Juego “The age of Yasuni” listo para apoyar campañas de resistencia

Estimados amigos y amigas de Oilwatch:

Acción Ecológica (Ecuador), que es además oficina regional de Oilwatch, ha impulsado por varios años la campaña de no explotación del crudo en el Yasuní, logrando que esta sea asumida de manera oficial. Aunque con muchas contradicciones del gobierno y con mucho trabajo de la sociedad, consideramos que hemos dado pasos importantes en la crítica al modelo petrolero. Este proceso ha sido una verdadero proceso de aprendizaje  sobre el derecho a resistir a las actividades que destruyen la biodiversidad, territorios, pueblos….

Como parte de esta dinámica, hemos elaborado un juego llamado Age of Yasuní, que básicamente plantea la disputa de pueblos originarios con las actividades petroleras en diversos escenarios (Yasuní, Amazonía, África, Sureste Asiático, Alaska y el Mar del Norte). Se gana el juego al impedir la construcción del pozo petrolero, y se pierde cuando no se logra retirar a los petroleros de su escenario de pelea. Es un juego sencillo, pensado en todas las edades y en un público muy amplio y poco informado.

El juego ya está en el App Store (para Iphones, Ipads Ipods) y Google Play (para aparatos android); próximamente colocaremos una versión para PC (Windows y Linux) en nuestras páginas web.

Existe una versión libre y una pagada ($0,99 o su equivalente en euros). Los aportes por la descarga pagada del juego permitirá constituir un fondo de apoyo a campañas y procesos de resistencia a actividades de apertura petrolera, que será administrado y manejado por el Global GreenGrants Fund, para apoyar campañas de dejar el crudo en el subsuelo. Continuar leyendo

Encuentro de ambientalistas en defensa de la tierra y del agua

Tras un encuentro el jueves pasado en Bariloche y otros los días posteriores en Lago Puelo, Chubut, ayer quedó conformado un ente regional patagónico en coordinación con la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC). El motivo de las reuniones fue condenar “la comercialización de la tierra y el agua, convirtiéndolos en un objeto de mercado” y denunciar la megaminería

Participaron una veintena de asambleas ambientales, poblaciones originarias y organizaciones sociales patagónicas, quienes consensuaron una declaración que destaca la necesidad de legislar en la región patagónica para garantizar “la protección del agua, priorizando las necesidades humanas sustanciales, cubriendo necesidades de la población local, declarándola un bien social y un derecho humano inalienable”.

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Perú: Industrializar el Bajo Urubamba

Repsol, Pluspetrol y Petrobras implantan un cambio irreversible de la Amazonía peruana

Por Marc Gavaldà [1]

La prensa peruana y el debate público tienden a enfocar la problemática de Camisea en términos meramente económicos. Se discute sobre el destino de  los millones de metros cúbicos  de gas que diariamente salen de la planta de Malvinas y se inyectan a los gasoductos que van, vía Lima, Pisco y Melchorita al mercado interno y a la exportación. A medida que se anuncian y se construyen nuevos gasoductos -como el LOG SUR o el Gasoducto Andino Sur-  el único problema, aparentemente, es determinar qué regiones (o países) recibirán el gas, a qué precio y cuántas regalías pagarán las empresas que se lucrarán de ellas. Pero tras las cifras, entre volúmenes y porcentajes, existe un territorio extenso que es la cuenca del Bajo Urubamba. Los pueblos nativos que la habitan, así como la complejidad de ecosistemas y áreas protegidas de relevancia mundial son repetidamente ninguneadas.

Este artículo tiene por objetivo proporcionar y visibilizar la magnitud de los impactos – presentes y futuros – generados por la puesta en producción de los lotes que gravitan en torno al proyecto Camisea. Sucede en Perú que Camisea es percebido por la población como un punto concreto en un lugar distante – y desconocido – de la selva. Pocas personas, ni siquiera la población afectada, entienden la magnitud territorial de los millones de hectáreas afectadas por la “gasificación” del río Urubamba. En efecto, la interconexión de los lotes 56 (Pluspetrol), 57 (Repsol) y 58 (Petrobras) con el lote 88, con su  planta de fracionamiento de Malvinas, así como el posterior transporte de gigantes volúmenes de gas a diferentes puntos del país y del mundo, significará un cambio irreparable para los ecosistemas y el modo de vida de los pueblos del Urubamba.

Los efectos de esta industrialización ya se sienten y han modificado las condiciones de vida de las comunidades. Pero los lotes se encuentran todavía en una fase germinal de desarrollo. Las compañias que los operan, llevan un lustro explorando sus entrañas y en los últimos meses ya han arrojado satisfactorios resultados. Habiendo descubierto reservas probadas de gas, hemos entrado en la cuenta atrás para la apertura desenfrenada de decenas de pozos en cada lote, el tendido de kilómetros de ductos, la ampliación de depósitos de almacén y la construcción de nuevos y gigantes gasoductos para exportar las riquezas descubiertas. Y con esta industrialización, el destino de las comunidades quedó, sin saberlo, atrapado para siempre dentro del complejo industrial.

En el Lote 88  se iniciaron operaciones con la entrada de  Total y Shell en la década de 1980 y se contiunaron en 2003 con el Consorcio formado por  Pluspetrol (Argentina), Hunt Oil (EUA), SK Energy (Corea), Repsol YPF (España, EEUU), Tecpetrol (Argentina, Perú) y Sonatrach (Argelia). Existen varios pozos en operación como los de la plataforma San Martín y Cashiari contectados a través de ductos y línea eléctrica. La planta Malvinas es un complejo  petroquímico donde se separa el gas, licuados de gas y las aguas de formación. Tiene un aeropueto con vuelos diarios a Lima y un puerto fluvial con una intensa actividad de lanchas con destino y regreso de Sepahua y Atalaya, donde se está construyendo un puerto y zona de descarga.  Testimonios del pueblo en contacto inicial Nahua, revelaron que Pluspetrol avanza por zonas vírgenes en el interior de la Reserva Nahua Kugakapori Nantis y Otros. Además existen planes de ampliar la extensión y capacidad de la planta de Malvinas para albergar nuevos tanques de fraccionamiento y almacén de gas. Se proyecta construir nuevos ductos de Camisea a la costa, donde las plantas de Pisco y Melchorita exportan del orden de

Poco tiempo después de la puesta en marcha de Camisea, se iniciaron las actividades en los lotes vecinos. A continuación resumimos parte de la información sesgada y dispersa de la que se ha tenido acceso a través de los Estudios de Impacto Ambiental disponibles en la red. Es preciso destacar que las comunidades matsiguengas, kakintes, ashaninkas, nahuas, nantis y campesinas, no conocen y entienden el lenguaje técnico de los mismos .

Lote 56 (Pluspetrol) [2]

En 2003, el Gobierno peruano inició un proceso licitatorio para entregar el lote 56, así como también una serie de modificaciones legales para cambiar el destino de la producción del gas producido en este lote. Como se verá más adelante, una serie de leves retoques en el contrato, facilitan que la empresa concesionaria pueda exportar el gas en lugar de destinarlo al consumo interno. Este hecho ha generado indignación y ha sido el motor de las movilizaciones por el gas en 2010. La empresa adjudicataria del lote, fue – ¡oh, sorpresa!- la misma que la que operaba en Camisea.

En 2005, Pluspetrol, como líder del consorcio formado por Hunt Oil, SK Corporation, Sonatrach y Tecpetrol y Repsol YPF inicia las actividades en el lote 56. Este bloque, un rectángulo perfecto que afecta a 58,500 hectáreas incluye el territorio de 7 comunidades nativas y el asentamiento rural Shintorini ,  donde la compañía ubicó el campamento La Peruanita. La presencia de reservas de gas en este lote era conocida antaño, pues dos estructuras hidrocarburíferas, conocidas como  Mipaya y Pagoreni ya fueron exploradas por Shell en 1987 y 1998 respectivamente.

Las actividades previstas comprendían un estudio sísmico de 2D y 3D, la perforación de 12 pozos dirigidos a partir de tres plataformas (Pagoreni A, B y C), el tendido de ductos para  conectar estos pozos con la planta de Malvinas,  así como la ampliación de dicha planta, triplicando su capacidad,[3] con el fin de poder recibir y procesar el gas y condensado extraído de los pozos. Además, se requirió el tendido de una línea eléctrica para alimentar la energía de las máquinas de perforación de los pozos.

Posteriormente, el gas producido de este lote se transporta  hacia la costa, pero a diferencia del lote 88, que llega una parte a Lima para consumo interno, el gas del lote 56 abandona el país en el puerto de Melchorita. La empresa Perú LNG, se encarga de licuarlo para los barcos que lo acercan a mercados más devoradores de energía, como México, Estados Unidos y Europa.

El Estudio de Impacto Ambiental fue observado por la sociedad civil que solicitaba, a cada punto observado, la correspondiente respuesta del Ministerio de Energía y Minas. Se cuestionó por ejemplo, que no se informara de las coordenadas de las líneas sísmicas y  el hecho que éstas excedieran la superfície del lote 56, afectando zonas aledañas. También se criticó el deficiente manejo de residuos peligrosos, los cuales, con una cantidad de 245 toneladas generadas en las distintas fases de operación[4], añadidos a las 1,875 toneladas de residuos no peligrosos, generaban “altos riesgos de impactos ambientales y humanos durante el transporte en helicóptero desde los lugares de perforación a Malvinas, por barco desde Nalvinas a Pucalpa por los ríos Urubamba y Ucayali, así como vía terrestre desde Pucalpa a Lima”.[5]

Pero el proyecto sigue su curso, y sin muchos cambios en la redacción, Pluspetrol consigue la licencia para iniciar operaciones. En febrero de 2005, el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) y la Intendencia Forestal y de Fauna Silvestre le dan el permiso a Pluspetrol para el desbosque de un  de un volumen de 24,074.4685 m3 de madera en una superficie de 213.98 hectáreas para la ejecución de los subproyectos mencionados.[6] El 12 de  julio, un día antes del inicio de actividades sobre el terreno, el Ministerio de Energía y Minas aprueba el Estudio de Impacto Ambiental. Este encadenamiento perfecto de fechas, que encajan como engranajes en el calendario, visibiliza la completa subordinación de los órganos estatales a los intereses corporativos. En este caso, es inverosímil explicar cómo el inicio de la exploración sísmica de Pluspetrol en el lote 56, un proyecto operativo que involucra centenares de personas, maquinaria, infrestructuras de transporte (barcos, helicópteros) y de apoyo logístico (almacenes, campamentos), se pueda llevar a cabo en el margen de unas horas.

En 2010, se inició la perforación del Pozo Mipaya, vecino a Comunidad Nativa de Kinteroni y en 2011 se inicició la conexión de ductos para conectar este pozo con los lotes 57 y 88.

Lote 57 (Repsol YPF)

Repsol y Petrobras son socias en el lote 57[7], una extensión de 611,067.81 hectáreas con forma de metralleta, en los departamentos de Cuzco y Ucayali. Esta concesión, para operar durante 40 años desde 2003, abarca territorio de la Reserva Comunal Asaninka y Machiguenga y limita con  el Parque Nacional Otishisi. En su interior existen nada menos que 19 comunidades, la mayoría machiguengas, pero también las hay del pueblo Kakinte, etnia de la família arawak bastante aislada en las montañas entre los ríos Tambo y Urubamba.

El lote 57 limita al sur con los lotes 56 y 58, a los cuales se integrará por una línea de gasoductos para  dirigir el gas hacia la planta Malvinas y posteriormente hacia la costa.

En 2006, Repsol inició su primera fase de prospección sísmica 2D con un total de 548 Kilómetros  con el objeto de definir mejor las estructuras geológicas ya explorada por Shell, determinar ubicaciones probables de pozos exploratorios y evaluar las técnicas de perforación adecuadas para la estructura.

La logística relacionada con los trabajos sísmicos en un área tan boscosa como remota fue compleja y requirió de la movilización de una gran plantilla, alojada en el Campamento Base de Nuevo Mundo, y tres subcampamentos más. Por el río Tambo 270 km lineales fueron afectados por la apertura de 11 línesas sísmicas. 9 líneas más, cruzaban el río Urubamba, despejando 300 kilómetros más. (Domus, 2006) Más tarde,  el proyecto sísmico fue ampliado con el tendido de 6 líneas más, de 175 kilómetros.

La exploración sísimca  afectó de lleno las  mencionadas  Reservas Comunales Machiguenga y Asháninka. Al respecto, Repsol precisó en sus Estudios de Impacto Ambiental que  “aún cuando la definición y entrega del Lote 57 es posterior a la creación de la RC Machiguenga y la RC Asháninka, esto no impide el desarrollo de actividades dentro de dicha área natural protegida, tal como lo indican la Ley de Áreas Naturales Protegidas.”[8]. Con este tipo de aseveraciones, Repsol pone los puntos sobre las íes al gobierno, para prevenir-se de posibles amonestaciones. Si en el lote 88, se dejó a Pluspetrol operar dentro de la Reserva Nahua Kuagaparoi Nantis con la excusa que fue primero la concesión a la Reserva, ahora Repsol reconoce que llegó tarde a la creación de las áreas protegidas, sin embargo    enfatiza que la Legislación ambiental le otorga derechos para ingresar en ellas.

En 2008 perforó su primer pozo con éxito, el Pozo Kinteroni, del cual en 2009 ya declaró haber encontrado reservas comerciales de gas. Como se verá más adelante, en estos momentos Repsol está construyendo casi 100 kilómetros de líneas de flujo (gosoductos) para interconectar los pozos del lote 57, con los del 56 y 88. Para el segundo semestre de 2012 espera iniciar la producción de 5 millones de metros cúbicos diarios. A partir de 2015 proyecta inaugurar una planta con compresiópn de gas propia en su campamento base, ahora ya convertido en polígono industrial, que se encuentra a escasos metros de las viviendas y escuela de la comunidad machiguenga de Nuevo Mundo.

Lote 58 (Petrobras)

EI lote 58 es la última pieza del rompecabezas del gas en el río Urubamba. Pertenece a la brasilera Petrobras , la cual también proyecta un historial de conflictivas operaciones en todo el continente.[9]   Este lote, está ubicado en el distrito de Echarate, provincia de La Convención, Región Cusco. Su proximidad a varias áreas protegidas, como el Parque Nacional Manu y el Santuario Megantoni, otorgarían a este bloque un especial cuidado para prevenir cualquier tipo de accidente. Sin embargo, se sabe, las operaciones hidrocarburíferas en ecosistemas tropicales vienen acompañadas sine quanum de impactos ambientales irreparables. Aún sin la probable generación de vertidos al ambiente, la conectividad biológica entre estas áreas protegidas se verá sin duda afectada por la penetración y apertura de líneas sísmicas, así como la presencia y tránsito de helicópteros, barcos y personal durante las próximas décadas.

A pesar de ser la última en tomar tierra en el Urubamba, esta empresa ha acelerado sus operaciones y en estos momentos ya proyecta construir un gasoducto para comercializar las reservas descubiertas. En 2007, le aprobaron el Estudio de Impacto Ambiental para la prospección sísmica y perforación exploratoria.  Cientos de kilómetros de selva fueron intervenidos para tal operación.

En 2009, Petrobras perforó su primer pozo, el Urubamba 1X, el cual recibió elogios del presidente de Perupetro, Daniel Saba : “Estamos muy optimistas con los resultados del pozo Urubamba y de las otras estructuras que faltan perforar pues el nivel de éxito exploratorio en esta zona es de 80%”, sin embargo precisó que la intención del gobierno de renegociar las regalías del contrato, hasta el momento apenas un 5%. La voluntad del nuevo gobierno sería elevarlas hasta por lo menos un 14%.[10] Negociación aparte, está claro que Petrobras ha encontrado condiciones de negocio en la cuenca urubambina. En 2010 perforó  con éxito otro pozo, el Picha 2X  8T, donde encontró gas condensado. En el primer semestre de 2011, Petrobras ya había abierto nuevas líneas sísmicas 3D en 180 kilómetros cuadrados de selva y había perforado otro pozo más, el Taini 2X. También inició los trámites para la construcción del Gasoducto Andino Sur, que tiene por objetivo alimentar el mercado energético del sur del país, en especial la voracidad energívora de los proyectos mineros andinos de muy conflictiva aceptación por los pueblos locales, que defienden, celosos, sus recursos hídricos cada vez más escasos.

La Comunidad Nativa de Puerto Huallana fue especialmente afectada por la cercanía de uno del  pozo Picha 5XP, de 5 kilómetros de profundidad. En 2010, Petrobras había presentado un EIA para la perforación del Pozo 82, el cual fue aprobado en febrero de 2010. Un año más tarde, cambiaron sus planes y decidió perforar el pozo Picha 5XP, a pocos metros de la comunidad machiguenga.[11] Para construirlo, igual que hizo con los anteriores pozos, Petrobras requirió movilizar vía fluvial todos los equipos para la construcción de la plataforma, para la cual desmanteló 6 hectáreas de selva. Ahí emplazó toda la infraestructura indispensable en cualquier pozo petrolífero. Esto es: la torre de perforación, una fosa para la quema, tratamiento y disposición final de ripios y cortes de perforación, un helipuerto, y las fosas de los lodos de perforación. A parte, el campamento de Petrobras en las orillas del río Urubamba se habilitó un embarcadero donde el permanente tráfico de lanchas en la época seca, y chatas de gran tonelaje en tiempos de crecida han generan molestias en la población nativa a las que atribuyen el notable descenso de la pesca.

Gas o biodiversidad, lo uno o lo otro.

Los lotes 88, 56, 57 y 58 encajan como piezas de un puzzle imaginario en los mapas de Perupetro, aunque por desgracia la imaginación puede convertirse en realidad para los pueblos del Urubamba. Como se ha visto, la puesta en operación de los proyectos productivos de cada bloque, representa la industrialización de todo este territorio, que por su valor ecológico ha sido reconocida como uno de los 25  hot spots mundiales en biodiversidad por la Organización Mundial para la Naturaleza[12].

Existe además, un significativo sistema de áreas protegidas que deberían garantizar la conservación de esta biodiversidad. Sin embargo, hemos visto la enorme huella territorial que imprimen las compañías en el desarrollo productivo de sus respectivos lotes, los cuales franquean las líneas, cuando no las penetran, de estas áreas protegidas.

El establecimiento del Parque Nacional Otishi, al igual que las Reservas Comunales Machiguenga y Asháninka, tienen su origen en la creación de la Zona Reservada del Apurímac, ubicada a lo largo de la Cordillera de Vilcabamba. Más tarde, en 2003, la Zona Reservada Apurímac fue recortada en diferentes áreas, como el Parque Nacional Otishi y otras. Su objetivo principal es proteger la Cordillera Vicabamba así como la estabilidad de los suelos de las cabeceras de cuencas de los ríos Ene, Tambo y Urubamba.

Las Reservas Comunales Machiguenga y Asháninka fueron establecidas con el objetivo principal de garantizar la conservación de la diversidad biológica en beneficio de las comunidades nativas ubicadas en las reservas. Al interior de estas reservas comunales no pueden establecerse centros poblados ni la expansión de actividades agrícolas, pecuarias o la extracción forestal maderera.

A parte, todas estas áreas cuentan con una Zona de Amortiguamiento que corresponden a “la superficie de 959,825 hectáreas que forman parte de la Zona Reservada Apurímac y que han quedado excluidas de la categoraización inicial.” [13] La recategorización de la Zona Reservada Apurímac en Parque Nacional Otishi y Reservas Comunales ha generado disconformidad en los círculos ambientales, pues, en el cambio, lo que era Zona Reservada pasó a ser Zona de Amortiguamiento, pero lo que antes era Zona de Amortiguamiento, ahora ya no recibe ningún tipo de protección. Esto es algo que la misma Pluspetrol reconoce en su Estudio de Impacto Ambiental, justificando que sus actividades en esta zona, antes protegida, son plenamente legales y no se ven sujetas a restricciones.[14]

El lote 56 se superpone en 2,506 hectáreas a la mencionada Zona de Amortiguamiento del P.N. Otishi. El lote 57 también afecta esta Zona de Amortiguamiento, así como la de las Reservas Comunales. Ashaninka y Machiguenga. El Lote 58 está bordeando el Parque Nacional Manú así como el Santuario Megantoni. El lote 88, afecta de lleno el interior de la Reserva Territorial Nahua Kugakapori Nantis y otros. A estas alturas, con el historial de deforestación, derrames y vertidos en los cuerpos de agua, tráfico aéreo y fluvial entre otros, es difícil defender la compatibilidad del gas con la conservación. Así, si las instituciones ambientalistas internacionales otorgan suprema importancia al “hot spot” urubambino, así como al corredor biológico internacional Vilcabamba- Amboró,[15] deberían reconocer también la amenaza que significa el desarrollo y ampliación de los lotes de Camisea. Por su parte, las organizaciones indígenas deberían valorar con más profundidad, más allá de negociaciones puntuales de compensación, los cambios irreversibles y a largo plazo que suponen estos emprendimientos industriales. Porque con la sartén por el mango, nadie detendrá a las compañías. Y si no cambian las condiciones legales, ni el control ambiental de sus operaciones, podrán abandonar la región, en unas décadas,  como lo hizo Texaco en Ecuador.
Notas

[1] Realizador del documental Alerta Amazónica (http://alertamazonica.wordpress.com)
[2] En paréntesis, la compañía operadora de cada lote.
[3] 440 MMSCFD a 1160 MMSCFD, Gerencia de Fiscalización en Hidrocarburos 6Informe de Supervisión y Fiscalización JUNIO – 2006
[4] 20 toneladas de residuos sólidos peligrosos durante la fase de exploración, 50 toneladas durante la fase de perforación, 25 toneladas durante la fase de construcción y 150 toneladas durante la fase de expansión de la planta Malvinas (ERM, 2004: 2-60, 6-243)
[5] ERM, Perú S.A , Evaluación del Estudio de Impacto Ambiental y Social  del Lote 56 (Proyecto Camisea),.PlusPetrol  Perú Corporación S.A., Noviembre 2004
[6] Mediandte la autorización Nº 004-2005-INRENA-IFES de fecha 18 de Febrero de 2005.
[7] Repsol (operadora) tiene el 53.84%, mientras que Petrobras el 46.16% . Roberto Díaz, Kinteroni Project, Peru Field Trip 2010, Repsol YPF, 2010
[8] DOMUS, Estudio de Impacto Ambiental Semidetallado Ampliación de Líneas en la Prospección Sísmica 2D en el Lote 57, Repsol YPF, Lima, 2006
[9] Recopiladas en el libro LEROY, MALERBA, coord. Petrobas: Integración o explotación? . Fase/Projeto Brasil Sustentável e Democrático, Río de Janeiro, 2005
[10] “Perupetro y Petrobras modificarán el contrato del Lote 58” http://gestion.pe/noticia/367084/perupetro-petrobras-modificaran-contrato-lote-58#form-comment
[11] Mediante el escrito N° 2112259 de fecha 12 de julio del 2011, el representante legal de la empresa, solicit6 la evaluaci6n del Plan de Manejo Ambiental Cambio de Ubicaci6n de Pozo 82 del EIA por Pozo Exploratorio PICHA 5XP
[12] http://www.uicn.org
[13] Artículo Nº5 del Decreto Supremo Nº 003-2003-AG
[14] ERM, “Estudio Impacto Ambiental Lote 56”, Pluspetrol Perú Corporation, noviembre, 2004: 43
[15] El corredor Vilcabamba-Amboró conecta miles de kilómetros de áreas protegidas en cabeceras de cuenca amazónica de Perú y Bolivia, entre ellos en ParqueNacional Otishi, Santuario Megantoni, P. N. Manu, P.N. Madidi, Reserva de la Biosfera Pilón Lajas, TIPNIS y P.N. Amboró.

La Presidencia de la APN contra el derecho de participación indígena

San Martín de los Andes, 16 de enero de 2012.-

COMUNICADO DE PRENSA

Las Comunidades Mapuche de la zonal Wijice (sur) y Pewence (alumine) de la provincia de Neuquén y la Confederación Mapuche de Neuquén, hacemos saber a la sociedad en general nuestro posicionamiento frente a las definiciones tomadas por la Presidencia de la Administración de Parques Nacionales que afectan de manera sustancial el marco de Derecho reconocidos a los Pueblos Originarios.

Hemos tomado conocimiento de manera informal, sobre la definición unilateral de la Administración de Parques Nacionales, de no contemplar dentro de su ordenamiento el reconocimiento y la participación del Pueblo Mapuche. Imponiendo una política de negación  y discriminación dentro de los Parques Nacionales.

Manifestamos nuestro total rechazo a esta definición y repudiamos contundentemente acciones como esta, entendiendo que se trata de un claro retroceso de los acuerdos y modos de funcionamiento alcanzados hasta la fecha entre nuestras Comunidades y las autoridades del Parque Nacional Lanín.

Consideramos que dicha definición constituye una medida que atenta al principio de Consentimiento Libre Previo Informado, actualmente vigente en el nuevo escenario jurídico y político que rige la relación del Estado con los Pueblos Originarios.

Por lo tanto, determinaciones que coartan la participación indígena dentro de los organismos del Estado implican una violación a nuestros Derechos, enunciados en el marco jurídico nacional e internacional en materia de Derechos de los Pueblos Originarios.

Por ello:

  • Le solicitamos al Sr. Ministro Enrique Meller la renuncia inmediata de la Sra. Presidenta del Directorio de la Administración de Parques Nacionales, Patricia GANDINI. Por atentar contra la participación Indígena  y violar el marco de Derecho de los Pueblos Originarios
  • Responsabilizamos al Directorio de Parques Nacionales de cualquier tipo de medida que podamos adoptar en función de reguardar el ejercicio de nuestros Derechos.
  • Nos solidarizamos con los compañeros trabajadores y voluntarios de la Administración de Parques Nacionales, quienes han sido injustamente cesanteados en sus puestos de trabajo y recortados en su salario, como producto de las políticas autoritarias del Directorio de la APN.

Convocamos a las organizaciones, a los gremios, a la  sociedad en general a pronunciarse en defensa de los avances que hemos logrado, entendiendo que la Interculturalidad es el camino que hemos elegido para crecer como sociedad.
Reivindicando que las Área Protegidas se instalaron en territorios comunitarios, reafirmamos que seguiremos luchando por nuestros Derechos.

Acta de la asamblea de trabajadores del PN Lanín

Ecuador: Ampliará la explotación en el Yasuní pese al proyecto ITT

El gerente de Petroamazonas informó del inicio de la construcción de las instalaciones en el bloque 31.

Ecuador anunció hoy que explotará un yacimiento de petróleo en el Parque amazónico Yasuní, uno de los lugares más biodiversos del planeta, pese a que al mismo tiempo busca compensación internacional por no sacar crudo de otra área de ese bosque.

El gerente de la estatal Petroamazonas, Oswaldo Madrid, informó en una rueda de prensa del inicio este mes de la construcción de las instalaciones en el bloque 31, un 80 % de cuyas 200.000 hectáreas de extensión están dentro del Parque, según dijo.

“Es un proyecto en plena ejecución, que está en marcha, con un avance del 21 % ya”, dijo el directivo de Petroamazonas, la empresa petrolera con mayor producción de Ecuador.

Hasta el momento, la única operación petrolera en el Parque Yasuní era el Bloque 16, un yacimiento antiguo en manos actualmente de la hispano-argentina Repsol-YPF, que extrae unos 45.000 barriles por día.

Ese parque es uno de los sitios con mayor riqueza biológica del mundo, pero que también contiene las reservas más grandes de crudo del país andino.

Ecuador pide a la comunidad internacional 3.600 millones de dólares para no explotar los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT), cuya área entra en su mayoría en el Yasuní.

El país dice haber recaudado hasta ahora más de 100 millones de dólares, en aportes en efectivo y compromisos firmes.

Madrid afirmó que esa zona es “más sensible ecológicamente” que el bosque del bloque 31 y dijo no creer que el desarrollo de ese yacimiento afectará a la iniciativa ecológica, puesto que se trata de “un proyecto que estaba en marcha desde muchos años atrás con otra operadora”.

Ese bloque originalmente lo tenía Petrobras, pero la compañía brasileña abandonó el país a finales de 2010 al no aceptar la renegociación de los contratos petroleros que exigía el Gobierno de Ecuador.

Petroamazonas comenzará su explotación gracias a una licencia ambiental que Petrobras obtuvo en 2007, otorgada bajo “regulaciones diferentes” de las actuales, según admitió Madrid.

La empresa prevé que el bombeo comience el año que viene con un volumen de 18.000 barriles diarios, el cual alcanzará un máximo de 25.000 barriles en 2014.

Petroamazonas invertirá 365 millones de dólares en el desarrollo del campo Apaika, cuya construcción ya ha sido adjudicada a una tercera empresa. Posteriormente desarrollará el campo Nenke, que colocará la inversión total en el bloque en unos 600 millones de dólares, explicó Madrid.

Petroamazonas espera conseguir aproximadamente la mitad de los 365 millones de dólares mediante un crédito del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (BIESS) o con la creación de una compañía de economía mixta en asociación con una empresa extranjera.

La empresa planea comenzar la perforación en Apaika en la segunda mitad de este año, al tiempo que construye los 80 kilómetros de oleoductos para sacar el crudo, que estarán listos en junio de 2013, dijo Madrid.

Para limitar el impacto ambiental la compañía abrirá solo “caminos ecológicos” y transportará gran parte de los materiales por helicóptero, señalo.

También usará la técnica de racimo, que permite abrir decenas de pozos desde una misma plataforma, pues al perforarse de forma lateral acceden a diversas bolsas de petróleo.

Madrid estimó que el bloque 31, donde trabajarán un máximo de unas 1.500 personas, contiene reservas de entre 40 y 45 millones de barriles, que aumentarán una vez que se exploren nuevas áreas, pronosticó.

En total, Petroamazonas prevé invertir 1.055 millones de dólares este año en los seis bloques petroleros que opera. La empresa calcula que le entregará al Estado casi 4.213 millones de dólares en concepto de renta petrolera, algo menos que en el 2011 debido a su alto nivel de inversión, explicó Madrid.

Su meta de producción es de 160.860 barriles por día, frente a los 156.764 barriles del año pasado. (EFE)

Oilwatch Sudamérica

Perenco en Guatemala. Explotar petróleo cueste lo que cueste

Informe sobre las consecuencias sociales y ambientales de las actividades de la empresa petrolera Perenco Guatemala Limited en el Parque Nacional Laguna del Tigre.

Por Collectif Guatemala

¿Quién es Perenco? Perenco es una empresa franco-británica independiente de explotación y producción de petróleo. Su sede social se ubica en Londres pero dispone de oficinas en París y en las Bahamas. Fundada por Hubert Perrodo (1944-2006), la empresa es hoy dirigida por Jean-Michel Jacoulot -director general- y sigue perteneciendo en parte, a su hijo mayor, François Perrodo, 40ª fortuna francesa. Perenco opera en 16 países de África Central (Camerún, Gabón, Congo-Brazzaville y República democrática del Congo), de América Latina (Guatemala, Belice, Colombia, Perú, Venezuela, Brasil) y de la cuenca del Mediterráneo (Túnez, Egipto, Turquía), pero también en el Mar del Norte, en Australia y en Iraq. Empresa discreta, casi ausente del universo mediático, es relativamente poco conocida por el público. Sin ser un “peso pesado” de la exploración y producción de hidrocarburos, es sin embargo un importante actor de este sector que produce cerca de 250 000 barriles al día y emplea más de 4000 personas por el mundo. Su estrategia en numerosos países consiste en comprar y explotar concesiones consideradas “maduras”, no rentables para otras empresas, a menudo establecidas en zonas donde los riesgos de atentar contra los derechos humanos son fuertes y la cuestión del medio ambiente es sensible.

¿Por qué este informe? Este informe da cuenta de la presencia de la empresa Perenco en Guatemala, por medio de su subsidiaria Perenco Guatemala Limited (Perenco G.L.). Subraya las deficiencias legales del contrato de explotación actual y las violaciones a los derechos humanos, consecuencia directa de su presencia. El derecho internacional no ofrece ni a los Estados, ni a la comunidad internacional, los medios para controlar las acciones de las compañías transnacionales que operan en varios países. Los principios de la autonomía de la persona moral y de la responsabilidad limitada impiden, en la actualidad, responsabilizar a la casa matriz por las vulneraciones a los derechos humanos y ambientales en las operaciones de sus filiales.

Con esta configuración jurídica, las víctimas de violaciones no tienen otra opción que dirigirse al país donde esta filial opera, y a causa de los estrechos vínculos existentes entre las empresas extranjeras y el Estado de acogida, así como de la debilidad de su sistema judicial, reciben muy poca o casi ninguna reparación por daños sufridos. Constatando las importantes deficiencias en el acceso a la justicia en países donde las casas matrices están domiciliadas, este informe viene a ilustrar y apoyar una campaña europea a favor del acceso a la justicia de las poblaciones víctimas de violaciones de derechos humanos, en donde estén.

Índice
3 Listado de acrónimos
4 Nota introductoria
5 Síntesis del informe
6 Reseña histórica de la presencia de Perenco en Guatemala
6 Datos socio-demográficos del departamento del Petén
8 Reseña histórica de la presencia de Perenco
16 Informe de Misión sobre los Impactos de las Actividades de Perenco en Guatemala
16 Nota metodológica
18 Cuestionamiento del estado de derecho
25 Impacto ambiental
29 Impacto financiero, económico y social
34 Impacto en los derechos humanos
51 Conclusiones
55 Recomendaciones
60 Bibliografía
65 Listado de anexos
66 Listado de figuras

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Ecuador: El Gobierno trabajó el fracaso del Yasuní

Por José Hernández.- Ex presidente de la Comisión Roque Sevilla en el campo ambiental no tiene poses. Es un hombre convencido. Lo es al punto que en su empresa, de turismo, aprovecha todos los elementos naturales: agua, luz, viento, sol… El Yasuní es su tema desde que ayudó a trazar sus límites para ser declarado parque nacional. De eso hace 32 años…

¿Lo sorprendieron las declaraciones de los parlamentarios alemanes que visitaron el país?

Sí, me llamó la atención que esos parlamentarios miren una cosa puntual, como la del diario El Universo. Eso quiere decir que un tema local que, por cierto es trascendente como la libertad de prensa, se está proyectando internacionalmente. Eso muestra que la gestión nacional tiene influencia en la confianza que crea un país puertas afuera. Continuar leyendo

Gobierno de Ecuador lleva a ONU proyecto Yasuní ITT con 5 nuevos ámbitos

Energía renovable, áreas protegidas, deforestación, desarrollo social, inversión en ciencia y tecnología, es la propuesta, indica la Secretaria de Estado

María Fernanda Espinosa

La iniciativa Yasuní-ITT, despierta pasiones en todo el mundo es poderosa desde el punto de vista político y técnico, ha volado con alas propias, incluso a veces separado del contexto nacional en el que ha sido construido, dijo la ministra de Patrimonio, María Fernanda Espinosa. La Ministra afirma que este 23 de septiembre el presidente Rafael Correa presentará ante la ONU un relanzamiento político del proyecto. Además, aprovecharán la reunión para invitar a todas las agencias de Naciones Unidas y a países amigos para presentarles el paquete de 5 ámbitos de inversión del proyecto en lo que se va a invertir los recursos.

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Ecuador: Nueva política petrolera amenaza a pueblos amazónicos

Gobierno impulsa concesiones sin tomar en cuenta a comunidades indígenas.

Por Luis Ángel Saavedra.- Las decisiones que toma el presidente Rafael Correa en relación a los yacimientos de petróleo ubicados en territorio indígena demuestran cada vez más la poca voluntad del gobierno ecuatoriano para respetar los lineamientos constitucionales que protegen los derechos de los pueblos y de la naturaleza.

Las decisiones de Correa incluso han generado una agria polémica dentro del propio equipo de gobierno. Por un lado, funcionarios de los ministerios de Justicia y de Ambiente que adelantaban gestiones desde el año 2008 para cumplir con las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para la protección de los pueblos tagaeri, taromenane y kichwa de Sarayaku, y funcionarios de la Presidencia y del Ministerio de Recursos No Renovables, que daban a conocer, a finales de junio, los nuevos planes de licitación petrolera, echando por tierra el trabajo adelantado por Justicia y Ambiente. Continuar leyendo

Ecuador: Organizaciones demandan apoyo para concretar iniciativa Yasuní

Por Roberto Sánchez.- El Yasuní ITT es una iniciativa ecuatoriana presentada el año 2007, ante la Asamblea de la Naciones Unidas para no explotar las reservas de petróleo ubicadas en el parque nacional del mismo nombre, uno de los lugares más biodiversos de la Amazonía. A cambio el gobierno ecuatoriano ha solicitado una contribución a la comunidad internacional equivalente a la mitad de las utilidades que recibiría el Estado en caso de explotar el petróleo en ese sector.

Sin embargo, esta iniciativa que permitiría evitar la emisión de 407 millones de toneladas de CO2, el principal gas que provoca el cambio climático, presenta algunos retrasos en los procedimientos para su consolidación, tanto desde el gobierno ecuatoriano como también de la comunidad internacional. Continuar leyendo