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¡Es el metano, estúpido!

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Charcos de permafrost derretido cerca de Groenlandia en 2008 / Steve Jurvetson

Samuel Martín-Sosa.- Cuando oímos hablar del calentamiento global nos viene en seguida a la mente una molécula: el CO2. No es de extrañar, pues este gas es la causa número uno del cambio climático antropogénico y, por tanto, centra la atención de las políticas de mitigación. Sabemos, porque lo hemos oído hasta la saciedad, que el CO2 escapa por las chimeneas de las centrales térmicas, las industrias y los tubos de escape de nuestros coches. Sin embargo, al centrarnos casi en exclusiva en el dióxido de carbono, apenas prestamos atención al metano (CH4), que es relegado al papel de hermano menor a pesar de que su contribución al forzamiento radiativo de la atmósfera no es en absoluto despreciable, como se desprende de los informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.

ERROR: “METANO, 25 VECES MÁS POTENTE QUE EL CO2

El metano es un gas muy peligroso para el cambio climático. Su potencial de calentamiento global (GWP, por sus siglas en inglés) es mucho mayor que el del CO2. A medida que han ido saliendo nuevos informes del IPCC, el GWP se ha ido revisando al alza. El último informe, de 2013, nos dice que el metano es 86 veces más potente que el CO2 en el horizonte temporal de los primeros 20 años desde su emisión a la atmósfera. Esta cifra elevaba las aportadas en el informe de 2007 (72) y 2003 (56).

Sin embargo, lo habitual en muchas noticias y charlas de cambio climático, sean del ámbito que sean, es escuchar frases como “el metano es 25 veces más potente que el CO2“. ¿De donde viene esta frase tan repetida? 25 es el valor que aportaba el cuarto informe del IPCC (2007) para el potencial de calentamiento del metano en un horizonte de cien años. El valor que el último informe (2013) da para este horizonte temporal es de 34, pero muchas organismos y agencias gubernamentales, como la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA, por sus siglas en inglés), aún no se han dado por enteradas del cambio y siguen utilizando aquel valor para contabilizar las emisiones de las industrias. ¡Incluso algunas siguen utilizando el valor de 21 recogido en el informe del IPCC de 1996! En cualquier caso, dar el dato del horizonte temporal de cien años, suaviza mucho la importancia que este gas en realidad tiene a la hora de calentar el planeta.

¿Por qué desde el ámbito político se escoge el valor para el horizonte temporal de cien años? Esta elección es arbitraria, y tiene la ventaja política de presentar el problema del metano de una forma más amable. El IPCC en su último informe deja claro que no existe ninguna razón científica para elegir el horizonte de 100 años en vez de cualquier otro horizonte temporal. La elección de un horizonte u otro depende del peso relativo asignado a los efectos en diferentes momentos. La vida media atmosférica del metano está en unos 12 años, frente a los 200 que puede llegar a perdurar el CO2. Por tanto, un GWP calculado en un horizonte temporal de 10 o 20 años refleja mucho mejor el daño climático potencial infringido por el metano, sobre todo en el contexto de la urgencia climática y escaso margen de reacción que vivimos, y el de las acciones que, en virtud del Acuerdo de París, deberíamos tomar. El elegir un horizonte temporal de 100 años, aparte de darnos una imagen “distorsionada” de la realidad, implica trasladar una mayor parte de la responsabilidad de la mitigación climática a una generación futura que no ha generado el problema.

UNA BOMBA “NATURAL” DE METANO

Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de origen antropogénico son la principal causa del calentamiento global. Sin embargo el aumento de la temperatura media de la tierra que estos GEI antropogénicos provocan, tiene un efecto también sobre la contribución de las fuentes naturales, así como en la pérdida de capacidad de atrapar estos gases por sumideros como los suelos o los océanos. En relación al metano, el gas atrapado en moléculas de agua congelada (hidratos o clatratos de metano), en los fondos marinos y en el permafrost –el suelo permanentemente congelado en las zonas periglaciares– se libera a la atmósfera cuando se produce la fusión del hielo. Como describen Zimov et al(2006) esta es una importante reserva ancestral de metano, subestimada como fuente potencial de contribución climática, que rara vez se incluye en los cálculos de los presupuestos de GEI.

La fusión de los clatratos de metano es uno de los umbrales de inflexión que, una vez cruzado, puede dar lugar a un cambio climático fuera de control. Hace unas semanas los científicos nos alertaban de que el hielo en Groenlandia se funde a un ritmo mucho mayor del que se pensaba. Es decir, el calentamiento provocado por nuestra especie está acelerando las fuentes de emisión de la propia Tierra, lo que difumina la frontera entre fuentes naturales y antropógenas. Investigaciones científicas sugieren una cifra: si superamos un aumento de 1,8ºC en la temperatura media de la Tierra, estaremos en riesgo de alcanzar el punto crítico en el que se producirá una fusión masiva de los clatratos de metano, liberando todo ese gas atrapado en el hielo. Estamos muy cerca de superar esa temperatura, si es que no lo hemos hecho ya. Podríamos estar sentados sobre una bomba que no sabemos cuando estallará. A más calentamiento, más metano liberado del permafrost, lo que provoca nuevamente más calentamiento. Incomprensiblemente estos fenómenos de realimentación positiva no reciben la atención que merecen en la modelización climática de los informes del IPCC, lo que contribuye a estimaciones conservadoras que se ven superadas siempre al alza en cada nuevo diagnóstico de la situación.

EL METANO DE LA INDUSTRIA FÓSIL: UN SECTOR SUBESTIMADO

Desde 1750 las concentraciones de metano en la atmósfera se han duplicado. Cuando hablamos de cambio climático y metano todo el mundo piensa en vacas flatulentas. Las emisiones de metano antropogénico proceden, sí, de fuentes como el sector agrícola y ganadero. Pero también de los vertederos en descomposición o de la industria de los combustibles fósiles. En las explotaciones de gas natural, petróleo y carbón se producen fugas de metano en distintos puntos del proceso. El sector de los combustibles fósiles es responsable a nivel mundial de entre el 15% y el 22% de las emisiones globales de metano. O eso se creía hasta ahora, porque una reveladora publicación en Nature de comienzos de este mes, de investigadores de la NOAA y de la Universidad de Colorado, indica que las emisiones de metano de este sector son un 20-60% mayores de lo estimado por organismos como el IPCC. Los autores llegan a esta conclusión tras el análisis, el más exhaustivo hasta la fecha, de un conjunto de datos aportados por los registros de emisiones de este gas a largo plazo y de los isótopos de metano carbono.

Hasta hace poco, era conocido que el metano escapa de las infraestructuras de gas, como tanques de compresión, barcos metaneros, gasoductos, pozos de extracción, almacenes subterráneos… Aún guardamos en la retina las espectaculares imágenes obtenidas mediante cámaras de infrarrojos del escape de un pozo de gas de la compañía SoCalGas en Alison Canyon (California) a finales de 2015. El escape, que tardó cuatro meses en ser controlado, liberó a la atmósfera cerca de cien mil toneladas de metano, produciendo una huella de carbono superior a la del vertido provocado por la explosión de la plataforma Deepwater Horizon. Sin embargo la intensidad y la frecuencia con que estos escapes ocurrían eran objeto de controversia y la información era escasa y opaca.

Recientes observaciones por satélite de las emisiones de metano, sin embargo, han venido a revelar que el sector energético sufre auténticas hemorragias de este gas. Investigadores de la Universidad de Harvard publicaron en febrero de este año unos datos que demuestran que entre 2002 y 2014 las emisiones de metano de los EE UU aumentaron en más de 30%. Los datos oficiales de la EPA mostraban hasta la fecha sin embargo una supuesta reducción del 10%, lo que da idea de que en lo tocante al metano vamos a ciegas; algo muy preocupante cuando hablamos de la segunda fuente de emisiones en importancia. El fuerte aumento de las emisiones de metano durante la última década a nivel planetario se debe en gran medida a este aumento de las emisiones en los EE UU, según el estudio. Una metodología de cálculo poco precisa y la utilización de instrumental inadecuado por parte de la EPA se han revelado como algunas de las diversas causas de esta subestimación.

Aunque el estudio indica que no hay datos concluyentes para conocer el origen de estas emisiones, y señala que se requiere un mayor conocimiento e investigación de las fuentes antrópicas de metano en Estados Unidos, a nadie se le escapa la posible relación con la industria del gas y el petróleo, de la mano del auge de la industria del fracking en el país norteamericano en la última década. En ese tiempo la producción de gas y petróleo ha aumentado en un 20% en EE UU, y la producción de gas de lutitas (extraído mediante la técnica del fracking) se ha multiplicado por nueve, llegando a suponer un 40% del total de la producción de gas en EE UU en 2013. Otras observaciones por satélite, publicadas anteriormente en 2014, sí afinaban más en la identificación de las fuentes: al comparar las emisiones de metano en el período previo al boom del fracking en EE UU con aquellas producidas en los primeros años de dicho boom (2009-2011), la coincidencia espacial era innegable: las concentraciones atmosféricas de metano aumentaron dramáticamente en muchas de las regiones productoras de gas de lutitas (Eagle Ford, Bakken, Marcellus).

POLÍTICAS CLIMÁTICAS PENSANDO EN EL METANO

La ya cacareada subestimación sistemática de las emisiones de metano en EE UU produjo una tímida reacción por parte de la EPA a mediados de este año. La ausencia de control y la mala calidad de la información sobre este contaminante por parte de las autoridades era tan manifiesta, que la agencia propuso una serie de medidas, que incluyen anulación de excepciones, mejora de los estándares y aumento de los controles. Sin embargo estas medidas probablemente tendrán un efecto claramente insuficiente dada a la dimensión del problema.

Es necesario desmitificar el gas como combustible fósil “limpio”. Mientras que esta tesis se asienta en el hecho de que la combustión del gas produce menores emisiones que la combustión del carbón o el petróleo, lo cierto es que estos cálculos no integran en la huella climática el impacto producido por las fugas de metano. Cada vez hay mayores evidencias de que cuando las fugas producidas a lo largo de todo el ciclo de vida son incorporadas, las ventajas climáticas del gas, se anulan con creces. Y en particular, el gas de fracking tendría unas emisiones, según las últimas investigaciones, casi tres veces superiores a las del carbón.

¿Cómo puede ser que entre 2009 y el 2013 las emisiones de GEI en EE UU aumentaran, si las emisiones de CO2 disminuyeron? ¡Es el metano, estúpido!, podríamos contestar transformando la famosa frase de la campaña de Clinton.

Estas evidencias nos señalan la urgencia de hacer un replanteamiento radical de la narrativa actual en relación al gas. A punto de cumplirse un año de la firma del Acuerdo de París, las acciones de mitigación de los países no pueden apoyarse en una pretendida transición del carbón al gas.

El gas no solo es un combustible fósil, sino que es un combustible fósil con una huella climática que no estamos sabiendo o no estamos queriendo ver. La fuerte apuesta que muchos países están haciendo por el gas, disfrazándola de acción climática, no puede estar en ese sentido más equivocada. La Unión Europea sin ir más lejos se está embarcando en una orgía de inversiones millonarias de gasoductos, capacidad de regasificación, importación de gas natural licuado (GNL), etc. que, por un lado, no responde a necesidades energéticas reales y, por otro, nos lleva a un suicidio climático.

Debido a la larga permanencia en la atmósfera del CO2, la necesaria y drástica reducción de sus emisiones hoy tardará aún décadas en tener su efecto, mientras que los efectos de reducir las emisiones de metano hoy se traducirán en una reducción del aumento de temperatura a mucho más corto plazo. Abandonar los combustibles fósiles en general, incluyendo el gas, es la única salida sensata que tenemos.

*Samuel Martín-Sosa es responsable de Internacional en Ecologistas en Acción.

El Español


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Anular el espacio a través del tiempo

Infraestructuras extremas y expansión del capitalismo global
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Oleoducto Trans-Alaska / U.S. Geological Survey Employee

Por Nicholas Hildyard / The Corner House (Reino Unido)

No caben dudas de que la industria de los combustibles fósiles emplea métodos cada vez más extremos –tanto en términos tecnológicos como de opresión humana y ambiental– para asegurarse de que contará con el petróleo, el gas y el carbón necesarios para que sigan girando las ruedas de la acumulación de capital: de allí la expresión “energía extrema”. Sin embargo, ese tipo de “producción extrema” no es exclusiva del sector energético; para extraer los minerales que necesitan, también las compañías mineras se ven forzadas a ampliar las fronteras hacia áreas remotas, en las cuales la naturaleza es intransigente (el medioambiente tiene sus propias formas de rechazo, no cooperación y resistencia). Esto, a su vez, requiere de nuevas formas de “tecnología extrema” y “finanzas extremas” para arrebatarle los minerales al suelo. Los fabricantes no están menos atrapados: para explotar mano de obra barata, deben trasladar la producción a zonas cada vez más alejadas de los puntos de consumo, lo que supone una “infraestructura extrema” para acelerar el proceso de intercambio y, junto con él, la obtención de ganancias.

Nada de lo anterior sucede sin resistencia, tanto del ser humano como de la naturaleza. Aunque las formas extremas de producción señalan el rumbo que deben tomar las formas globalizadas del capital para expandirse, la trayectoria final no está escrita en planes maestros elaborados por los ejecutivos de la industria petrolera o minera ni se definirá en deliberaciones intergubernamentales; tampoco se inscribirá en una supuesta lógica aplanadora del capitalismo global, cuya coherencia nunca es tan coherente como proyectan sus teóricos. Esa trayectoria la determinarán los distintos modos de interacción que se den entre los planes mencionados y otros agentes, humanos y no humanos, en el presente y en el futuro. Por lo tanto, puede que una mejor comprensión de las fuerzas sistémicas y las alianzas políticas ad hoc que impulsan la “producción extrema” sea de utilidad para los activistas que luchan contra la “extracción extrema” en sus distintas formas, identificando vinculaciones potenciales con otras luchas y revelando algunas de las indudables vulnerabilidades que la extracción extrema en sí misma supone para el capital.

 

Corredores de infraestructura

Un área que tal vez valga la pena explorar es cómo en la actualidad el capital presiona por la creación de “corredores de infraestructura”; un motivo no menor para estudiar este aspecto es que allí confluyen para hacer causa común distintas vertientes de la “producción extrema”: desde compañías de petróleo y gas a conglomerados mineros y de agronegocios y fabricantes que deslocalizan su producción. Ningún continente (habitado) queda excluido. Desde África hasta Asia y desde el Ártico hasta América del Sur, se han diseñado planes maestros de infraestructura para reconfigurar masas terrestres enteras (y los mares que las conectan) y convertirlas en “centros de producción y distribución”, “zonas de tránsito”, “corredores de desarrollo”, “zonas de exportación”, “iniciativas de desarrollo espacial”, “interconectores” y “terminales logísticas intermodales”. Algunos de esos planes son de escala nacional, otros son regionales y los hay continentales e incluso en escala casi global.

En África se ha iniciado la construcción de más de 30 corredores, principalmente para permitir la extracción de productos agrícolas y minerales. La mayoría están “anclados” en proyectos mineros, pero muchos tienen como ramificaciones secundarias corredores agrícolas auxiliares o desarrollos turísticos. En el sur de África ha comenzado una carrera para construir las rutas que conformarán el corredor más corto posible hasta el mar, desde Copperbelt, en Zambia, y Katanga, una provincia de la República Democrática del Congo rica en minerales. Además, se prevén corredores para mineral de hierro, cobre, carbón, níquel y otros recursos en el norte y centro de Mozambique, Botsuana, Ghana, Liberia y Sierra Leona.

No son menos ambiciosos los planes que hay en el tablero para América del Sur. En la actualidad, se han identificado unos 579 proyectos, con un costo estimado de USD 163 000 millones, de los cuales el 89% incluye caminos, aeropuertos, puertos, vías navegables y esquemas de transporte “multimodales”; 9% son proyectos energéticos y el resto, infraestructura de comunicaciones. De ese total, se han completado 107 proyectos y 169 están en construcción; el resto se halla en etapa de planificación.

Todos los países asiáticos tienen planes similares. En Indonesia, se promueven seis corredores en el marco de un plan ambicioso de 15 años, por un monto de 1 billón de dólares: el Plan Maestro para la Aceleración y Expansión del Desarrollo Económico de Indonesia. Se prevén más de 1000 proyectos de infraestructura y logística, que incluyen caminos, vías férreas (sobre todo para transportar carbón), aeropuertos y puertos. Cada uno de los seis corredores de interconexión se centra en el desarrollo de industrias claves o recursos naturales (en especial, carbón y aceite de palma) mediante aglomerados industriales y Zonas Económicas Especiales (ZEE). También hay planes en marcha para corredores marinos que conectarían las islas del archipiélago indonesio. Se estima la militarización de las rutas marinas propuestas y la exclusión de pescadores locales.

Pero la estrella de estos intentos de anular tiempo y espacio (y, según sostienen algunos, de las luchas actuales por la hegemonía regional) es el programa chino “One Belt, One Road” (“Un cinturón, una ruta”, OBOR, por su sigla en inglés), anunciado oficialmente en 2013. El programa abarca 60 países (es decir, podría incluir a la mitad del mundo) y su propósito es crear una red de zonas de libre comercio conectadas por corredores terrestres y marinos que se extienden desde el Pacífico hasta el Mar Báltico. Su “cinturón” (según denominación oficial, “Nuevo Cinturón Económico de la Ruta de la Seda”) está compuesto por cuatro corredores terrestres; entre todos conectarían China con Asia Central, Rusia, Europa, el Golfo Pérsico, el Sudeste Asiático y el Océano Índico. La “ruta” es en realidad un corredor marino (la “Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI”) diseñado para unir la costa de China con Europa por vía del Océano Índico y el Pacífico Sur. El corredor no incluiría solamente el transporte sino, se supone, la explotación minera del lecho marino en el Océano Índico.

Eliminar espacio y tiempo

Existen múltiples dinámicas sociales, ecológicas y políticas que subyacen a este auge de los corredores, pero hay un conjunto de factores que se destaca. Estos se originan en un problema que en el mundo de las finanzas algunos llaman “desconexión producción-consumo”. Esta surge, en parte, de economías de escala que han posibilitado la extracción de depósitos de materias primas para la producción industrial que se encuentran en lugares remotos; en parte, de las distancias cada vez mayores entre esos depósitos y las industrias donde los recursos extraídos se transforman en bienes de consumo; y, en parte, de las distancias entre esos sitios de producción y los lugares donde habita la “clase consumidora global”.

El problema no es nuevo. Hace casi 150 años, Karl Marx reveló que cuanto más se expande el capital, mayor es su necesidad de mejorar la infraestructura para “la anulación del espacio por el tiempo”. Esa realidad continúa siendo un desafío central para la planificación de infraestructura en aquellos espacios que aspiran a ser politburós globales, como el Banco Mundial. Aunque en su emblemático Informe sobre el Desarrollo Mundial del año 2009, titulado Una nueva geografía económica, no se mencione a Marx (el resumen de su política es: “Ningún país ha alcanzado la riqueza sin transformar la distribución geográfica de su población y producción con fines de acceso al mercado”), “la anulación del espacio por el tiempo” es el leitmotiv que recorre sus 380 páginas.

La distancia es un tema clave, definido por el Banco, no en términos euclidianos sino como medida de tiempo y dinero, y, puntualmente, como “la facilidad o dificultad con que bienes, servicios, mano de obra, capital, información e ideas viajan a través del espacio”. La distancia es importante porque también lo es el tiempo. Y este es importante porque cuanto más rápido puedan producirse los productos básicos, mayores serán las ganancias para los capitalistas individuales y más marcada será su ventaja competitiva sobre los rivales.

Para superar las deseconomías del espacio, es necesario construir barcos, camiones, trenes, barcazas y aviones de carga más potentes y eficaces. A su vez, estos requieren de una “infraestructura extrema” en forma de sistemas ferroviarios y puertos ampliados o mejorados y caminos más anchos, puentes más grandes, canales más profundos, ríos más rectos y pistas de aterrizaje más largas. Las economías de escala en transporte que resultan de tales procesos estimulan más economías de escala en producción (y viceversa), así se reducen los costos de las materias primas y los productos terminados, se estimula la demanda y se desencadena otra serie de presiones para reducir los costos comprimiendo tiempo y distancia. De este modo, una ola de innovación genera presiones para que haya más innovación.

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Mapa del Eje Amazonas y Andino del Plan de Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA)

A medida que se desarrollan formas de transporte más grandes y veloces y los costos de mover los bienes disminuyen en comparación con otros costos, se reconfiguran las geografías de extracción de materias primas y de producción. Las compañías tienen más opciones a la hora de elegir dónde ubicar sus fábricas, y cada vez son más capaces de trasladarse a cualquier parte del mundo en búsqueda de mano de obra barata, regímenes impositivos favorables o entornos de escasa regulación. El capital puede fragmentar cada vez más los procesos productivos en un grado nunca antes visto, y trasladar la producción más y más lejos, a áreas que prometen mayores ganancias, aun si estas se encuentran a miles de kilómetros de los principales puntos de consumo.

De igual modo, existen fuentes de materias primas remotas que se vuelven comercialmente viables. Hasta la década de 1950, por ejemplo, los altos costos del transporte de mineral de hierro (por lo general, el 60% de los costos de producción) hacía que las plantas de acero tuvieran que situarse cerca del punto de extracción del mineral. Pero hacia los años 60, los desarrollos en el transporte permitieron que sea competitivo para la industria siderúrgica japonesa transportar enormes volúmenes de mineral de hierro desde Australia, a una distancia de 8000 kilómetros. Hacia los años 80 se fabricaron buques de carga que duplicaban en tamaño a los anteriores; esto permitió que Japón importara hierro desde la nueva mina de Carajas, en el Amazonas brasileño, a una distancia de 19 300 km, “por menos dinero del que necesitaba la US Steel para transportar su mineral de hierro por los Grandes Lagos” (Bunker y Ciccantell, 2005).

En la actualidad, las distancias entre puntos de producción y puntos de consumo suelen ser enormes, y suponen múltiples viajes y formas de transporte. Por ejemplo, para producir una computadora de escritorio estándar se ensamblan unos 4000 componentes fabricados por hasta 250 proveedores diferentes, cuyas variadas fábricas se encuentran, probablemente, esparcidas en áreas de mano de obra calificada barata, sobre todo, en Asia. Al mismo tiempo, esos componentes dependen de minerales extraídos por todo el mundo. Solo el revestimiento de un monitor común contiene componentes fabricados a partir de azufre, zinc, plata, bauxita, oro y una serie de minerales cuyos nombres los conocen únicamente los mineralogistas: alunita, azurita, boronita, enargita, cerargirita, rejalgar y tetraedrita; todos ellos extraídos o procesados en países que suelen estar a miles de kilómetros del lugar donde se ensamblará la computadora, y mucho más lejos de donde se va a comprar y utilizar.

Para exprimir ganancias de lugares de producción tan dispersos geográficamente, las compañías han venido adoptando con mayor frecuencia los sistemas de inventario “justo a tiempo”; un motivo no menor es reducir los costos de almacenamiento tradicionales. En lugar de ello, utilizan con eficacia camiones, trenes y barcos como depósitos móviles. Así, la menor demora en el transporte de componentes puede ocasionar grandes pérdidas económicas. De modo similar, las economías de escala que hacen que minas como la de Carajas en el Amazonas sean comercialmente viables necesitan “enormes depósitos de mineral de alta calidad para llenar los barcos con regularidad y con una demora mínima en puerto” (Bunker y Ciccantell, 2005). En los cálculos de las cadenas mundiales de fabricación, “cada día en viaje marítimo, en el que un país dista del importador, reduce la probabilidad de traer bienes manufacturados de ese país en un 1%” (Banco Mundial, 2009).

Finanzas extremas

En la actualidad, las presiones combinadas de las economías de escala, la deslocalización de la producción, la extracción de petróleo, gas y minerales de áreas cada vez más remotas, el crecimiento de la “clase consumidora global” y los sistemas de entrega “justo a tiempo” inciden en el auge de los corredores.

Pero la infraestructura extrema es costosa: necesita “finanzas extremas”. Muchos de los proyectos individuales y, ciertamente, los esquemas más amplios en su totalidad necesitan más recursos de los que pueden obtenerse mediante las formas clásicas de infraestructura financiera.

Tomemos por caso los proyectos mineros que se planifican como inversiones ancla para gran parte de los corredores en África. En el pasado, las compañías mineras, por lo general, financiaban la infraestructura especial que conectaba “de la mina al puerto” a partir de sus propios balances, si bien solían obtener garantías de bancos de desarrollo multilaterales y exenciones impositivas y otros subsidios de los estados. Pero eso ha dejado de ser una opción para la mayoría de las nuevas minas. Las rutas son demasiado extensas y la escala de la infraestructura, demasiado costosa, sobre todo para las minas pequeñas y medianas, como para que un único operador la financie por sí mismo. Un estudio de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial detectó solo un proyecto minero “financiable” como proyecto puramente privado (di Borgo, 2012). Los costos también superan las posibilidades de muchos gobiernos nacionales y bancos privados, incluso cuando operan en conjunto. Si bien algunos proyectos podrían financiarse incluyendo fuentes de financiamiento multilaterales, como el Banco Mundial, estas no podrían cubrir todos los proyectos que necesita el capital para su “anulación del espacio por el tiempo”.

En el mundo existe una enorme brecha entre el financiamiento disponible para infraestructura nueva y los montos que supuestamente se necesitan. Algunos calculan que deberán recaudarse entre 50 y 70 billones de dólares hasta el año 2030, de los cuales el 37% sería para obras de infraestructura en países emergentes. Eso equivale a conseguir entre 0,5 y 1,5 billones por año, por encima de lo que se está gastando en la actualidad, y eso únicamente para caminos, vías férreas, puertos, aeropuertos, vías marítimas y telecomunicaciones. Escuelas, hospitales y otro tipo de infraestructura social se considera por separado. El déficit sólo en el sector de transporte se estima en USD 260 000 millones por año hasta 2030. El déficit en el sector energético es aun mayor: unos USD 530 000 millones por año (OCDE, 2015c). Un estudio realizado para la reunión de líderes del G20 en 2015 fue contundente: “Las fuentes tradicionales de financiamiento no serán suficientes para superar estos déficits de financiamiento” (Banco Mundial et.al., 2015).

Al igual que en el pasado, el capital no tiene muchas otras opciones más que tratar de extender los recursos de financiación de los que puede valerse. La sociedad por acciones, por ejemplo, surgió en parte para recaudar las grandes sumas de dinero necesarias para financiar la infraestructura en la década de 1860 (como señaló Marx, sin la sociedad por acciones “el mundo carecería todavía de ferrocarriles”, le hubiera llevado demasiado tiempo a cualquier capitalista individual acumular el capital necesario para su construcción). Así también surgieron los bancos multilaterales de desarrollo y los préstamos de consorcios bancarios para financiar la infraestructura poscolonial en el Sur Global.

Hoy, el capital debe moverse de manera similar para aprovechar nuevas fuentes de financiamiento -en esta instancia, mercados de capitales más amplios- si quiere evitarse su implosión. De allí las nuevas alianzas que construyen las compañías de petróleo y gas, las mineras y otras, con nuevos actores financieros, en especial, fondos de capital privado. De allí también que los gobiernos rediseñen la infraestructura financiera para hacerla más atractiva a los ojos de inversores privados garantizando flujos de ingresos, brindando compensaciones por nuevas leyes que pudieran afectar las ganancias, y otras medidas similares. Lo anterior también explica el auge de las alianzas público-privadas (centrales para cada uno de los corredores propuestos, y de hecho cada vez más importantes para el financiamiento de proyectos individuales de “energía extrema), que son al mismo tiempo un incentivo para los inversores privados y la piedra angular sobre la que pueden construirse otras formas extractivas de financiamiento[1].

La incapacidad de obtener las sumas necesarias por parte de los inversores genera una gran vulnerabilidad para los corredores que necesita el capital, y como tal, ha convertido al financiamiento de “infraestructura extrema” en un potente escenario de lucha incipiente. Esto podría ofrecer espacio para nuevas alianzas entre quienes cuestionan los corredores, los proyectos de “energía extrema” y otras formas de “extractivismo extremo”. Para las personas cuyos modos de vida no se organizan en torno a sistemas de distribución “justo a tiempo”, sino que se basan en el derecho colectivo de sobrevivir, no caben dudas de que vale la pena explorar más a fondo las vinculaciones mencionadas.

Traducción a cargo de Nancy Viviana Piñeiro.

Bibliografía:

Bunker, S. G. y Ciccantell, P. S. (2005) Globalization and the Race for Resources, Baltimore, The Johns Hopkins University Press.

di Borgo, P. (2012) Shared Mining Infrastructure: Too Good to be True? Trends, Challenges and Opportunities for Private Financing of Mining-Associated Transport Infrastructure in SSA, Washington, DC, IFC, 2 de febrero de 2012.

OCDE (2015c) Official Development Finance for Infrastructure: Support by Multilateral and Bilateral Development Partners: OECD Report to G20 Finance Ministers and Central Bank Governors, septiembre de 2015.

Banco Mundial (2009) Una nueva geografía económica, Informe sobre el Desarrollo Mundial 2009, Washington, DC, Banco Mundial.

Banco Mundial/FMI/OCDE (2015) Capital Market Instruments to Mobilize Institutional Investors to Infrastructure and SME Financing in Emerging Market Economies: Report for the G20.

Nicholas Hildyard es miembro de The Corner House, un grupo de investigación y solidaridad del Reino Unido. Es autor de Licensed Larceny: Infrastructure, financial extraction and the Global South, trabajo del que fue tomado este artículo. El libro está disponible en Manchester University Press: http://www.manchesteruniversitypress.co.uk/9781784994273/

[1] N. de la T.: El autor hace referencia a la creación de nuevos productos financieros para extraer ganancias, como los “bonos para proyectos” o los préstamos agrupados.

Este artículo es parte del proyecto Aportes para la crítica y acción contra las energías extremas en América Latina, de OPSur-Oilwatch Latinoamérica, y cuenta con el apoyo de Global Greengrants Fund.


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3er Festival Internacional de Cine Ambiental

El Festival Internacional de Cine Ambiental [FINCA] es un encuentro cinematográfico organizado por el Instituto Multimedia DerHumALC-IMD, cuya 3ra edición se llevara a cabo del 1 al 8 de junio del 2016 en más de 10 sedes de la ciudad de Buenos Aires y 4 subsedes simultáneas en la provincia.

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Bajo la premisa Arte y parte del cambio, el [FINCA] surge con la necesidad de ampliar las perspectivas culturales desde un enfoque social y comprometido hacia la problemática ambiental desde múltiples y originales puntos de vista, promoviendo de esta manera un cine crítico que contribuya a la transformación social.

Se exhibirán 56 títulos, entre largometrajes, cortometrajes y mediometrajes y documentales. Filmes de 24 países, 10 latinoamericanos, 7 europeos y 7 de otros lugares del mundo estarán en pantalla grande, integrando las secciones temáticas: Madre tierra (Pueblos originarios, biodiversidad), Justicia climática (Cambio climático, migrantes y refugiados), Horizontes energéticos (Explotación energética y buenas practicas: hidrocarburos, energía nuclear, represas, minas, energía solar y eólica), Econciencia (Proyectos urbanos, de arquitectura, reciclaje, consumo responsable, agricultura orgánica, etc) y Soberanía Alimentaria (Soberanía, seguridad, consumo).

En esta edición se resalta la urgencia de abordar el tema de la soberanía alimentaria a través de diversas actividades que contarán con la destacada presencia internacional de la activista ecofeminista y filósofa india Vandana Shiva y la documentalista francesa Marie-Monique Robin.

Además, en esta edición el [FINCA] incluirá una variada selección de películas del Festival “CineEco” de Seia da Estrella, el único festival de Portugal dedicado a la temática ambiental, que se realiza desde 1995 en la ciudad de Seia, acompanado por su director Mário Branquinho.

Por primera vez el Festival [FINCA] tendrá una sección Escuelas donde se exhibirá programación dedicada al ambiente, producida por diversos programas educativos y por organizaciones sociales a chicos de secundaria. Por si fuera poco también se realizará la Muestra Fotográfica “El Costo Humano de los Agrotóxicos” de Pablo Piovano, más de 10 mesas debate y la tradicional Feria [FINCA].

Y vos, ¿ya sos arte y parte del cambio?.

Más información en FINCA


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28/05: Charla debate sobre producción, consumo y descarte

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Charla-Debate : 

CUESTIONANDO LOS MODOS DE PRODUCCIÓN, CONSUMO Y DESCARTE

Producción de alimentos, residuos, sus vínculos con el cambio climático y la justicia ambiental.

Argentina, Uruguay y Brasil son tres países de la región cuyo modelo agrícola dominante está basado en la siembra de diferentes tipos de monocultivos  con alto uso de agroquímicos. Esta forma de trabajar la tierra ha interrumpido los ciclos, relaciones y flujos naturales impactando en la calidad de los suelos, agua y alimentos, a la vez que el proceso ha generado expulsión de comunidades rurales, problemas sanitarios y aumento de la pobreza. Los sistemas de manejo de residuos son aún muy precarios y el 90% de la basura termina en rellenos sanitarios o basurales, desperdiciando recursos que pueden reinsertarse en los ciclos de producción y consumo. A lo anterior se suma un patrón de consumo insustentable, lo que implica una mayor extracción de bienes comunes naturales, una mayor industrialización  y la generación de mayor cantidad de “basura”. La suma de estos procesos y factores es responsable de gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero en la región y en el mundo. Solo la agricultura es responsable de la emisión de un tercio de los gases de efecto invernadero.

Es necesario profundizar las discusiones sobre estos patrones de desarrollo y sobre las deficiencias y potencialidades que existen ligadas a las actividades descritas, así como visibilizar las conexiones que existen entre ellos.

En esta actividad se busca abrir un espacio de intercambio y discusión, con presencia de organizaciones y personas de Argentina, Uruguay y Brasil para profundizar los conocimientos y comprensión sobre el fenómeno del cambio climático entre actores de la sociedad civil y los gobiernos y su vinculación con la actividad agrícola y el manejo de los residuos y avanzar en el desarrollo de mejores acciones de mitigación y adaptación crítica, en la búsqueda de la justicia ambiental.

¿Cómo poner límites a la agricultura industrial basada en el monocultivo y el uso de agroquímicos? ¿Cómo impulsar producciones agroecológicas? ¿Cómo poner en marcha políticas de Basura Cero que maximicen la recuperación de materiales, reduzcan la generación de residuos e integren a los cartoneros? ¿Cómo reorientar los recursos del Estado hacia este tipo de soluciones?

Éstas son algunas de las preguntas sobre las que se debatirá en la búsqueda colectiva de soluciones a la crisis social y ambiental en que estamos situados.

Sábado 28 de mayo 2016 – 8:45 a 13:30hs –  ATE (Belgrano 2527) – CABA

Con la presencia de:

  • María Cárcamo (RAPAL, Uruguay)
  • Alex Cardoso (MNCR, Brasil)
  • Magdalena Donoso (GAIA, Chile)
  • Javier Souza (RAPAL, Argentina)

Debate con diputados nacionales

  • Juan Carlos Villalonga (Unión PRO)
  • Graciela Cousinet (Libres del Sur)
  • Diputado del Frente para la Victoria (por confirmar)

Invitan: Taller EcologistaRAPALMNCRGAIA


Foto// ADN. Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro, Dina Migani

Allen: Secretaría de Ambiente desconoce el número de pozos

En el mundo se debate sobre las consecuencias del cambio climático, la mirada está puesta en los Estados y empresas responsables que lo generan. Lejos de ese contexto, en la provincia de Río Negro la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable es garantista de las actividades extractivas. Una atenta recorrida por el Alto Valle nos deja zumbando una pregunta que nos hizo un vecino. ¿Puede el zorro cuidar al rebaño?

Foto// ADN. Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro, Dina Migani
Foto// ADN. Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro, Dina Migani

Por OPSur-

Dina Lina Migani fue nombrada como secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable por el gobernador de Río Negro, Alberto Wereltineck, en agosto del 2014. Desde que llegó no paró de cosechar cuestionamientos.

Apenas designada, Migani fue duramente criticada por el peronismo local. En plena puja electoral, mientras se desempeñaba como concejal de la cuidad de Fernández Oro por el Frente para la Victoria (FpV),  Dina dio el portazo y saltó a las filas del recientemente creado partido “Juntos somos Rio Negro”. La nueva fuerza impulsada por Wereltineck ganó ampliamente las elecciones que permitieron su reelección como gobernador y Dina quedó en las mismas funciones hasta la actualidad.

Migani es ingeniera Química, en Higiene y Seguridad en el Trabajo, y tiene una especialización en Técnicas de Intervención Ambiental. Ejerció su profesión desde el año  2001 junto a su familia –esposo e hijo- en la empresa propia Quinpe S.R.L. Según el registro comercial, el emprendimiento tiene como objetivo brindar “servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas natural, la explotación de minas y canteras, ventas al por mayor de en comisión o consignación de minerales, metales y productos químicos industriales”. Entre los clientes figuran gran parte de las empresas que la Secretaría de Medio Ambiente debiera controlar: YPF, Entre Lomas, Petrobras, Medanito, Contreras Hnos, Halliburton, Baker Hughes, CalFrac, Skanka, Schlumberger, TGS, entre otras.

La legisladora  Ana Piccinini (FpV) cuestionó la designación de Dina Migani por incompatibilidad de funciones y expresó sus dudas en un medio regional: “la página web de la empresa Quinpe SRL dice que brindan un servicio acorde con las necesidades a sus clientes. Entonces vamos a interpretar que esta señora, cuando tenga que resolver una cuestión, lo hará en base a las necesidades de las empresas o de acuerdo a los principios fundamentales que cuidan y protegen el medio ambiente”. La ex Defensora del Pueblo de la provincia no fue la única en objetar a la funcionaria, en mayo del 2015 la senadora nacional Magdalena Odarda presentó un pedido formal al gobernador para que Dina Migani sea corrida del cargo, también por incompatibilidad en sus funciones. Tanto la grave situación de contaminación petrolera en Allen, como la escasa intervención de la Secretaría, lo avalan.

Las respuestas de Migani

Luego de descubrirse la contaminación por un derrame de petróleo en la zona de bardas en la ciudad de Allen, en un casual encuentro  entre Luis Genga, secretario de Derechos Humanos del sindicato de docentes rionegrinos (Unter), y la secretaria de Medio Ambiente, éste le hizo una serie de consultas. La secretaria, en un intento de evasiva, le sugirió que aquellas preguntas fueran enviadas por escrito. En agosto del 2015 Unter, envió un pedido de informe a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, en noviembre Dina Migani cumplió con su palabra y contestó el pedido sindical.

Foto// Diario Río Negro. Obreros levantan derrame en una olla.
Foto// Diario Río Negro. Obreros levantan muestras de derrame en una olla.

Hacemos una síntesis de la elocuente capacidad de no respuesta del que hace gala la Secretaría de Ambiente en el documento oficial.

Pregunta de Unter: ¿Es compatible la explotación hidrocarburífera con el método de fractura hidráulica y la fruticultura?

Respuesta de Migani: “la explotación hidrocarburífera es compatible con la fruticultura y toda otra actividad productiva que se desarrolle en el Alto Valle. Tal es así que se viene desarrollando sin inconvenientes. Es vital que se controle como se viene haciendo. De requerir información técnica, científica, le solicito amablemente que se dirija a Secretaría de Energía de la Nación y /o al Instituto Argentino de Gas y Petróleo”.

Unter: Cantidad de pozos programados por YSur y otras empresas en la zona del Ato Valle: Ubicación y tiempo que serán instalados.

Migani: “haciendo una estimación aproximada las empresas están realizando unos 30 pozos al año; Igualmente esta cifra es aproximada en el sentido de que se depende de estudios técnicos científicos y específicos, que se van haciendo a medida que la producción avanza a criterio exclusivo de la empresa”

Unter: Se están produciendo una cantidad creciente de venta de tierras a favor de YSur. Importa saber ¿Cuántas chacras se han enajenado y qué superficie total abarcan?

Migani: “Se desconoce puntualmente lo que usted manifiesta en cuanto a la supuesta creciente de venta de tierras a favor de la empresa YSur.  A fin de poder conocer lo que pregunta, le solicito amablemente que se dirija al departamento de relaciones institucionales de la empresa YSur”.

Unter: ¿Ha prosperado el recurso de amparo presentado por la Defensoría del Pueblo en el sentido de suspender la actividad extractiva hasta no se determine con certeza que pueden convivir la fruticultura y el fracking?

Migani: “Se desconoce si ha prosperado el recurso de amparo presentado. Asimismo se le informa que esta Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, participó de la audiencia en Gral. Roca, acreditando que no existía contaminación de hidrocarburos en ninguna de las locaciones de Allen sobre el pozo EFO 280”.

Las respuestas de la secretaria hablan por sí solas. En su mayoría “desconoce” la información para brindar una respuesta. De esta manera, no solo se expresa patente la desidia en la función pública de fiscalizar a las empresas, sino también aparece una gran cuota de cinismo. Ante las consultas de los docentes, les sugirió que redirijan sus preguntas a las mismas empresas que la Secretaría debería controlar, al Ministerio de Energía o al IAPG-Instituto creado y gestionado por representantes de las empresas petroleras. Eso sí, siempre lo hizo con un: “le solicito amablemente”.

Cada pozo que se realiza debe contar con la autorización de la Secretaría. Es la función por la que el Estado le paga el sueldo, por eso es inconcebible que exprese: “haciendo una estimación aproximada las empresas están realizando unos 30 pozos al año”. Queda demostrado que no controla, ni fiscaliza, y ni siquiera mira las cifras de los Ministerios que ella misma propone como fuentes confiables. Según los datos del Ministerio de Energía y Minería de Nación, la empresa YSur en el área Estación Fernández Oro (EFO) contaba con 60 pozos para el 2013, 131 en el 2014, mientras que en el 2015 ya ascendía la cifra a 230 pozos. O sea, únicamente esa empresa, en una sola área, tiene un total para el 2015 de 170 nuevos pozos.

La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable niega que se hayan producido inconvenientes a raíz de la explotación de hidrocarburos Allen. Sin embargo, un informe de impactos realizado por este Observatorio, muestra que tan solo en el 2015 existieron cuatro derrames de distintas consecuencias en la EFO, el área de mayor  producción gasífera de la provincia en la actualidad.

Respuesta de Dina Migani a Unter
Respuesta de Dina Migani a Unter
Respuesta de Dina Migani a Unter
Respuesta de Dina Migani a Unter
Respuesta de Dina Migani a Unter
Respuesta de Dina Migani a Unter

El caso Lamperti

El 29 de octubre del 2015, Jessica Lamperti, productora frutícola de Allen, descargó su enojo en la red social Facebook, “hoy siento una gran amargura, un cliente del mercado exterior me dice que no va a poder comprarnos este año. Al preguntar los motivos me contesta queremos fruta libre de fracking!!”.

El comentario de Lamperti inmediatamente llegó a los medios de comunicación. Éstos alertaron a los dirigentes de la sede local de la Cámara de Productores. Indignado Sebastián Hernández, presidente de la Cámara expresó: “Esto lo veníamos anunciando, llegará un momento en el que no podremos vender la fruta por ser zona de explotación petrolera, equivalente a contaminación”. Jessica solicitó a la Secretaría de Fruticultura que de  algún tipo de garantía para asegurar que la actividad petrolera no esté contaminando las producciones. La respuesta vino de la Secretaría de Ambiente, que en conjunto con la de Fruticultura enviaron una carta documento a la productora invitándola a una reunión a puertas cerradas. Le pidieron que lleve los datos de los pozos que tiene cerca y el nombre del cliente que se negó a comprarle.

Esto generó un reclamo por parte de  la senadora Magdalena Odarda y el legislador Jorge Ocampo exigieron, a través de un pedido de informe, que se les brinde el acceso a la información. Además pidieron que se respete y no se hostigue a la productora de Allen.

Enrique Viale de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, suele decir que “hay veces que en Argentina precautorio se aplica al revés y los afectados deben demostrar que están contaminados”.

 

Fuentes consultadas

ADN (28/08/2014) Designan a Dina Migani como secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable

ADN (29/08/2014) Piccinini también cuestiona designación de Dina Migani

Radio Nacional Viedma (18/05/2015) Odarda pide el desplazamiento de Dina Migani, la titular de Ambiente y Desarrollo sustentable

Quinpe SRL, Página institucional de la empresa. Nuestros Clientes

Diario Rio Negro (01/11/2015) “Queremos fruta libre de fracking”

Radio Antena Libre (01/11/2015)Productora de Allen denuncio que no le compran su fruta por estar en una zona de fracking

ADN (06/11/2015) Fracking: Odarda y Ocampos denunciaron hostigamiento a una productora de Allen

ADN (07/11/2015) La Secretaría de Ambiente niega hostigamiento a Jessica Lamperti, de Allen


Foto César Izza// Congreso Socioambiental de Unter

Declaración del 1er Congreso Socioambiental de la Unter

“Por la construcción de nuevos órdenes socioambientales”

Nos encontramos reunidos en Fiske Menuco (General Roca) docentes de toda la provincia de Río Negro, delegados y delegadas sindicales, militantes ambientales, representantes de la ciencia y la investigación, trabajadores y trabajadoras que nos sentimos convocados por la creciente degradación y conflictividad ambiental en nuestros territorios, agravada por la ejecución de proyectos extractivos impuestos a nuestros pueblos por el modelo de producción y saqueo hegemónico.

Foto César Izza// Congreso Socioambiental de Unter Durante dos días profundizamos el análisis de las situaciones que agravian a nuestra provincia y región, a nuestras comunidades, nuestros estudiantes, nuestros vecinos, compartimos experiencias, reforzamos vínculos, definimos estrategias y propuestas de acción colectivas que favorezcan la construcción de nuevas miradas, nuevas subjetividades, nuevas formas de convivencia con la Naturaleza, y entre nosotros y nosotras, hombres y mujeres que habitamos este territorio.

Aspiramos a nuevos escenarios ambientales, donde el respeto por la vida y el ejercicio efectivo del derecho a un ambiente sano, de todos los seres que habitamos este Planeta sean los valores esenciales en que se funde un nuevo paradigma que organice nuestra comunidad. Haber trastocado estos valores sometiéndolos en función de los intereses de los sectores privilegiados ha conducido a la acumulación de capital y el lucro como único proyecto civilizatorio económico-político-cultural que se ha sostenido en la explotación de seres humanos y naturaleza, provocando desigualdad, destrucción, e infortunio sin fin.

Vivimos en un territorio que es ríos, que es bosques, que es estepa, que es mar, que es viento… y que también es historia, es cultura, es identidad, es proyecto de vida. El sistema impuesto históricamente en la región ha destruido culturas, masacrado pueblos, fragmentado el territorio. Miradas que ven un “desierto” a ser conquistado, desdeñan la diversidad, fragmentan y mercantilizan la vida, sostenidas por los intereses y el accionar político que confluyen en profundizar un modelo de expoliación de los bienes comunes disfrazado de “progreso”.

Rechazamos este tipo de argumentaciones. Sostenemos que los proyectos que buscan impulsarse en la provincia (mega-minería, expansión hidrocarburífera, agronegocios, sobre explotación pesquera, entre otros) lejos del bienestar social esgrimido, depredan bienes naturales; contaminan agua, el suelo y atmósfera, a veces de manera irreversible; producen profundos desequilibrios sociales; vulneran derechos territoriales de comunidades y pueblos originarios; atentan contra la autonomía y autodeterminación; y generan graves consecuencias para la salud de las personas y los ecosistemas.

Estos proyectos vienen impulsados por los intereses de los poderes económicos y la connivencia de los funcionarios de turno. El estado facilita en casi todos los casos y aún en contra de las comunidades, la concreción de proyectos contaminantes, por ejemplo, hace cuatro años, la legislatura provincial derogó la “Ley Anti-cianuro” (N° 3981) que regulaba la actividad minera, en contra de la voluntad popular y a favor de las empresas del sector. Simultáneamente, el poder económico despliega una variada gama de estrategias de cooptación. Opera sobre los espacios académicos, de investigación, educativos y los medios de comunicación para condicionar la construcción y difusión del conocimiento.

En ese sentido, en nuestra provincia, señalamos la creación de una Tecnicatura en Minería, con orientación extractivista, en Jacobacci, donde hace años que la comunidad se opone al proyecto de minería de oro de Calcatreu. También, el dictado de cursos de formación docente sobre “Educación energética y ambiental” organizados en Bariloche, por la Fundación YPF y el Ministerio de Educación, al tiempo que en la provincia crece la resistencia al avance de la explotación hidrocarburífera.

Un sistema con graves costos humanos y ecológicos, cuyas consecuencias se ocultan, se niegan, minimizan en un procedimiento que incluye la descalificación y cuestionamiento a nuestros investigadores y su abundante corroboración científica.

Nuestra producción frutihortícola se ve seriamente dañada por los mismos intereses. Avanza la explotación hidrocarburífera, el fracking y la especulación inmobiliaria sobre las tierras que nuestros ancestros lograron fertilizar en décadas de paciencia, amor y trabajo sobre territorios áridos y que hoy, volverán a la aridez de la especulación.

En algunas regiones, como en el resto del país, advertimos el avance del agronegocio enfocado en la producción de granos para la exportación, el uso desmedido de agrotóxicos, la homogenización y estandarización de variedades en frutas, verduras, incluso algunas genéticamente modificadas (con pérdidas trascendentes de biodiversidad). Todos sometidos a la lógica del mercado y sus intereses.

En la nueva desertización, productores y consumidores están igualmente condenados al ritmo de la desaparición de peras y manzanas flanqueadas por las torres de la ambición. En este contexto, la producción de alimentos nada tiene que ver con la soberanía y seguridad alimentaria ni con la cultura de los pueblos, sino con los intereses del mercado. En nuestra cordillera la pérdida de bosque nativo por desmontes e incendios, en su inmensa mayoría intencionales, son coletazos de la especulación inmobiliaria. Esta pérdida representa una inmensa pérdida de biodiversidad y profundiza el riesgo y los daños en las nacientes de las cuencas, sumándose a los efectos del calentamiento global, con el retroceso de glaciares y reducción de precipitaciones.

Valoramos el rol de nuestras comunidades y organizaciones que alertadas por los daños irreversibles sobre su entorno y el ejercicio de sus derechos, han decidido resistir el avance de estos proyectos destructivos y defender los bienes naturales y la vida.

Nuestro Congreso

Se pronuncia categóricamente en contra del modelo de desarrollo impuesto por el poder hegemónico que genera desigualdad, injusticia, explotación, saqueo, dolor, poniendo en peligro la vida. Todo daño a la naturaleza es daño a la humanidad. No hay ni habrá justicia social sin justicia ambiental.

Sostiene que existen alternativas, otras formas de habitar el planeta, de convivir en armonía y se compromete a protagonizar esa búsqueda y construcción, desde el conocimiento y la organización.

Reafirma la importancia decisiva que tiene para las comunidades el rol docente en función de difundir, problematizar, debatir y construir conocimientos estratégicos sobre estas realidades ocultadas, minimizadas y distorsionadas desde el poder.

Recoge las inquietudes de los participantes en el sentido de promover mejores articulaciones educativas en la comprensión de la relación salud – alimentación y en develar los procesos que conspiran obturando el ejercicio efectivo del derecho a una alimentación suficiente, nutritiva, oportuna, disponible y culturalmente adecuada para toda la población.

Señala en particular la necesidad de esclarecer los intentos renovados del poder dominante, en procura de usar el sistema educativo como herramienta de penetración a favor de sus intereses, incluso pretendiendo cooptar las organizaciones sociales y sindicales.

Reafirma la importancia de que la UnTER amplíe el tratamiento de la problemática abordada en el Congreso hacia otros actores sociales, contribuyendo a la formación de los trabajadores en función de precaver, prevenir, mitigar, atemperar, resolver y recomponer los daños ambientales que generan los procesos de producción y consumo en marcha.

Propone:

• Impulsar la incorporación de la problemática ambiental desde el Pensamiento Ambiental Latinoamericano en todos los niveles y las modalidades del sistema y especialmente en la formación y actualización docente.

• En lo inmediato garantizar la inclusión de estos contenidos en la transformación curricular en todos los niveles.

• Impulsar la creación de áreas o departamentos institucionales específicos para el abordaje de la problemática ambiental en las escuelas, con el objetivo explícito de transversalizar las currículas.

• Institucionalizar el área ambiental en el sindicato.

• Que el 5 de junio, día mundial del Ambiente, sea un día de acción ambiental de la UnTER en toda la provincia.

• Realizar publicaciones específicas en formato impreso, digital, audiovisual.

• Adherir y apoyar por diversos medios la campaña por la restitución de la Ley Anti-cianuro.

• Lanzar una campaña provincial sobre hidrocarburos y minería.

• Proponer la realización de una campaña de difusión y concientización sobre el derecho social inalienable del acceso al agua.

• Exigir que en las escuelas potencialmente afectadas por actividades altamente contaminantes se realice controles sobre el estado del agua que se consume y un relevamiento epidemiológico a fin de identificar posibles impactos sobre la salud de la comunidad educativa.

Finalmente, nos convoca la indignación, pero también la esperanza y la convicción de que existen otras formas posibles de vincularnos, de vivir en armonía con la Tierra y con la Naturaleza como un todo.

No debemos ni podemos caer en la resignación o indiferencia. Estamos convencidos de que la acción colectiva, la capacidad de organización, el espíritu solidario y el compromiso de las muchas expresiones de lucha y resistencia en nuestra provincia, la región, el país, en nuestra América y en todos los rincones del Planeta, tienen la capacidad de transformar el mundo, de cambiar la historia.

Por esta razón nuestro Congreso asume el firme compromiso de trabajar en todos los ámbitos por la construcción de nuevos escenarios ambientales comprometidos con la liberación de nuestros pueblos.

Fiske Menuco – Gral. Roca 6 de julio de 2016


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Australia: Prohibirán en Queensland la gasificación subterránea de carbón

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(Australia, 18/04/16) El Gobierno de Queensland prohibirá la técnica de gasificación subterránea de carbón (UCG, por su sigla en inglés) debido a los impactos ambientales que genera. Según el ministro de Minería, Anthony Lynham, enviará al parlamento estadual un proyecto de ley a fines del corriente año. El funcionario sostuvo que los posibles riesgos para el ambiente y la industria agrícola superan por mucho el potencial económico de la actividad. Según la organización Lock the Gate Alliance, se ha comprobado que la UCG es peligrosa y contaminante.

El ministro afirmó que la prohibición será inmediata a nivel de política gubernamental y que presentará un proyecto en el parlamento de Queensland a fin de año para que esta sea ley. Ha habido solo tres proyectos piloto de UCG en el estado australiano: Carbon Energy, cerca de Dalby; Cougar Energy, cerca de Kingaroy y Linc Energy en Chinchilla. El Dr. Lynham aseguró que hasta el momento nadie ha logrado que la UCG sea un éxito y que el potencial económico no justificó el riesgo ambiental.

En un comunicado el ministro explicó: “Hemos estudiado las pruebas obtenidas en la operación piloto de UCG y evaluamos la compatibilidad entre las tecnologías actuales y las necesidades ambientales y económicas de Queensland”. Y agregó: “Los riesgos potenciales para el ambiente y las valiosas industrias agrícolas superan por mucho cualquier potencial económico de la actividad (…) No tiene sentido continuar con la actividad de UCG en Queensland. Aquí tuvimos tres sitios piloto, y ahora es necesario su desmantelamiento”.

El ministro de Ambiente, Steven Miles, dijo que el proyecto de Linc Energy, cerca de Chinchilla, fue “probablemente el caso de contaminación más grave en la historia de Queensland”. Y aclaró, “sin dudas, se trata de la mayor investigación y causa penal por contaminación como consecuencia, según el Departamento de Medioambiente, de las actividades de gasificación subterránea de carbón que realiza Linc Energy”.

El activista Drew Hutton, de Lock the Gate Alliance, dijo que la prohibición es un paso muy importante porque que se ha comprobado que la UCG es peligrosa y contaminante: “Le dije al Gobierno estadual que estas tecnologías deberían haberse prohibido hace seis años; no es difícil darse cuenta de que la quema subterránea de carbón y el gas de esquisto son una mala idea”. Y añadió: “Me alegra que el Gobierno por fin haya decidido darme la razón y ayudarme a proteger a los propietarios de tierras, los agricultores, las tierras y el agua”.

Pedido para difundir públicamente “la totalidad de las pruebas”

Sin embargo, Greg Lane, actual director ejecutivo del Consejo de Recursos de Queensland (QRC, por su sigla en inglés) se mostró decepcionado con la decisión del Gobierno de la primera ministra Annastacia Palaszczuk, tomada sin consulta. Lane declaró: “Este anuncio inesperado de otra prohibición contra un producto básico sin haber difundido las pruebas desencadenantes no hace más que perjudicar la confianza empresarial y las inversiones en este estado”.

“Hace tan solo tres años la evaluación de la Oficina del Director Científico confirmó la conclusión del Panel Científico Independiente emitida en 2012, según la cual ‘en principio, la gasificación subterránea de carbón podría llevarse a cabo de manera socialmente aceptable y ambientalmente segura en comparación con un amplio abanico de otras actividades actuales que utilizan recursos’”, dijo el director de QRC. Y concluyó: “Por lo tanto, el Consejo solicita al Gobierno que haga público el conjunto de pruebas que supuestamente tiene en su poder y que demuestran que los riesgos ambientales de los proyectos de UCG de cualquier tipo son muy altos”.

Compañía intervenida

Mientras tanto, el 15 de abril  fue intervenida la compañía de petróleo y gas Linc Energy, y se convocó a la consultora PPB Advisory para barajar distintas opciones junto con la gerencia de Linc, que incluyen una posible restructuración de la firma. En un comunicado dirigido al Mercado de Valores de Australia el mismo día, la compañía explicó que tras haber recibido asesoría legal y financiera y haber realizado una prospección comercial, la junta directiva decidió dar el paso. La compañía tomó la resolución un mes después de ser notificada que iría a juicio por cinco cargos relacionados con la violación de leyes ambientales de Queensland en su proyecto de UCG. El Departamento de Medioambiente del estado acusó a la compañía de daño intencional en su sitio piloto cercano a Chinchilla en Darling Downs.

El activista Hutton aseguró  que Linc Energy podría recibir multas de hasta 56 millones de dólares si se determina su culpabilidad. Sin embargo, aclaró que es probable que la compañía nunca las pague ya que la intervención es una maniobra legal común para evitar penalidades y costosos saneamientos.

Fuente: ABC Traducción: Nancy Viviana Piñeiro


Foto// Diario Primicia

Se firmó acuerdo con INVAP durante la visita del presidente Hollande a Argentina

Por Lucile Daumas-Durante la visita de Hollande a Argentina a fines de febrero, se firmaron unos 20 acuerdos bilaterales con alcances a empresas privadas.

Foto// Diario Primicia
Foto// Diario Primicia

El acuerdo fue rubricado entre la empresa estatal Investigación Aplicada (INVAP) dedicada a tecnologías de altas complejidades y la empresa francesa AREVA quienes son los líderes en el mercado energético nuclear. El mismo tiene como objetivo “ofrecer conjuntamente un reactor de investigación y otro de potencia a Sudáfrica”, según informó oficialmente el gobierno argentino. El anuncio pasó desapercibido y sólo fue enumerado como uno más de todos los alcanzados entre ambos mandatarios.

La historia de AREVA en el suelo sudafricano ha sido más que conflictiva. La construcción de la única central nuclear sudáfricana fue acordada en 1976 y comenzó a construirse en 1984, en pleno período de apartheid, con participación de Framatome empresa accionaria del gigante energético nuclear Areva. Por entonces la empresa francesa fue muy criticada y las obras fueron objeto de actos de sabotaje de parte del Umkhonto we Sizwe, brazo armado del Consejo Nacional Africano (ANC).

En el 2009 la empresa estuvo en medio de un escándalo por la compra a precios muy por encima de su valor de tres minas de uranio en Namibia, África Central y África del Sur todos los diagnósticos las daban por agotadas. Las pérdidas para AREVA fueron de 2 600 millones de euros y el plan resultó un complejo fracaso, incluyó lobbys, corrupciones y compras de voluntades de medios de comunicación. Los fines fueron conseguir contratos nucleares con África del Sur.

La empresa AREVA está pasando por una grave crisis financiera con pérdidas de 4 800 millones de euros en 2014 y de 2 000 millones de euros en 2015. Tuvo que pasar un acuerdo para su compra por EDF, la empresa eléctrica francesa, para evitar la quiebra por el disparo de los precios de los reactores construidos en Flamanville, Francia (de 3300 à 10 500 millones de euros), Olkiluoto Finlandia (de 3 500 à 8 000 millones de euros). Después de Fukushima en el 2011, la debacle del mundo de la energía nuclear se hizo sentir en una caída estrepitosa del precio internacional del uranio enriquecido y con ello todas las expectativas de AREVA.

En diciembre del 2015 la justicia sudafricana anuló el contrato de mantenimiento de su central nuclear de Koeberg con la empresa Eskom. Cuestión que pone en peligro que la empresa francesa pueda ganar el contrato de construcción de nuevos reactores.

Es en este contexto que se da la firma de contrato entre INVAP y AREVA recientemente firmado por los mandatarios de ambos países. Quienes trabajamos temas energéticos nos tenemos que plantear interrogantes sobre el alcance del mismo. Es muy poco creíble que INVAP haya podido firmar tal contrato desconociendo el turbio presente y pasado de lo que fue presentado en algún momento la flor y nata de las empresas multinacionales francesas.

Internacional


ALIANZA LATINOAMERICANA

Bolivia no apuesta ni al fracking ni a las energías limpias

Elizabeth Peredo ironizó que Bolivia parezca a nivel de la comunidad internacional un país líder en luchar contra el cambio climático y condenar la forma cómo se contamina el planeta, cuando el modelo económico se basa en la industria fósil y un modelo extractivista tradicional.

ALIANZA LATINOAMERICANA
Elizabeth Peredo, activista internacional durante foro en la UMSA. Foto: ANF

El Estado boliviano no apostó al fracking (ruptura hidráulica para explotar gas y petróleo no convencional) como tecnología apta para aumentar las reservas energéticas, pero tampoco se inclinó hacia las energías limpias y renovables menos contaminantes que las que genera el modelo extractivista tradicional, afirmó la experta y activista internacional, Elizabeth Peredo.

“No tenemos fracking pero si una política que igual nos  coloca en una situación de vulnerabilidad porque seguimos dependiendo de tecnologías nocivas, de invasiones territoriales, y por otro lado, lo cual se ha debatido bastante en nuestras plataformas, es el tema de la enorme debilidad institucional en cuanto a la consulta libre previa e informada que no se está ejerciendo. Las consultas se han realizado sin estudios ambientales previos, esa es la problemática”, aseveró.

Durante su exposición en el seminario internacional “Daños y riesgos del fracking: herramientas para prevenirlos y detenerlos” organizado por la Alianza Latinoamericana Frente al Fracking (AIDA), Peredo dijo a pesar que el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana dio una señal positiva el año pasado, cuando públicamente dijo que el Gobierno rechaza al fracking como una alternativa para la extracción de hidrocarburos no convencionales, tampoco se mostró voluntad de apostar por energías limpias.

“Estamos apostando no por el fracking, pero sí por los métodos tradicionales para encontrar mayores reservas de energía. Con el Decreto Supremo 2366 que habilita al Gobierno hacer exploración y explotación de hidrocarburos en áreas protegidas, el tema es aún más crítico, porque así como nos oponemos al fracking por razones de salud ambiental, también deberíamos plantear cómo podemos reducir las emisiones de gas de efecto invernadero”, cuestionó.

Peredo ironizó que Bolivia parezca a nivel de la comunidad internacional un país líder en luchar contra el cambio climático y condenar la forma cómo se contamina el planeta, cuando el modelo económico se basa en la industria fósil, “y no se ve en los planes ninguna propuesta seria de transición a matrices energéticas renovables más limpias, teniendo una enorme capacidad como la que tenemos de energía solar y energía eólica”.

Noticias Fides


campo maripe

Serie documental sonora: Territorio Crudo

Recorrimos el norte de la Patagonia y los conflictos producidos por el avance de los hidrocarburos no convencionales, a través de los sonidos. Por medio de entrevistas y un panorama sonoro retratamos la realidad de cuatro territorios afectados por el fracking.

Territorio 1: Área Natural Fracturada, Auca Mahuida
Auca Mahuida

Auca Mahuida es un Área Natural Protegida del norte de la provincia de Neuquén. Sin embargo, en su interior hay cerca de 70 pozos petroleros que la afectan directamente y contravienen el objetivo mismo de su creación: conservar a perpetuidad su valiosa flora y fauna patagónica. Estos riesgos se redoblaron en 2013 cuando la francesa Total realizó el primer pozo de fracking, que se convirtió en el primer antecedente de un área natural fracturada en el mundo.

 
Territorio 2: Fuelmapu, Comunidad Mapuche Campo Maripe

campo maripe

Cuando en 2013 YPF y Chevron comunicaron el inicio del proyecto conjunto en Vaca Muerta, omitieron información crucial. Entre otras precisiones nada dijeron en torno a que el área del acuerdo se emplaza directamente en el territorio de un Lof [comunidad] mapuche, llamado Campo Maripe, que desmostró estar asentado hace casi 100 años en esa región de  Puel Mapu [territorio mapuche al este de la cordillera]. Desde entonces, las y los comuneros -en un principio tratados como “criollos” y hoy reconocidos legalmente como mapuche por la provincia del Neuquén luego de una larga lucha- emprenden acciones en pos de la defensa de sus derechos colectivos. Esta es su historia de conflictiva vecindad en medio del Fuelmapu, el territorio empetrolado.

Territorio 3: Mi Vecino Pluspetrol, Valentina Norte Rural
valentina norte En Valentina Norte, el barrio más al oeste de la ciudad de Neuquén, hay poco Estado y mucha empresa. La escuela, los tráileres sanitarios, los eventos sociales, la red de agua, el tendido eléctrico fueron y son financiados por los programas de responsabilidad social empresarial de Pluspetrol. Un barrio público de gestión privada. Un barrio que produce gas y no tiene gas. Ante esta situación los vecinos se organizan para mejorar su calidad de vida. ¿Cómo se “convive” medianera de por medio con un pozo? ¿Cuáles pueden ser los impactos de esta “convivencia”? Las respuestas, que debería dar el Estado, las da, como casi todo, el vecino, Pluspetrol.
Territorio 4: Fruta Amarga, Allen
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La producción de fruta de pepita, centenaria actividad en la zona, está hoy bajo amenaza. Luego de ser librada al azar del mercado, una nueva actividad, más rentable para la provincia de Río Negro, comienza a ganar terreno en el Valle. Es la explotación de gas de formaciones de arenas compactas, que requieren de fracking para su extracción. A partir de una fuerte promoción estatal, mes a mes, las torres van ganando terreno a las chacras, alquiladas por productores económicamente hundidos. Los vecinos han realizado una serie de movilizaciones para evitar los riesgos de esta imposible “convivencia”. Intentan también que la zona más importante de producción de peras y manzanas del país no termine dando una fruta amarga