Archivo de la etiqueta: No Convencionales

Actividades exploratorias amenazan el Acuífero Guaraní

Nuevamente, la empresa petrolera estadounidense Schuepbach Energy se propone realizar perforaciones exploratorias en los departamentos de Tacuarembó, Paysandú y Salto, especulando con la posibilidad de encontrar hidrocarburos no convencionales, solo extraíbles con la técnica del ‘fracking’, ignorando las decisiones de los gobiernos locales y poniendo en riesgo los suelos y fuentes de agua de la región.

El Informe Ambiental Resumen (IAR) presentado por Schuepbach Energy, puesto a consideración del público por la Direccion Nacional de Medio Ambiente (DINAMA) carece de informaciones y evaluaciones precisas en varios aspectos que generan varias dudas y preguntas sobre las características constructivas y de operación que tendrán realmente las actividades planteadas por el proyecto. 

Existe una gran preocupación social en el país frente a las actividades de este y otros proyectos similares en la Cuenca Norte, que se tradujo en resoluciones de las Juntas Departamentales de Tacuarembó, Paysandú, Salto y Artigas, ratificadas por los Intendentes en los tres últimos casos, es decir con fuerza de ley, que prohíben la exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales en su territorio.

Las nuevas perforaciones que está proponiendo Schuepbach se ubican en regiones pobladas y productivas, donde sus habitantes han vivido y trabajado a lo largo de varias generaciones, cuyas actividades podrían verse severamente afectadas, tanto en la zona inmediata como en las cercanías, por los impactos ambientales de proyectos con estas características, como ya se han registrado en otros países.

En el día dela fecha, en el marco de la Puesta de Manifiesto, hemos entregado en la DINAMA los comentarios técnicos al IAR de Schuepbach firmados por la doctora en ciencias biológicas, investigadora y docente de la Facultad de Ciencias del Uruguay, Graciela Piñeiro Martínez, y por el geógrafo y técnico petrolero argentino Roberto Ochandio, junto con la opinión de nuestras organizaciones al respecto.

Diversos impactos ambientales reseñados en el IAR carecen de una cuantificación adecuada, sin lo cual es imposible evaluar sus posibles consecuencias e incluso son contradictorios con objetivos expuestos en otras secciones del informe. Carencias de este orden invalidan el estudio presentado por la empresa como informe apropiado para obtener la Autorización Ambiental de parte de la DINAMA.

Pero hay algo mucho más grave, en las presentaciones públicas ante sectores de la población uruguaya y en el propio IAR del estudio presentado a la DINAMA, la empresa afirma que el plan de perforaciones propuesto no busca hidrocarburos no convencionales. Sin embargo, Schuepbach dedica una sección de su informe a comentar las decisiones departamentales que prohíben el ‘fracking’.

Si fuera verdad que Schuepbach busca solamente hidrocarburos convencionales, no habría razones para dedicarse a cuestionar decisiones que solo se refieren a los no convencionales. Pero un comunicado de Petrel Energy, la socia mayoritaria y a cargo del plan de perforaciones, confirma las dudas en este aspecto. Veamos:

 El comunicado de la empresa australiana Petrel Energy Limited, fechado el 31 de enero de este año, al referirse a las Operaciones en Uruguay, titula: “Apuntando a objetivos de petróleo convencionales y no convencionales en las concesiones de Piedra Sola y Salto“. Más adelante, amplía estas consideraciones.

 Estas evidencias de que la empresa Schuepbach no está exponiendo claramente a las autoridades y al público cuáles son sus verdaderos objetivos en este proyecto deben ser suficientes para pedirle explicaciones y rechazar esa solicitud.

 Por último, queremos señalar que, si bien desde el Poder Ejecutivo nacional se ha dicho que no va a haber ´fracking’ en Uruguay, vemos con preocupación cómo la fuerza política en el gobierno no acompaña con la voluntad política necesaria los proyectos de ley presentados que prohibirían esta tecnología.

 Por todas estas consideraciones, las organizaciones firmantes, solicitamos

1) al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, la convocatoria de Audiencias Públicas para escuchar todas las opiniones con respecto a la conveniencia o no de autorizar un proyecto con estas características; y

2) a los gobiernos departamentales, las acciones necesarias para hacer respetar las decisiones adoptadas en concordancia con el sentimiento de las poblaciones locales y con las atribuciones de las leyes y la Constitución nacionales.

 
3) a los legisladores nacionales, la agilización del trámite de aprobación de una ley que prohíba la exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales en el país, ya que la única opción para explotarlos es el ‘fracking’.

Contactos:

Patricia Correa 099 171695

Ignacio Sarli 098 924223

José Morales 099 802070

Víctor Bacchetta 098 935317

Ana Filippini 098 407572

Paysandú Libre de Fracking

Grupo Gensa

Paysandú Nuestro

Ciudadanos de Tacuarembó

Ciudadanos de Salto

Uruguay Libre de Megaminería

 


Benito Juárez sin fracking y sin central termoeléctrica

Una nueva amenaza para las futuras generaciones y la belleza natural de Benito Juárez

Una vez más, los vecinos de Barker y Benito Juárez vemos amenazado el futuro socio-ambiental y productivo de nuestro partido, ante la inminente radicación de una central termoeléctrica en las inmediaciones de ambas localidades.

En esta oportunidad, la nueva amenaza nos encuentra en circunstancias diferentes a las de hace dos años -cuando los vecinos de Benito Juárez nos organizamos para decirle NO al fracking-, pero similares en cuanto al accionar de los actores y sus responsabilidades, que comienzan en el gobierno nacional y se definen en el municipio local.

Los hechos y las pruebas existentes sobre el rampante desembarco del holding MSU y su proyecto contaminante a nuestro Partido son contundentes. La instalación de la central termoeléctrica fue rechazada por las autoridades responsables de la ciudad de Tandil porque MSU no cumplió con los requisitos legales mínimos necesarios para la radicación de la planta, en casi todos los casos relacionados con aspectos legales y de impacto socio-ambiental.

En medio de esta situación, y con pleno conocimiento de las irregularidades de la empresa MSU en Tandil, el Ejecutivo municipal local ofrece el alojamiento de la planta en nuestro Partido.

Violando expresamente los más básicos aspectos procedimentales vigentes, bordeando la ilegalidad (como el cumplimiento de los plazos técnicos y administrativos previstos para estos casos) ahora el Ejecutivo local llama a sesión extraordinaria para este viernes, con el único objetivo de asegurar la instalación de la planta. El cuadro se completa ese mismo día, con la presencia de referentes de MSU en la ciudad cabecera para entrevistar a los integrantes del HCD, en un claro movimiento de pinzas entre poderes, previa a la sesión convocada por el Ejecutivo.

Como si esto no fuera razón suficiente para rechazar esta iniciativa, los supuestos beneficios asociados al arribo de la planta serán, para los juarenses, nulos o escasos. La energía generada será para las ciudades de Tandil y Mar del Plata, y la mano de obra necesaria para su mantenimiento y operación escasa.

Parodiando a Yupanqui: la contaminación es de nosotros, la energía es ajena.

Contrariando su razón de ser como administrador de los bienes del Estado, a costa del voto ciudadano, actuando como perito y lobista de parte de intereses privados cuyo único cometido es la rentabilidad sin consideración de los perjuicios que ocasiona a nuestras comunidades, los vecinos de esta asamblea queremos expresar nuestro repudio a la instalación de la central termoeléctrica entre Barker y Benito Juárez.

Excede a este documento y a los vecinos juarenses reunidos en esta asamblea analizar las razones y el complejo entramado de intereses políticos y económicos puestos en juego con la concreción de esta maniobra. Poco importan los fenómenos de coyuntura cuando lo que está en juego es la subsistencia de nuestros bienes comunes tierra, aire, vida animal, vegetal y sus recursos vitales, poniendo en serio riesgo además el recurso agua y contaminando, en primera instancia, a las familias rurales vecinas al predio en donde pretende instalarse esta central, junto con la depredación de una de las zonas de mayor belleza y riqueza natural de Benito Juárez.

Ante este nuevo escenario de amenaza, los vecinos de esta asamblea y los vecinos de Barker y sus villas volvemos a hacer pública la razón de ser que la constituye. No se trata sólo del cuidado de la vida que nos rodea. La razón de ser de esta asamblea constituye un acto de conciencia ciudadana ante el atropello constante de nuestros derechos más básicos por parte de los poderes políticos y económicos, asociados siempre para beneficiar a pocos en perjuicio de la vida de muchos.

Esta asamblea de vecinos fue, es y será un acto de conciencia y libertad ciudadana ante tales atropellos.

Mientras cientos de asambleas en el país y miles en el mundo iguales a la nuestra luchan contra el calentamiento global, por su derecho al agua, al aire y a un medio ambiente sano para sí y para las futuras generaciones, y ante la imposición de modelos productivos que depredan nuestros bienes comunes -bienes de todos, como la vida- los vecinos de esta asamblea exigimos que tanto el poder Ejecutivo de turno como los concejales juarenses cumplan con los tiempos y requisitos legales vigentes en materia de derecho medioambiental, y hagan pública toda la información relacionada con la instalación de la central termoeléctrica en el Partido de Benito Juárez, antes de tomar alguna decisión que comprometa nuestro futuro.

Caso contrario, la sesión del viernes corre serio riesgo de caer en la más desprolija ilegalidad, enfrentando costos jurídicos y políticos nunca antes registrados en su historia.

Asamblea de Vecinos “Benito Juárez SIN Fracking” – Enero 31 de 2017


Informe Última Fronteira – Portugués

Informe “Última Fronteira: Políticas Públicas, impactos e resistências ao fracking na América Latina”

O Informe “Última Fronteira: Políticas Públicas, impactos e resistências ao fracking na América Latina” dirigido a autoridades públicas e sociedade civil da região, organizações nacionais e internacionais que integram a Aliança Latinoamericana de Enfrentamento ao Fracking recomendam que as atividades de fracking ou fraturamento hidráulico sejam proibidas segundo a aplicação do Princípio de Precaução devido a, entre outros impactos, o risco de gerar danos graves e irreversíveis na saúde  das pessoas, contaminar águas superficiais e subterrâneas de consumo humano, e emitir gases de efeito estufa que contribuem com as mudanças climáticas.

Durante o ciclo de extração, processamento, armazenamento, transporte e distribuição de hidrocarbonetos não convencionais extraídos via fracking, se libera metano que, como gás de efeito estufa, é 87 vezes mais efetivo que o dióxido de carbono em um prazo de 20 anos, o que agrava as mudanças climáticas, se explica no informe.

Apesar de suas obrigações legais em matéria de direitos humanos, proteção do meio ambiente e mudanças climáticas, os países latinoamericanos não estão implementando medidas efetivas para evitar os prejuízos graves e irreversíveis que esta técnica implica, como são as proibições ou moratórias desta atividades. Pelo contrário, as normas nacionais foram modificados para abrir as portas e facilitar o acesso desta técnica aos territórios.

Neste contexto desde México a la Patagônia, as operações de fracking estão se disseminando pela região com a promessa de acesso a novas reservas e recursos de hidrocarbonetos que permitam manter as altas taxas de extração. Esta promessa se reparte por igual entre países historicamente produtores de hidrocarbonetos, como Colômbia e Bolívia, assim como os importadores, como Chile e Uruguai. No Brasil não foi diferente, a ameaça começou em 2013 com a 12. Rodada de leilões que previa a exploração destas fontes e mesmo com toda a resistência, continua sendo uma fonte considerada pelo governo no Plano Decenal de Energia.

O fracking está avançando as cegas na América Latina, sem que existam estudos integrais e de longo prazo sobre os riscos e danos graves e irreversíveis que pode causar na saúde das pessoas e ao ambiente”, disse Carlos Lozano, advogado da Associação Interamericana para Defesa do Ambiente. “As operações deste tipo na região não respeitando direitos humanos fundamentais como a consulta e o consentimento prévio, livre e esclarecido; o direito a participação e controle social; e o direito à informação”, afirmou Milena Bernal, advogada da Associação Ambiente e Sociedade da Colômbia.

“O fracking está se desenvolvendo na Argentina em comunidades indígenas, rurais, bairros urbanos e em Unidades de Conservação Natural. Isso gerou o desalojamento de pessoas e de atividades produtivas como a pecuária e agricultura, cuja convivência com esta técnica é impossível”, afirmou Felipe Gutiérrez, pesquisador do Observatório Petroleiro Sul.

Da mesma forma ao início destas operações, tem crescido a resistência a elas. “Prova disto são as redes nacionais e internacionais de oposição a esta técnica, assim como os mais de 50 municípios e comunidades “livres de fracking” na Argentina, Brasil, Uruguai e México”, ressaltou Caroline Schroeder, comunicadora da Fundação Heinrich Böll – México e membro da Aliança Mexicana Contra o Fracking.

A decisão política de se avançar com o fracking prolonga nossa dependência dos combustíveis fósseis e atrasa as políticas para a adoção de energias renováveis mais justas e sustentáveis nos países da região, e a implementação de medidas para racionalizar o consumo energético. Neste sentido, os hidrocarbonetos não convencionais extraídos via fracking não podem nem devem ser considerados como energias de transição, nem energias mais limpas, já que a emissão de gases de efeito estufa é alta assim como os danos ambientais e agravos à saúde pública.

“O fracking é uma técnica experimental e nem governos, nem empresas deveriam realizar experimentos que ponham em risco a vida e à saúde das pessoas, os direitos humanos, o ambiente e o clima” expresa a Aliança Latinoamericana de Enfrentamento ao Fracking no seu informe. Espera-se que as informações do mesmo auxiliem a ampliar a discussão sobre o tema.

Ver/descargar Informe en Portugués

Ver/ descargar Informe en Español

 


“Generar conciencia para que no seamos marionetas de las exigencias de las empresas”

El 24 de noviembre realizamos el encuentro Alternativas para la Soberanía Energética. Qué energía y para quién en el Centro Cultural de la Cooperación, en Buenos Aires. Esta iniciativa de encontrarnos con organizaciones sociales, sindicales, ecologistas y de izquierda; de generar condiciones para escucharnos y debatir, surge ante la necesidad de articular alternativas a la matriz fósil vigente, de iniciar una transición hacia un sistema energético limpio y renovable desde una perspectiva democrática, participativa, justa y socioambientalmente sustentable.

A la convocatoria respondieron compañeros y compañeras de COB La Brecha, Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA), Frente Popular Darío Santillán, Izquierda Socialista, Patria Grande, Partido de los Trabajadores Socialistas – La Izquierda Diario, sindicato de funcionarios de la empresa de energía estatal del Uruguay (AUTE) y Taller Ecologista. La propuesta fue remarcar algún aspecto de estas discusiones en un videominuto. Así, en pocas palabras nos compartieron una reflexión sobre este debate.

José Rigane, Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Energía CTA-A, definió cuál es el rol de trabajadores y  trabajadoras para ir hacia la soberanía energética.

“Generar comprensión y conciencia para que los trabajadores y trabajadoras no seamos marionetas de las empresas multinacionales en la exigencia de las políticas a implementar, en la que con la amenaza de que nos dejan sin trabajo, que nos suspenden, terminamos siendo  funcionales a los intereses de las empresas multinacionales.”

Más información del Encuentro Alternativas para la Soberanía Energética

Escuchá los audios completos de las exposiciones del Encuentro.

En el Encuentro propusimos dos puntos centrales. El primero, que cualquier modificación de la matriz energética debe centrarse en fuentes renovables no convencionales, como la eólica, solar, minihidro y mareomotriz. Y el segundo, que debe  superar el debate planteado por el capitalismo verde, que centra la discusión solo en las fuentes y no el destino de la producción energética. Para abrir y contextualizar la discusión realizamos una radiografía del sistema energético nacional, en particular el eléctrico, de manera de cuestionar las nociones de qué fuentes de energía se utilizan en el país y para qué están destinadas y lo presentamos en el video ¿Por qué la crisis energética?

Serie de videominutos “Alternativas para la Soberanía Energética” producidos por el OPSur con el apoyo de la Fundacion Rosa Luxemburgo con fondos del BMZ.

 logo rosa luxemburgo es

Ver otro videominuto de la serie: “Saber de qué se trata para poder dar una respuesta desde el campo popular” –  Luján Rodríguez, integrante de COB La Brecha

Ver otro videominuto de la serie: “Desmercantilizar, democratizar, construir escenarios alternativos y luchar por la soberanía” –  Pablo Bertinat, integrante de Taller Ecologista.

 


Ahora en librerías: “Vaca Muerta. Construcción de una estrategia”

Nuestro libro “Vaca Muerta, construcción de una estrategia” ya está en librerías de Capital Federal, Neuquén y Esquel.

A través de Herramienta lo distribuimos en las siguientes librerías:

  • Cúspide Libros – varias sucursales
  • De la Mancha -Av. Corrientes 1888
  • Antígona (Liberarte) – Av. Corrientes 1583
  • Antígona (Callao) -Av. Callao 737
  • Antígona (CCC) -Av. Corrientes 1543
  • Badaraco –  Av. Entre Ríos 932
  • El Aleph -Av. Rivadavia 3972
  • Fray Mocho -Belgrano 2877 – Mar del Plata
  • Gambito de Alfil -José Bonifacio 1402
  • Librería Guadalquivir -Av. Callao 1012
  • Librería Hernández -Av. Corrientes 1436
  • Librería Hernández -Av. Corrientes 1311
  • Lorraine -Corrientes 1513
  • Librería Waldhuter -Av. Santa Fe 1685
  • Librerías El Atril – varias sucursales
  • Arcadia Libros -Marcelo T. de Alvear 1548
  • Páginas Libres -Santiago del Estero 1112
  • Barrilete Libros -Salcedo 2654
  • Punto de Encuentro -Av. de Mayo 1110
  • Gabriel Badaraco -Av. Entre Ríos 1055 – Local 36
  • Antígona (Biblioteca) -Las Heras 2597
  • Casassa y Lorenzo (varias sucursales)
  • Distribuidora Luongo -Pavón 2540
  • Librería del Conti (Centro Cultural de la Memoria) -Av. del Libertador 8151
  • Orillas Libros (Puesto N° 10 Feria Plaza Italia)
  • Eudeba – varias sucursales
  • Librería de Avila – Alsina 500
  • Librería del Mármol – Lavalle 2015
  • Punto de Encuentro – La Rioja 3222 – Santa Fe
  • Punto de Encuentro – Diagonal 80 N° 926
  • Punto de Encuentro – Ituzaingó 112 – San Isidro
  • Librería del Fondo – Costa Rica 4568
 

TAPA VACA MUERTA

También disponible en:

– Bar del Colectivo La Tribu: Lambaré 873  – CABA.

– Macayo Librería. 25 De Mayo 682 –  Esquel Chubut

– Distribuidora y Editorial Kürüf. Feria de Artesanas de Neuquén

Como siempre, podés llamar al Observatorio Petrolero Sur (4373 6304) o escribinos a contacto@opsur.org.ar y combinamos entrega.

Además, está en linea para  descarga libre y gratuita: Vaca Muerta. Construcción de una estrategia en PDF


La larga cuesta abajo del petróleo en América

América como continente bajó drásticamente su producción de petróleo en 2016. Magros beneficios de producciones no convencionales se suman al agotamiento natural de los pozos.

Demián Morassi

A veces nos olvidamos que el continente americano es uno. El Abya Yala, como proponen los pueblos originarios para nombrarlo, es casi ininteligible. Las diferencias culturales y asimetrías entre los dos países del norte y el resto del continente crean un muro simbólico más alto que el que Trump puede tener en la cabeza.

Sin embargo, podemos proyectarnos un fin de siglo XXI sin combustibles fósiles (y una segunda mitad de baja productividad y consumo) y darnos cuenta que las relaciones e intercambios que ahora son globales se podrán transformar a regionales muy rápidamente. Además, hay que tener en cuenta que las generaciones de norteamericanos de este siglo estarán tan influenciadas por la cultura latinoamericana como la nuestra lo está por los desarrollos tecnológicos y las formas de consumo diseñadas en Estados Unidos.

Este texto pretende acercarnos al principal recurso que tiene y utiliza nuestro continente, el que le da la principal fuente de energía y el que se requiere para mantener los intercambios con el otro lado de los océanos: el petróleo [1].

 

Argentina fue uno de los países productores de Latinoamérica que más rápido llegó a su cenit de producción de petróleo: su máximo de 1998 fue el inicio de un declive que ni los altos precios ni la “reestatización” de YPF pudieron revertir. Venezuela le siguió en 1999, México en 2005 y, al no poderse nivelar con el desarrollo de los otros países, para 2006, hace ya diez años, teníamos el punto de inflexión petrolero en Latinoamérica. El consumo, sin embargo, seguiría creciendo hasta 2014.

 

El caso de EEUU fue distinto. Luego de ser por décadas el principal productor y consumidor del mundo de petróleo y, gracias a ello, convertirse en la superpotencia del siglo XX, llegó en 1970 a su pico y desde ahí su dominio económico y militar le permitió irse abasteciendo de los países que por la fuerza o la necesidad pasaron a ser los grandes proveedores del imperio, en especial los países de Medio Oriente pero también el resto de nuestro continente (incluyendo Canadá).

La demanda de petróleo y el crecimiento económico global permitieron subir el precio del insumo más deseado durante la primer década del Siglo XXI y esto permitió una ola de inversiones en producciones no convencionales (léase más contaminantes y con mayor gasto energético). No convencionales por sus técnicas como el fracking estadounidense a la cabeza o las arenas bituminosas canadienses o por el tipo de yacimiento: el presal brasilero o los extrapesados del Orinoco. Por otro lado también se ganó en eficiencia para extraer más rápido el declinante crudo convencional.

El hecho es que en este siglo EEUU pegó un giro en su producción y volvió a los niveles de 1970 y hasta los superó.

Producción de petróleo en EEUU en millones de Barriles diarios (B/d). Crudo remanente de descubrimientos anteriores (azul), explotación de petróleo en Alaska (rojo) y petróleo ligero extraído mediante el fracking (verde).

Esto dio esperanzas en otros países como Argentina o Venezuela de revertir sus declives. Sin embargo, no hay capacidad de poder pagar cualquier precio por el oro negro: la demanda industrial tiró nuevamente los precios a niveles no tan agradables para los productores y el futuro comenzó a verse más borroso. La caída de precios se convirtió en una caída de las inversiones: principalmente menos plataformas de perforación activas, quedándose solamente las de cuencas realmente rentables.

Estos pozos donde se quedaron los productores se volvieron más eficientes y con esa eficiencia la velocidad de declive por pozo se está acelerando (para una mejor ilustración: ShaleProfile).

El tight oil o shale oil, el petróleo que se pudo sacar por medio del fracking, llegó a su máximo en EEUU en abril de 2015 y para septiembre de 2016 había perdido casi un millón de barriles diarios.

Producción de petróleo de esquistos en B/d. Fuente: Peak Oil Barrel (13/12/2016)

La principal razón es que no ha sido rentable en la mayoría de cuencas y se sostuvo principalmente gracias a la especulación financiera, que genera por un lado una lluvia de inversiones y por otro enormes nubes negras de deuda. La otra razón es que al haber habido una oferta global mayor que la demanda los precios no pueden subir para volver a explorar y explotar nuevas zonas a la vez que pagar las deudas. Las compañías prefieren recomprarse las acciones para darse valor en la bolsa que invertir en el mediano o largo plazo, sin embargo una centena de empresas han entrado en bancarrota.

Este pico de producción de tight oil se convirtió en un nuevo pico de producción de petróleo en EEUU y, a estas alturas, el pico de producción de todo el continente americano.

El gráfico se ve impresionante pero esconde algo importante: en 1996 el continente consumía poco más de 25 millones de barriles diarios y para 2015 superó los 30 millones debido, en parte, al crecimiento económico en Latinoamérica.

El continente es sobre todo un importador de petróleo. EEUU tiene una dieta de casi 20 millones de barriles diarios (consume todo lo que produce, importa casi el total de excedentes de Canadá y México y, además, depende de los países de la OPEP). A su favor, muchos de nuestros países del sur les compramos sus productos refinados (incluido México) por lo que la cuestión es bastante compleja pero se genera una interdependencia difícil de romper.

El declive de la producción de EEUU puede ser poco pronunciado si el corte de producción de la OPEP da resultado y los precios suben, lo que incentivaría a los “frackers” a volver a taladrar, sin embargo esto tiraría los precios abajo y se cortaría la producción poco después. En el tira y afloje la OPEP aún es más fuerte.

Tenemos a Canadá y Brasil que están aumentando su producción pero este año no podrán balancear ni siquiera el gran declive de Venezuela, que se suma al de Colombia (que parece haber llegado al cenit en 2014), México y Argentina. En resumen:

Variación 2015-2016 en barriles diarios [2]:

Brasil +80.000
México -130.000
Venezuela -180.000
Colombia -120.000
Argentina -20.000
Canadá +20.000
EEUU -470.000

Total (sin Ecuador, Trinidad y Tobago y Bolivia, entre otros): -820.000 B/d

Por otro lado hay que comparar los niveles de consumo y las leves variaciones del mix energético de este año como base para sacar nuevas conclusiones. El efecto Trump (si es que lo tiene en términos energéticos) lo empezaremos a ver seguramente al correr el 2017. Lo cierto es que este presidente semi-independiente por derecha nos da también la pauta que en otra marejada puede venir un semi-independiente por izquierda más amigable con Latinoamérica. Tener un panorama de la energía en el continente es indispensable para proyectar ideas, políticas y una visión continental que entre en debate con la aún vigente visión globalista.

Cualquier declive de producción complica la capacidad de consumo energético y esto tiene como correlato la caída de la actividad económica. El decrecimiento ya lo estamos viendo en algunos de nuestros países y esto dejará de ser lo excepcional para comenzar a ser la norma.

Desde la izquierda aún está a la espera aceptarlo y hacerlo parte de los debates y planes de desarrollo con interesantes aristas ambientales y de poder comunitario. Para los trabajadores, el mal manejo de esta realidad puede traer aparejado en un extremo un aumento de suicidios como en Canadá [3], o en otro que el Estado, al creer que esto se revertirá, mantenga los sueldos de trabajadores esperando que el precio suba mientras las empresas dejan de perforar o explorar como en la Patagonia. Por el lado de los consumidores, el mal manejo lo estamos viendo en México, en donde el gobierno no pudo con su promesa de mantener el precio del combustible (que cada vez será más costoso y escaso) pero si no lo pagan los consumidores lo debe pagar la industria o ambos. Peña Nieto eligió y comenzó el “gasolinazo”.

* El autor es docente y colaborador de The Oil Crash, Rebelión y la Revista 15/15\15.

[1] Gráficos 1, 6 y 7 elaboración propria a partir de datos del BP Statistical Review of World Energy 2016 Gráfico 2 extraído de ¿El pico de la energía en Latinoamérica? (Calzadilla, Hernández y Morassi, 2016). The Oil Crash. Gráfico 4: elaboración propia a partir de los datos de Baker Hughes. Rig Count Overview & Sumary Count

[2] Datos aproximados a partir de las siguientes fuentes: IEA Oil Market Report December 2016 OPEC – MOMR December 2016

[3] Suicide rate in Canada’s Alberta up 30% amid oil industry layoffs. Fuente: RT (Russia Today).

La Izquierda Diario.

 


En el acuerdo sobre Vaca Muerta prima una lógica neoliberal

“A raíz del anuncio del presidente Mauricio #Macri sobre Vaca Muerta, en Otra Vuelta nos comunicamos con Martin Alvarez, integrante del Observatorio Petrolero Sur. Entre Otras cosas nos dijo que “esto no es ni mas ni menos que buscar nuevas reglas de juego para haya una tasa mayor de ganancia para las empresas”.

Programa Otra Vuelta. – Megafon – Universidad Nacional de Lanús

 

Vaca Muerta


El gran pacto: diálogo de la imposición

Tras declarar el 2017 como el año de las energías renovables, el presidente Mauricio Macri anunció en los primeros días de enero que, teniendo como meta de largo plazo exportar masivamente y traccionar la industria nacional, se llegó a un acuerdo macro para la explotación de Vaca Muerta y otros yacimientos no convencionales. El objetivo es brindar mayores condiciones de ‘competitividad’ al elefante dormido, gravemente afectado por la caída de los precios internacionales. El anuncio público puso el moño a meses de negociaciones y modificaciones subterráneas donde, a la par de reducir costos laborales específicos para este tipo de proyectos, se incrementó la desregulación y la autonomía empresarial. Tanto los medios como los fines, como se detalla a continuación, comprenden un abordaje neoliberal y mercantil de la energía. En beneficio de unos pocos, se traslada el peso y costos a la mayoría de la sociedad y la naturaleza, como ya viene ocurriendo tanto con las áreas explotadas como con el tarifazo.

Foto: Río Negro

“[Las campañas del ministro Aranguren] buscan decirles a todos: cuidemos, seamos solidarios, estemos juntos en esto, porque necesitamos realmente volver a darle el valor que tiene la energía en una sociedad y en el planeta.” Mauricio Macri, 10/01/2017

El primer acto público de Mauricio Macri al volver de vacaciones fue el postergado anuncio de un gran acuerdo de gobernabilidad para convertir, una vez más, a Vaca Muerta y otros no convencionales en un polo de exportación. En un proceso de “diálogo” y “construcción de equipo”, los actores citados (Nación, provincias, trabajadores, empresas) lograron un acuerdo que, en palabras de Macri, permitirá abastecer “al mundo” de energía, asentándose en una “revolución del empleo” donde habrá “decenas de miles y miles de familias que se van a mudar a la zona de desarrollo”. Todas las partes asumieron compromisos en pos de “generar confianza” y brindar garantías y “certidumbre a los inversores”. Para los “consumidores”, el presidente reclamó ahorrar “la mayor cantidad de energía posible porque es escasa, cara y contamina”. Aseguró que “tenemos que privilegiar usarla para desarrollarnos y minimizar nuestro consumo personal”. El hito “histórico” pretende ser un “punto de solución” al “quiebre de reglas, la no inversión, el derroche, la corrupción” y otras “vivezas criollas” del pasado.

Tales resultados no se plasman en un solo acuerdo, sino en una constelación de modificaciones que, a modo de lectura propia, hemos sistematizado en este documento.

Energía como derecho, planificación democrática para el bien común

Como organizaciones, manifestamos nuestro profundo rechazo al conjunto de medidas impulsadas para explotar Vaca Muerta y otros yacimientos no convencionales, y alertamos de las graves consecuencias que podría acarrear acentuar la escala e intensidad del megaproyecto, donde no se toman en cuenta los crecientes costos y baja productividad de los no convencionales ni el contexto de crisis climática acuciante.

En primer lugar, manifestamos que las medidas vertidas implican un mayor autogobierno y autonomía por parte de los ámbitos estatales y privados,  que reduce la capacidad y acceso a la toma de decisiones y planificación de la vida por parte del conjunto de la sociedad.  Los nuevos acuerdos firmados no han sido divulgados abiertamente y tenemos como alerta el éxito parcial obtenido en el acceso al contrato entre YPF y Chevron y los resultados encontrados. El llamado “proceso de diálogo” se centró en una cooperación y negociación a puerta cerrada de algunos actores, olvidando que, por las implicancias del megaproyecto, millones de personas estamos siendo afectadas.

Es así que, como segundo punto, tales medidas no han sido consultadas a las organizaciones sociales, las indígenas, las ambientales, otros sectores sindicales y la ciudadanía en general, que también tendrían mucho que decir de Vaca Muerta y otras formaciones no convencionales, incluído el creciente veto al desarrollo mismo. Cuando se elige este último camino, la respuesta muchas veces es la violencia institucional, represión de la protesta y judicialización de quienes se manifiestan.

Si bien se han perforado poco más de mil pozos de la decena de miles proyectadas, el camino emprendido por este tipo de iniciativas nos ha dejado un tendal de degradación ambiental en amplias zonas y ha generado daños concretos tanto en el presente como pasivos y reducción de caminos alternativos a futuro. Advertimos también sobre la flexibilización laboral y al enorme riesgo al que se somete a los trabajadores, primera línea de fuego de exposición a la fractura hidráulica y otras instancias de la cadena productiva, como la extracción misma de arenas. No nos cansaremos de decirlo: el fracking daña la reproducción misma de la vida y no existe un mecanismo que permita balancear los beneficios y costos que implica sobre el conjunto de la sociedad. A esta conclusión han llegado numerosas instituciones públicas y países, por lo que las acciones anunciadas por el ejecutivo no pueden pretender omisión.

En tercer lugar, en cuanto a usuarios y usuarias, (más que “consumidores”), la decisión de aumentar sideralmente las tarifas para garantizar pisos de rentabilidad y dar señales de precio atenta contra el acceso y ejercicio de derechos, donde se incluye la energía como elemento central. Pedir el ahorro en función de expandir la capacidad productiva no es “cuidar el planeta”, sino transferir el costo de acumulación del capital de un sector a otro. En un escenario de ajuste, las ingentes masas de subsidios públicos a las petroleras se incrementan, al tiempo que nuestras tarifas de servicios públicos se dolarizan y se atan a las variables más onerosas, conjunto de medidas que responden a políticas de manual de corte neoliberal. En la misma línea, es preocupante que se anuncien, una vez más, obras de infraestructura específicas financiadas por el ámbito público. Tales resultados se reflejarán como mayor eficiencia en los balances contables de las empresas antes que en la mejora concreta a la población en general.

En cuarto lugar, como detallamos abajo, la creación de consensos rápidos en torno a propuestas mesiánicas obedece a intereses particulares específicos, y no pueden ser extrapolables al conjunto de la sociedad como dice el presidente. A nuestro entender, la creciente fijación de inversión pública en proyectos hidrocarburíferos, la degradación ambiental inherente, el daño social y sanitario, la capacitación de trabajadores en la industria y otro sinnúmero de decisiones que apuntan a reforzar el poder de fuego extorsivo de las empresas, más que abrir espacios de posibilidad para la surgencia de bien común.

Por último, queremos resaltar que este tipo de ecuaciones y estrategias encuentran también eco en otras latitudes del continente. En México, revueltas populares con decenas de personas detenidas están buscando frenar el aumento del llamado ‘gasolinazo’. La lógica aplicada (dar señal de precios para estimular inversión extranjera) como medio para ‘liberar’ la energía en 2018, son puntos desprendidos de la Reforma Energética, proceso de cuña neoliberal que comprendió en parte una privatización de Pemex. Dentro del mismo, el peso de los subsidios a petroleras se pasa del Estado a quienes usan y consumen energía. Como aquí, la pregunta se limita a quién paga y no el por qué y para qué se paga a las petroleras y energéticas.

En suma, creemos que “volver a darle el valor que tiene la energía en una sociedad y en el planeta” es crear cambios estratégicos que logren transiciones productivas y energéticas, políticas que busquen una sociedad pospetrolera sobre la base de la justicia socioambiental y energética. Sin estos cambios, estaremos reeditando y acentuando los viejos problemas de desigualdad, explotación y degradación ambiental.

Taller Ecologista y Observatorio Petrolero Sur, en EJES (Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental) – 10/01/2017

Vaca Muerta


Colonialismo energético en Argelia

El Observatori del Deute en la Globalització publica el informe ‘Colonialismo energético: el acaparamiento del gas de la UE en Argelia’. El ODG denuncia que la UE prioriza intereses de corporaciones por encima de los DDHH en Argelia

Gladys Martínez López –  Diagonal

Agentes de la gendarmería de guardia, fuera de la planta de gas de BP en In Amenas, Argelia. /ODG
 

“Argelia es un socio clave para la UE. El gas natural es un tema estratégico: Argelia es un importante proveedor de Europa, mientras que Europa es, con mucho, el mayor cliente de Argelia”, declaraba el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, en el año 2013, durante la firma del Memorándum de Entendimiento para la cooperación entre la UE y Argelia en materia de petróleo y gas.

¿Pero qué significan estos y otros acuerdos para el pueblo argelino? ¿Dónde quedan los derechos humanos, las libertades políticas, el medio ambiente, el desarrollo económico y social del país? El Observatori del Deute en la Globalització publica hoy el informe Colonialismo energético: el acaparamiento del gas de la UE en Argelia, en el que denuncia una vez más que “la UE prioriza los intereses de las corporaciones de combustibles fósiles y la adquisición de las reservas argelinas de gas natural, por encima de los derechos humanos o la soberanía del pueblo”.

Y es que el sector argelino de hidrocarburos representa aproximadamente el 60% de los ingresos presupuestarios del país, casi el 30% del PIB y más del 97% de los ingresos por exportación. Sin embargo, esto no se ve traducido en una mejora de las condiciones sociales de la población, que se ve excluida de la toma de decisiones “y los beneficios son reservados para la élite del régimen”, en un contexto de alta corrupción, bajísimos niveles de transparencia, una elevada represión y procesos electorales fraudulentos, a lo que se suma la enorme dependencia del país de las exportaciones energéticas en un contexto de desindustrialización y falta de interés por desarrollar la potencia agrícola del país.

Pero en los últimos años –y décadas– la Unión Europea ha ido reforzando sus relaciones gasísticas con Argelia, que es la tercera fuente de importaciones de gas de la unión. “Debido a los problemas geopolíticos que le producen la alta dependencia del gas ruso, por la guerra civil en Ucrania y los repuntes de conflicto entre Ucrania y Rusia por el paso del gas, la UE intenta buscar alternativas a ese gas de proveniencia rusa, y para ello Argelia es uno de los socios estratégios”, explica a Diagonal Alfons Pérez, uno de los autores del informe.

Ya durante la guerra civil que asoló Argelia en los años 90 se abrió un nuevo gasoducto para suministrar a la UE atravesando España y Portugal, y multinacionales como BP, Total y Arco firmaron contratos energéticos con Argelia, obviando las normativas en materia de derechos humanos. “La UE considera Argelia socio estratégico y estable. Lo de ‘estable’ es relativo porque las relaciones de importación-exportación de hidrocarburos se establecen con gobiernos no democráticos. La estabilidad no tiene que ver con la democracia, sino que, en este caso, el Gobierno de Bouteflika es estable porque le ofrece a la UE lo que necesita en materia energética”, añade Pérez.

Los intereses españoles

Los países europeos reciben más del 90% de las exportaciones de gas de Argelia, siendo España el principal receptor, con un 34% de esas exportaciones. Y para España, Argelia es el principal proveedor de gas, ya que representa el 60% de las importaciones. Así, son Gas Natural Fenosa, Iberdrola y Endesa las principales multinacionales españolas beneficiadas por los acuerdos con el país vecino, a través de contratos opacos y que no se hacen públicos. Actualmente, dos gasoductos unen Argelia con España, y el Estado español dispone de siete plantas de regasificación que transforman el gas licuado que llega por barco a los diferentes puertos en gas en estado gaseoso.

“El Estado español es el cuarto en el mundo en capacidad de regasificación. En la época de pelotazos hubo también un pelotazo en plantas de regasificación, pero nunca se han llegado a utilizar demasiado. El único problema es que no está bien conectada con los Estados miembro”. Por ello, indica Alfons Pérez, se está produciendo una intensificación de las relaciones gasísticas que ayude a esa interconexión. Una de las consecuencias es el Midcat, el gasoducto que pretende conectar la población catalana de Hostalric con la francesa de Le Perthus, y que ha encontrado una fuerte oposición en Cataluña por sus fuertes impactos ambientales. Aunque un tramo del proyecto se encuentra construido, su puesta en funcionamiento se encuentra paralizada desde 2012, “aunque se considera estratégico para los planes gasísticos de la UE” como “pieza estratégica para completar la ruta ibérica del gas argelino”, indica el informe del ODG.

Lucha contra el fracking

Además de ser el sexto país en exportaciones de gas del mundo, Argelia es el tercero en reservas de gas de esquisto, que extrae mediante la técnica de la fractura hidráulica o fracking a través de numerosos yacimientos, algo de lo que se aprovechan las empresas extranjeras. Una de ellas es la francesa Total, ya que Francia prohibió la utilización del fracking en su territorio por los evidentes perjuicios sobre el medio ambiente y el territorio pero lo está impulsando en su antigua colonia, según se denuncia en el informe.

Las poblaciones más perjudicadas, las del sur. “Los pueblos del sur están sometidos a la realidad del norte. Padecen lo que se conoce como ‘la maldición de la abundancia’, pueblos ricos afectados por la explotación de los recursos y daños ambientales”, continúa Pérez. Con la intervención de Total, “el pueblo argelino se levantó contra la intervención extranjera, el expolio de recursos y la técnica del fracking, peligrosas para sus escasos recursos hídricos”, añade. Las revueltas se multiplicaron por numerosas ciudades entre enero y mayo de 2015, y a pesar de la represión, lograron finalmente que el tema pasara a primera línea política y “el Gobierno frenó la explotación de recursos no convencionales, pese a que esto siempre seguirá en la agenda y la UE ejerce presión desde el exterior para que se exploten más hidrocarburos”.

Por ello, desde el ODG consideran imprescindible “radicalizar la solidaridad entre las plataformas de defensa del territorio en el Estado español y vincularlas con esos pueblos que llevan mucho tiempo luchando, intentar conformar a nivel internacional un frente común entre grupos de lucha contra el fracking que empuje hacia el abandono real del régimen energético fósil y nuclear”, dice Alfons Pérez.

Diagonal