capital privado. Ahora bien, uno de los rasgos positivos de tales cambios tiene argumentación ambiental, pues la generación de CO2 se redujo significativamente. Incluso fueron cerradas algunas centrales que despachaban energía térmica y fueron reemplazadas por energía renovable, actualmente soportada en el país con la combinación de energía hidráulica y eólica.

No obstante, “el Estado genera préstamos internacionales para que las grandes empresas se vinieran a instalar en el país, asegurando rentabilidad con contratos de compra de energía, con préstamos fijos en dólares a 20 años, (…) hoy en día hay leyes y decretos que obligan a pagar primero a las empresas privadas que a las estatales, un negocio grande que se saturó y hubo una sobreoferta de energía (…) el sistema se ha encarecido y es sumamente ineficiente por la rentabilidad que se queda en las multinacionales”.

Lo anterior fue denunciado por diferentes sindicatos que, según Castelgrande, fueron estigmatizados y “ninguneados”. Ahora el problema es más visible porque los barrios pobres siguen teniendo mala calidad en el servicio y el alza frecuente en las tarifas ya tocó el bolsillo de los uruguayos. En ese sentido se vienen organizando diversas expresiones sindicales para lograr salir de la lógica del cliente y de mayor apropiación social de la empresa y tener un control mayor por parte de los usuarios:

“Laburamos en los barrios, hacemos asambleas de vecinos ayudamos en los barrios más pobres a conectar la luz. Como sindicato tenemos brigadas solidarias, y más que diciendo, haciendo, es que estamos tratando de generar este movimiento de usuarios que es en definitiva lo que nos va a permitir que entre trabajadores y usuarios poder poner estos problemas, involucrar a otros sectores la sociedad para resistir estas privatizaciones y después poder redistribuir la riqueza por medio de la rebaja de la tarifa”.

En conclusión, al igual que los otros ponentes del evento, el sindicalista coincidió en la necesidad de articular luchas continentales entre movimientos sociales y organizaciones política de distinta índole “para construir un nuevo paradigma. Aprendimos que no hay recetas, somos antidogmáticos”.

Chile: “Luchas locales con resultados nacionales”

Por su parte, Lucio Cuenca, coordinador de OLCA, señala los discursos predominantes del neoliberalismo que está orientado a convencer a la ciudadanía chilena de que la extracción masiva es necesario para ponerlos en el juego del mercado internacional, escondiendo que son medidas que pasar por encima del ambiente y la vida humana.

“El modelo ha estructurado un sistema en donde es más barato el uso de energéticos contaminantes, en este caso es el carbón, que se usa dos veces más de lo que representa la matriz de producción, se ha instalado un discurso de que necesitamos más hidroeléctricas para tener más capacidad de producir energía, porque nos vamos a quedar sin crecimiento económico.

En los últimos 10 años se han duplicado las hidroeléctricas y las empresas de energía renovable, pero en los momentos que el país necesita más energía se pone en funcionamiento solo la mitad de esa capacidad de generación de energía. Chile, que anteriormente le compraba gas a Argentina, hoy día Chile le está vendiendo electricidad y gas en los períodos de invierno a Argentina”.

Lucio Cuenca (foto: Verena Glass)

En Chile persisten las políticas heredadas de la dictadura militar iniciada en 1973, la Ley Eléctrica, por ejemplo, privatizó todo el sistema, tanto la generación, la transmisión y la distribución. El Estado, de acuerdo a esa ley, omite la generación de la energía, transfiriendo toda responsabilidad al sector privado, se queda con algunas funciones de regulación en los hidrocarburos, pero Chile como tal no produce hidrocarburos, dejando que todo lo propicie las empresas extranjeras.

Además, gran parte de la energía chilena está destinada al funcionamiento de la minería, triplicada en volumen de la cantidad de minerales que se extraen en los últimos 20 años. Chile es el primer productor mundial de cobre, consumiendo el 37% de toda la energía eléctrica que se genera, con 24% del sector industrial y solo un 16% de consumo doméstico.

En el marco de este panorama la respuesta social no ha sido menor. Las resistencias mapuches son una ejemplificación de luchas con buenos resultados que han echado abajo proyectos hidroeléctricos de importante envergadura, como forma de enfrentar las políticas públicas mineras del gobierno chileno. Lucio Cuenca ratificó: “Teniendo una comunidad viva, movilizada, que defienda su territorio, puede no solo tener resultados a nivel local sino incidir en tendencias más generales, lo que a veces nos cuesta visualizar”.

Entrevistas realizadas por Pablo Quintana, periodista de Radio Kalewche

Fundación Rosa Luxemburgo


BsAs | 08/09: DDHH y Poder Político

Mesa-debate, viernes, 8 de septiembre, de 17 a 19 hs.

Facultad de Cs. Sociales, Santiago del Estero 1029, Aula 100 San José

 

Derechos Humanos y Poder Económico: Desafíos, resistencias y estrategias frente a la impunidad corporativa

·      Silvina RegueraAsamblea El Algarrobo, Andalgalá, Catamarca

·      Felipe GutiérrezObservatorio Petrolero Sur

·      Natalia SalvaticoAmigos de la Tierra Argentina

·    Diana AguiarFASE-Brasil y Campaña Global para Desmantelar la Impunidad Corporativa

·      Beverly Keene (coordinación), Diálogo 2000-Jubileo Sur Arg. y Cátedra Cultura Paz y DDHH

A partir de conflictos y luchas concretas frente a la megaminería, el fracking, la deuda y la mercantilización del medio ambiente, invitamos a profundizar sobre el poder de las empresas y finanzas transnacionales en el sistema-mundo actual y a problematizar sus responsabilidades, junto a las obligaciones de los Estados, ante los derechos de las personas, de los pueblos y de la naturaleza. Debatiremos en torno al concepto de desarrollo hegemónico, impulsado por las instituciones financieras y comerciales internacionales y el gran capital, en relación sobre todo a derechos fundamentales como la soberanía, la autodeterminación, la justicia ecológica y el control sobre los bienes comunes, que orientan grandes movilizaciones y construcciones alternativas en lo que va de este siglo.

Invitan:

Cátedra Cultura para la Paz y los Derechos Humanos, FSOC/UBA

Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina


04 y 05/08 | BsAs: Matriz energética y bienes comunes

MATRIZ ENERGÉTICA Y BIENES COMUNES | CONTEXTO: CAMBIO CLIMÁTICO, TRANSICIÓN JUSTA, DEMOCRACIA ENERGÉTICA

La crisis actual que involucra los niveles económico, político, social, cultural y ambiental ponen en tela de juicio, no sólo las estructuras económicas, sociales, políticas y ambientales adoptadas con el surgimiento de la economía de mercado, sino la idea misma del progreso que pretende imponer el sistema capitalista.

Como trabajadores estamos convencidos que pensar en desarrollo es pensar en el desarrollo de las personas, no en el de las cosas y esto nos lleva a dar el debate respecto del modelo de producción y consumo que tenemos, para plantearnos cuál es el que necesitamos y queremos.

La historia nos muestra que nuestras sociedades necesitan incrementar el flujo y la intensidad energética continuamente, para lo cual requieren de un sistema energético complejo, que no puede excluir considerar políticas públicas, conflictos sectoriales, alianzas geopolíticas, estrategias empresariales, oligopolios, desarrollos tecnológicos, relaciones entre energía y distribución de la riqueza, entre otros. En este contexto, la matriz energética es un subsistema importante, cuya discusión no puede ser reservada a unos pocos.

Las políticas energéticas son una política sectorial de las políticas de desarrollo, por eso, proponemos al conjunto de los trabajadores y el pueblo la gestación de instancias de debate, de formación y generación de propuestas, que permitan abordar la planificación energética nacional desde una mirada que incluya el interés soberano del pueblo, las necesidades de las/los trabajadoras/res en esta nueva coyuntura y que a su vez sea respetuosa de nuestros bienes comunes y el ambiente.

Por ello, resulta urgente pensar y actuar para construir un sistema energético más equitativo, menos concentrado, más democrático y menos contaminante. Partimos del postulado que la energía debe ser un bien social y su libre disponibilidad, un derecho humano. Esta es una discusión que debe darse a nivel nacional pero también regional, y qué incluye cuáles son las fuentes de energía, a quién le pertenecen y cuál es modelo que alimentan. Es una discusión que también debe abordar el lugar que las y los trabajadores tendrán en el camino de la transformación hacia un modelo de desarrollo que sea sustentable, donde se garantice una transición justa para todos y todas.

En este contexto, el concepto de democracia energética nos permite plantear una transición energética que tienda a desmercantilizar la energía y a terminar con la captura corporativa de este sector, para pensar en un esquema de producción, distribución y consumo democrático, donde las comunidades y un sector público comprometido con la gente sean protagonistas. Se trata de alcanzar sistemas energéticos que sean socialmente justos, que permitan la universalidad del acceso, que generen puestos de trabajo de calidad y con derechos laborales y sindicales para las y los trabajadores.

Desde ATE y la CTA-Autónoma venimos participando de instancias regionales e internacionales para construir alternativas en este sentido. Ejemplo de ello son la PLADA y el TUED.  La Plataforma de Desarrollo de las Américas (PLADA) elaborada junto a la Confederación Sindical de las Américas (CSA) es una formulación política estratégica que tiene la relevancia de una herramienta elaborada en cuatro dimensiones: política, económica, social y ambiental que se encuentran articuladas para llegar a un desarrollo sustentable;  que plantea la reducción gradual del uso de los combustibles fósiles, la universalización del acceso a la energía, así como reconvertir aquellos sectores de la economía que más contaminan. A su vez desde la iniciativa Sindicatos por la Democracia Energética (TUED por sus siglas en inglés) que agrupa  centrales sindicales y sindicatos de rama, se viene proponiendo la necesidad de democratizar la producción, distribución y consumo de energía, planteando debates claves que debemos abordar.

LA SITUACIÓN NACIONAL

La lógica que adoptó el gobierno de Macri en materia energética es consistente con la llevada adelante en otros sectores. Bajo un barniz de capitalismo verde, sigue promoviendo el saqueo de recursos naturales para satisfacer la necesidad de ganancias de monopolios y oligopolios, sin importar la degradación del ambiente ni los costos sociales, sumergindo a amplios sectores de nuestro pueblo en la pobreza energética y el hambre. Para seguir funcionando, este modelo neoextractivista criminaliza la protesta, impone convenios colectivos a la baja en todos los sectores, mientras elimina las retenciones hacia los pulpos mineros y petroleros y compra tecnología llave en mano a las distintas potencias, dándole la espalda a los saberes acumulados por nuestros trabajadores/as en los últimos 70 años.

En lo que respecta a la energía eléctrica en nuestro país, los números muestran que, por ejemplo, en abril de 2017, la generación provino centralmente de la quema de fósiles (carbón, gas, fuel oil, gas oil) con un aporte del 66,9%; el 26,7%; fue generada por centrales hidroeléctica; las centrales nucleares aportaron un 4,4% y las fuentes renovables, principalmente eólica y solar un 2,0%. Estos porcentajes ponen en evidencia una matriz de generación de electricidad basada en la quema de hidrocarburos que se ha mantenido por décadas y es necesario modificar.

Si bien en septiembre de 2015 se reforzó el marco legal para reverdecer la matriz energética, sancionando leyes que tienen como objetivo lograr que la contribución de las energías renovables permita abastecer, al 31 de diciembre de 2025, el 20% del consumo de energía eléctrica nacional, está claro que la discusión no puede reducirse al origen de las fuentes, también es necesario evaluar para qué y para quién será la energía que se producirá.

A modo de ejemplo, revisando datos del Ministerio de Energía y Minería encontramos que en el departamento de Andalgalá de la provincia de Catamarca, con apenas 20 mil habitantes, consumió un total de 850.647,60 MWh. La realidad es que esos habitantes no utilizaron esa energia. Fue devorada, casi íntegramente, por Minera La Alumbrera, una empresa de capitales suizos y canadienses que desde hace 20 años extrae toneladas de oro que exportan del país, dejando a cambio, terrenos degradados, así como ríos y tierra contaminados.

Para entender la magnitud del consumo de ese megaproyecto extractivo, vasta compararlo con los 1.780.897 MWh consumidos a nivel residencial, industrial y alumbrado público de provincia de Río Negro en todo 2015.

Los números son elocuentes. La Alumbrera utilizó casi la mitad de lo que consume toda la provincia de Río Negro que tiene alrededor de 700 mil habitantes.


31/08 | Neuquén: Pensar la energía desde América Latina

El próximo 31 de agosto se realizará el debate público “Pensar la energía desde América Latina: alternativas y resistencias al avance extractivista”, organizado por el Observatorio Petrolero Sur, la Fundación Rosa Luxemburgo y el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, en el marco del Taller “Territorio y Maldesarrollo”.

El debate buscará indagar sobre las características comunes de los escenarios energéticos de América Latina, sus proyecciones actuales y las resistencias construidas; profundizar el debate entre militantes y activistas sobre las proyecciones del accionar gubernamental y empresarial en torno a la energía; y reflexionar sobre las posibles vías de transición energética.

El panel estará compuesto por Elisangela Soldateli (Brasil) de la Fundación Rosa Luxemburgo; Lucio Cuenca (Chile) del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales; Tatiana Roa Avendaño (Colombia) del CENSAT Agua Viva – Amigos de la Tierra; Edgar Mojica de la Central Única de Trabajadores – Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo; Gonzalo Castelgrande (Uruguay) de la Agrupación del Sindicato de Funcionarios de la Empresa de Energía Estatal. La coordinación de la charla estará a cargo de Hernán Scandizzo del Observatorio Petrolero Sur, y acompañarán la actividad integrantes de las comunidades afectadas en Argentina y Chile.

Lugar: Salón A.M.U.C – Avenida Argentina 1515. Neuquén

Horario: 18 horas

 

Contactos de prensa:

Florencia Puente (Fundación Rosa Luxemburgo): 11 5121-2789

Patricia Lizarraga (Fundación Rosa Luxemburgo): 11 3010-0301

Hernán Scandizzo (Observatorio Petrolero Sur): 11 5803-6898

Fernando Cabrera (Observatorio Petrolero Sur): 299 586-4313

El Maldesarrollo y el modelo extractivo arrasan con los territorios y las comunidades que los habitan. La explotación hidrocarburifera convencional y no convencional afectan, también, las lógicas de territorialización sobre las que influyen. En estos territorios, las comunidades mapuches son las más afectadas y se encuentran en conflicto y defensa de sus tierras ancestrales. La realización del Taller “Territorio y Maldesarrollo” y el debate público “Pensar la energía desde América Latina: alternativas y resistencias al avance extractivista” en Fiske Menuko, Neuquén, permite acercarnos directamente y enriquecer las perspectiva con la mirada de los actores locales y sus comunidades. Con ellas buscamos mapear la situación energética y construir las alternativas existentes. La criminalización y represión de las comunidades mapuches tiene un nuevo episodio lamentable: mientras las comunidades defienden sus territorios de los proyectos de Maldesarrollo, las fuerzas represivas, que otrora realizaron el genocidio del Desierto, secuestraron a Santiago Maldonado, de quien exigimos su inmediata aparición con vida.

Ver evento en Facebook

 


27/07: Seminario Web: Megaproyecto Vaca Muerta

Reserva la fecha para participar del seminario virtual:

El megaproyecto Vaca Muerta: Impactos del fracking en Argentina” 

Jueves 27 de julio de 2017

10:00 a 11:30 AM, hora de Ciudad de México

Regístrate sin costo en el siguiente enlace: 

  

La explotación de hidrocarburos no convencionales a través del fracking ha buscado expandirse en distintos países de América Latina. En Argentina, Vaca Muerta es el yacimiento más grande de ese tipo de hidrocarburos fuera de Estados Unidos y, por tanto, uno de los más “atractivos” del mundo. Desde hace cinco años, Vaca Muerta se ha vuelto un megaproyecto que supera el sitio de extracción y cuya infraestructura física, jurídica y financiera es compleja y genera gran cantidad de accidentes y conflictos sociales.

En este seminario virtual, organizado por la Alianza Latinoamericana Frente al Fracking, expertas y expertos de diferentes organizaciones y países de la región, abordarán la implicaciones del megaproyecto de fracking Vaca Muerta en términos de impactos y conflictos sociales y económicos para los diferentes actores involucrados.  

Una vez registrado, se te enviará una confirmación automática que incluirá un enlace personalizado para acceder al seminario el día del evento. Por favor guarda el mensaje de confirmación.

El cupo de asistencia al seminario es limitado, por lo que te sugerimos te conectes con 10 minutos de anticipación. De todas formas, todas las personas registradas (asistan o no) recibirán la grabación del seminario y otro material relevante.

 

Para más información, comunícate con Claudia Velarde

cvelarde@aida-americas.org